ENERO-FEBRERO 2019

Resiliencia se define como la capacidad individual para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas variados. En otras palabras, el poder de soportar una situación, por difícil que sea, y aprender de ella.

Leemos en el Diccionario de la RAE que la palabra viene del inglés resilience, y este deriva del latín resiliens, -entis, participio de resilīre, que significaba saltar hacia atrás, rebotar, replegarse.

Luego da como primera acepción: Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

También se entiende como la capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

La resiliencia se manifiesta en las personas, pero también se aprende con el paso del tiempo, y con los cambios de circunstancias. Hoy en el blog os queremos contar algunas de las historias personales que más nos han tocado la fibra sensible, por ser verdaderos ejemplos de superación personal, que todos deberíamos tener en cuenta en nuestro día a día.

Teleférico viene del francés “telefhérique” y se conceptualiza como un sistema de transporte en que los vehículos van suspendidos de un cable de tracción y que se emplea particularmente para salvar grandes diferencias de altitud. También se le conoce como “ferrocarril funicular”. Son muchos los países del mundo que cuentan con teleféricos. El Salvador tuvo el suyo, mejor conocido como “El Reino del Pájaro y la Nube”, en alusión al poema Ascensión, de Alfredo Espino, en el pico del cerro de San Jacinto. Actualmente en Centroamérica solo Guatemala tiene su teleférico.

Sin embargo, esta semana supimos que el teleférico San Jacinto, al que muchos recordamos con añoranza, podría cobrar vida de nuevo gracias a la iniciativa del alcalde de Soyapango, el empresario del transporte Juan Pablo Álvarez, quien informó que ya se entregó un adelanto de $25,000 como reserva para la compra del terreno, que tiene un valúo superior al millón de dólares.

Un teleférico está compuesto por uno o más cables. El primer cable está fijo y sirve para sostener las cabinas, el segundo está conectado a un motor ubicado en la estación y hace mover las cabinas.

Algunos teleféricos usan dos cabinas por tramo (trayecto entre estación y estación) a fin de crear un contrapeso. Otros sistemas más complejos tienen varias cabinas suspendidas simultáneamente en cada dirección.

El teleférico es un medio de transporte que consiste en cabinas con capacidad para llevar un grupo de personas. La mayoría de estos medios de transporte son accionados por energía eléctrica. Este transporte se usa en zonas con grandes diferencias de altura, donde el acceso por carretera o ferrocarril resulta difícil.

En un principio la razón para diseñar el teleférico fue tener una cabina colgante que sirviera de puente entre un lugar de difícil acceso y el ferrocarril. Uno de los primeros teleféricos fue construido en 1914 para lograr el acceso de los pasajeros al ferrocarril en la ciudad de Berna, Suiza.

El primer transportador de plano inclinado para pasajeros del mundo fue construido por Leonardo Torres Quevedo​ en la ciudad de San Sebastián, España, en 1907 para permitir a la aristocracia acceder sin problemas a la cima del monte Ulía.

Entonces solo habrá que esperar si dentro de algunos pocos años volvemos a ver San Salvador y gran parte del Oriente salvadoreño desde este espléndido lugar, donde don Antonio Bonilla creo en 1977 aquel maravilloso parque digno de fiestas de graduación y reuniones familiares inolvidables.

En razón de que nuestra Reflexión aborda el tema de la aspiración de algunos salvadoreños por hacer desaparecer los partidos políticos, ocuparemos el espacio de Glosofilia para abordar el tema del Pluralismo.

La idea de libertad de acción de los grupos de interés y la corrección de la asimetría de poder se logra mediante el pluralismo, que como enfoque analítico se ocupa de los medios y procedimientos que garantizan la libertad y el contrapeso de poderes. Por este motivo, el principal objeto de estudio es la equidad y el orden en el nivel micro, efectos que se consiguen por medio de la negociación colectiva como forma de regulación conjunta. Es decir, el objeto de estudio no es el orden general de la sociedad, como encontraremos más adelante en el estructural-funcionalismo.

