Una pareja de ancianos está en la cama y ella le dice a su marido:

—Pareces un teléfono móvil.

—¿Por qué? ¿Vibro mucho?

—Porque cuando entras en el túnel te quedas sin cobertura.

 

—Papá, ayer empecé a salir con mi nuevo novio. Es mecánico, y me dijo que tengo 2 bellos amortiguadores además de 2 magníficos parachoques.

—¡Dile a tu novio que si abre el capó y mide el aceite del motor le rompo el tubo de escape!

 

—Estoy saliendo con una chica que podría ser tu hija.

—¿De verdad? ¡Qué grande eres! ¡Estás hecho un tigre! ¡Un titán! ¡Un seductor! Y dime, ¿quién es?

—Tu hija.

 

—Ahora tengo que tener mucho cuidado y no quedarme embarazada.

—¡Pero si tu marido se ha hecho la vasectomía!

—Por eso mismo.

 

Un borracho está haciendo pipí en la calle, pasa una señora y dice:

—¡Qué horror!¡Qué salvajada! ¡Qué monstruo!

—Pase tranquila, señora, que tengo agarrado del cuello al monstruo.

 

—¿Cuál es el motivo por el que quiere divorciarse de su marido?

—Me trata como a un perro.

—¿Qué dice? ¿Le pega? ¿Le maltrata?

—No, quiere que le sea fiel.

 

—Juan, ¿hiciste el amor con tu esposa antes de casarte?

—No, ¿y tú?

—Yo sí, pero es que no sabía que era tu novia.

 

—Mamá, creo que estoy embarazada.

—Pero hija mía, ¿dónde tenías la cabeza?

—Pues entre el volante y el cambio de marcha.

 

—¿Cómo va tu vida amorosa?

—Como la Coca-Cola: primero normal, luego light y ahora zero.

 

La maestra le pregunta a Jaimito:

—Si yo digo fui rica, es tiempo pasado, pero si digo soy hermosa, ¿qué es?

—Exceso de imaginación.

 

Va Jaimito a su madre y le pregunta:

—Mami, mami, ¿los caramelos de chocolate caminan por la pared?

—Pues no, Jaimito. Los caramelos no caminan.

—Ah, pues entonces me he comido una cucaracha.

 

Jaimito llega tarde al colegio y la profesora le pregunta:

—¿Por qué llegas tarde?

—Me quedé dormido soñando con un partido.

—¿Y eso qué tiene que ver?

—Pues hubo un empate, prórroga y además penaltis.

 

Jaimito entra en el hospital y el médico le pregunta:

—¿Qué te trae por aquí?

—La ambulancia

 

La profesora de Historia le pregunta a Jaimito:

—¿Qué puede decirme de la muerte de Napoleón?

—Que lo siento mucho.

 

—¡Dile a tu hijo que deje de imitarme!

—Jaimito, deja de hacerte el imbécil.

 

—Mamá, esta noche no me esperes.

—¿Por qué, Jaimito?

—Porque ya llegué.

 

—Mamá, hoy hemos aprendido a hacer explosivos.

—Muy bien, Jaimito, ¿y mañana que harás en el colegio?

—¿Colegio? ¿Qué colegio?

 

—Jaimito, tráeme al bebé.

—Hay que esperar a que se ponga a llorar.

—¿Por qué?

—Porque no sé dónde lo he dejado.

 

—Jaimito, si no apruebas el examen de mañana olvídate de que soy tu padre.

Al día siguiente:

—¿Cómo te ha salido el examen?

—¿Y tú quién eres?

—Pedrito, ¿qué planeta va después de Marte?

—Miércoles.

 

—¿Por qué Bob Esponja no va al gimnasio?

—Porque ya está cuadrado.

 

—Doctor, ¿qué puedo hacer para que mi hijo no se haga pipí en la cama?

—Que duerma en el baño.

 

—¿Qué le dice una pared a otra pared?

—Nos vemos en la esquina.

 

—¿Por qué lloraba el libro de matemáticas?

—Porque tenía muchos problemas.

 

—¿Cuál es el colmo de un libro?

—Que en otoño se caigan sus hojas.

 

—Hoy he soñado que ganaba 200 millones como mi padre.

—¿Tu padre gana 200 millones?

—No, él también lo sueña.

 

—¿Qué hora es?

—Las doce.

—¡Qué tarde!

—Pues haberme preguntado antes.

 

—Papá, cuando sea mayor quiero ser como tú.

—¿Por qué?

—Para tener un hijo como yo.

 

—¿Cuál es el colmo de un jardinero?

—Que siempre lo dejen plantado.

 

—¿Por qué lleva tanto papel higiénico?

—Porque cada vez que una persona estornuda, los que están a su alrededor se cagan de miedo.

 

—Mamá, ¿cuándo va a terminar la cuarentena?

—Cállate y cómete tu papel higiénico.

 

—Imagínate que también cierran los supermercados.

—Tendríamos que salir a cazar para comer.

—¡Pues yo no sé dónde viven las croquetas!

 

—¿Dónde vas a pasar las vacaciones agostinas?

—Todavía no sé si en el dormitorio o en el salón.