El pluralismo también subraya la importancia de la ética y la moral como condición necesaria para la cohesión social. Ésta se vincula con la idea de justicia social, que tiene sus raíces en la moral y en la cultura, de modo que la negociación se vincula con valores de índole superior, como son la citada justicia social y la noción de equidad.

el sociólogo vasco Javier Elzo, escribe al respecto: “El pluralismo es una realidad empírica que viven las personas en su vida cotidiana. El pluralismo significa que diferentes cosmovisiones se encuentran, digámoslo así, en la vida ordinaria. El pluralismo es una realidad, tanto en su dimensión espacial como temporal. En su dimensión espacial constatamos que, en nuestros días, se ha instalado a lo largo y ancho del planeta. Las excepciones son, realmente, excepcionales. Pensamos en Corea del Norte, en algunos países del islam como Arabia Saudita, quizás alguna remota tribu en el Amazonas, en África o en Australia…

Es cierto que no en todos los países del planeta se da el mismo nivel de pluralismo de ideas y, sobre todo, de su libre ejercicio público. En este orden de cosas es claro que Venezuela no es Chile, ni Turquía Grecia, o Cuba Estados Unidos y podríamos seguir con los ejemplos. Pero incluso en Venezuela, Turquía o Cuba, el anhelo de la libertad de pensamiento y de expresión, uno de los indicadores de una sociedad plural, avanza irremisiblemente. Pese a retrocesos, como en 2016 en Turquía.

Pero el pluralismo también avanza en la dimensión temporal. En Occidente pluralismo rima con la Ilustración. En el mundo religioso católico con la Reforma de Lutero, justo hace quinientos años. Pero más cerca de nosotros, los que ya tenemos años y hemos nacido en plena dictadura franquista y en los primeros años del pontificado de Pio XII, hemos vivido la instalación del pluralismo en nuestras vidas.

El pluralismo es consecuencia, o es concomitante, con la modernidad. Los historiadores, los filósofos y los teólogos, pensando en el mundo occidental, sitúan la modernidad en la Ilustración, en la salida de la Edad Media, en los inicios de la salida de la era de la cristiandad, en cuyos estertores estamos en la actualidad, al final de la segunda década del siglo XXI. La Ilustración conllevaría la emancipación social del yo. La autonomía de la persona, al menos de su pensamiento”.

Este síndrome lleva su nombre gracias a una fábula proveniente de la antigua cultura griega. Veamos de qué se trata dicha fábula.

Damocles era un joven cortesano, de lo más adulador con su amo, el tirano Dionisio II, quien fuese gobernante de Siracusa entre los años 367-357 a. C. y nuevamente volviera a serlo entre 346-344 a. C.

En una oportunidad Dionisio decide castigar a su fiel servidor, dándole una lección por motivo de su exagerada devoción hacia él. El tirano le propone a Damocles que cambien de asiento durante una comida, y de esta manera le cede su privilegiado lugar en la mesa junto con todas las atenciones, tal cual como si Damocles fuese el mismísimo gobernante absoluto del lugar.

El cortesano disfrutó de su momento comiendo, bebiendo, y gozando de las atenciones personales por parte de las mujeres del lugar.

Al final de la comida, Damocles levanta la mirada y observa que hay una espada extremadamente afilada sujeta al techo, sobre su cabeza, únicamente por un fino hilo de pelo de caballo.

Al percatarse de esa situación se le quitaron todas las ganas de seguir comiendo, y ya no quiso nunca más volver a recibir el “privilegio” de sentarse en ese lugar.

De esa historia es que surge el referido síndrome de Damocles, acuñando el término como referencia a los peligros que pueden sobrevenir cuando menos lo imaginamos, o cuando todo parece ir muy bien.

Trasfondo psicológico del mito

Desde el ámbito de la psicología se adoptó este término como una metáfora para referirse al estado de ansiedad que presentan algunos pacientes después de haber superado una determinada enfermedad.

Por lo general este síndrome suele presentarse con mucha frecuencia en los pacientes de cáncer que logran superarlo de manera aparentemente exitosa. Es común que después de saber la noticia se emocionen y los invada un sentimiento de satisfacción indescriptible.

Pero al cabo de un tiempo comienza a sobrevenir una preocupación irracional acerca de una posible recaída, comienzan a temer que en cualquier momento, cuando menos se lo esperen, el cáncer se volverá a hacer presente en sus vidas, cayendo sobre ellos como la espada que colgaba sobre la cabeza de Damocles.

Es de esta manera que desde el primer momento en que estos pensamientos intrusivos llegan a la vida del sujeto, comienza un calvario para ellos, en el sentido de que ya su tranquilidad se ve comprometida en gran medida por el miedo y la ansiedad de una recaída.

Síntomas

Es natural que después de superar una enfermedad complicada, como pudiera ser el cáncer, siguiendo el hilo del ejemplo anterior, los pacientes sientan un poco de angustia sobre la continuidad de su estado de salud.

Es por ello que para determinar que una persona se encuentra presentando este síndrome debe cumplir con los siguientes criterios:

El miedo a la recaída debe ser irracional y muy intenso.

El sujeto presenta altos niveles de ansiedad antes de realizarse los exámenes de rutina.

La angustia empieza un tiempo después de haber recibido el alta médica.

Presencia de pensamientos intrusivos y catastróficos.

Es importante tener en cuenta que la conducta ansiosa en el sujeto debe ser intensa y prevalente durante un periodo de tiempo significativo, de lo contrario podría deberse a alguna situación puntual y no al síndrome de Damocles.

En todo caso, el síndrome de Damocles no es una categoría clínica reconocida de manera oficial en los manuales de psiquiatría.

¿Qué hacer ante esta situación?

Teniendo en cuenta que este síndrome se basa mayormente en estados de ansiedad y angustia intensos ocasionados por los pensamientos intrusivos de carácter catastrófico, el tratamiento se divide en sesiones de psicoterapia para el paciente y en asesoramiento para los familiares.

Se busca mantener al sujeto en el aquí y el ahora, evitando que sus pensamientos vayan más rápido que la realidad que está viviendo en ese momento.

En el caso de los familiares, el proceso consiste en psico-educarlos para que no jueguen un papel contraproducente en la vida del sujeto en cuestión; muchas veces ocurre que por desconocimiento la familia actúa de maneras equivocadas pudiendo llegar a ser extremadamente protectores con la persona, haciendo que este se cargue aún más de ansiedad.

Cupido es uno de los símbolos de San Valentín, se le conoce como un niño alado y armado con arco y flechas que son disparadas a dioses y humanos, provocando que se enamoren profundamente. En ocasiones lleva también los ojos vendados, para mostrar que el amor es ciego.
Su propia historia de amor aparece narrado en su forma más completa en la novela latina "El asno de oro" o "Las Metamorfosis" de Apuleyo, dos siglos antes de Cristo.

En la antigua Grecia Cupido era conocido como Eros, el hijo joven de Afrodita la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Para los romanos cupido es el dios del amor, hijo de Venus y de Marte, dios de la guerra.

Cupido era ayudante de su madre Venus, dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. Era pícaro y carismático, pero a veces cruel con sus víctimas, ya que no tenía escrúpulos.

A la espalda llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia.

Consciente del poder que tenia, a veces rechazaba las peticiones de su madre y los demás dioses de interferir en el curso de la vida de algunos mortales asi que provocaba frecuentes problemas a los dioses.

Un día se enfadó con Apolo cuando éste bromeo sobre sus habilidades como arquero, asi que Cupido hizo que Apolo se enamorara de la ninfa Dafne y a ella le disparó una flecha con punta de plomo. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.

Así entre rebeldía y travesuras, Cupido cumplía con su cometido, al paso del tiempo Venus comenzó a preocuparse porque su hijo no crecía, así que en busca de una respuesta se dirigió al Oráculo de Temis, quien le dijo: "El amor no puede crecer sin pasión”. Venus no comprendió la respuesta hasta que nació su hijo Anteros, dios de la pasión. Cuando estaba junto a él, Cupido crecía y se transformaba en un hermoso joven, pero cuando se separaban, volvía a ser un niño.

Por otro lado, en la Tierra de los mortales vivía una princesa llamada Psique (Alma), que a pesar de ser tan bella no lograba encontrar marido pues los hombres que la idolatraban no se sentían dignos de ella.

Su padre intentó hallar a través del oráculo de Delfos un buen marido para Psique, pero éste predijo que ella encontraría el amor en un precipicio. El marido que le sería destinado, una serpiente alada, terrible y poderosa, llegaría hasta ella y la haría su esposa.

Venus celosa por la gran belleza de Psique le pidió a Cupido que la hiciera enamorarse locamente del hombre más feo, vil y despreciable del mundo. Enterada de que se encontraba en el borde del abismo, envió a su hijo a dispararle sus flechas pero este al verla, se enamoró profundamente de ella y creció hasta convertirse en un apuesto joven.

Contra los deseos de Venus, Cupido llevó a Psique por arte de magia a un castillo aislado y se casó con ella, teniendo la condición de que como simple mortal tenía prohibido mirarlo.

La princesa al sentirlo cerca y escuchar su dulce voz no sintió temor, estaba segura que no era un monstruo, sino el amante esposo que tanto tiempo había deseado. Él la visitaba todas las noches rogándole siempre que no viera su rostro.

Eran muy felices hasta que convencida por sus envidiosas hermanas, Psique rompió la prohibición impuesta por los dioses y miró a su marido.

Eso le valió el castigo de ser abandonada por Cupido, quien con tristeza se despidió diciéndole: "El Amor no puede vivir sin confianza". Expulsada del castillo, la arrepentida princesa recorrió el mundo en busca de su amado, superando una serie de desafíos cada vez más difíciles y peligrosos impuestos por Venus.

Como última instrucción le dio una pequeña caja indicándole que la llevara al inframundo. Tenía que llevar un poco de belleza a Proserpina la esposa de Plutón. Se le advirtió también que por ningún motivo debía abrir la caja.

Psique se alistó para el viaje y durante el se enfrentó a varios peligros que fueron superados gracias a los consejos dados, sin embargo la curiosidad por abrir la caja la venció así que lo hizo y al momento cayó en un profundo sueño que parecía la muerte.

Cupido al encontrarla, le retiró el sueño mortal de su cuerpo y lo puso de nuevo en la caja. Finalmente la perdonó al igual que Venus.

Fue tanto lo que ella luchó que finalmente los dioses conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido, la convirtieron en una diosa para que pudiera reunirse con su amado.

Felizmente Cupido y Psique: El Amor y el Alma, se unieron tras duras pruebas. De esta unión nació una hija llamada Voluptas cuyo nombre significa "Placer", de donde derivan palabras como voluptuosidad.

A partir de la historia de estos dos personajes el amor ha sido simbolizado por dos corazones atravesados por una flecha: la flecha de Cupido.

La palabra voto viene del latín votum, que era una promesa, especie de compromiso que se hacía antes los dioses. La palabra votum viene del verbo vovere, prometer solemnemente, por lo que literalmente significa lo prometido.

Julius Pokorny y Calvert Watkins asocian votum con una raíz indoeuropea (hablar solemnemente). Cuando ya se hacía esta promesa, uno se convertía en devoto de lo que había jurado. Es decir, debía de cumplir una promesa para no defraudar a los dioses y no recibir su castigo. Así nos cuenta Tito Livio que los soldados romanos, antes de una batalla le pedían a Marcus Valerius que lo inspirara:

Agedum, pontifex publicus populi Romani, praci verba quibus me pro legionibus devoveam

Lo cual les permitía aguantar cansancio, hambre y dolor hasta a llegar a la victoria

Este mismo concepto tomaron los monjes, que toman un voto de silencio hasta llegar a la vida eterna o cuando una mujer y hombre se prometen, antes Dios, a estar juntos hasta que la muerte los separe. Hacen un voto, pues la palabra boda también deriva de votum.

A nivel electoral hay distintos tipos de votos. Tenemos el Voto válido, que es el realmente cuenta a la hora de dar como ganador a un candidato, ya que expresión de la voluntad política de un elector dirigida a favor de una opción.

Voto nulo se manifiesta mediante boleta oficializada con tachaduras de candidatos, agregados o sustituciones. Tenemos también el Voto en blanco, que no es válido pero tampoco manchado.

Finalmente tenemos la palabra sufragio que es sinónimo de "voto "y llegó al castellano procedente del verbo latino suffragare. En algunas sociedades de la Antigüedad, el voto era emitido con pedazos de vasijas rotas, aunque esto supusiera el riesgo de que alguno de esos pedazos se quebrara, duplicando el sufragio.

Eso podría explicar que suffragare se formara mediante el prefijo sub- y la raíz bhreg-, que también llegó a nosotros en palabras como fragmento, frágil o brecha. No obstante, algunos etimólogos creen que la participación de la raíz bhreg- ("romper", "quebrar") en la formación de suffragare se debe a una antigua costumbre de los guerreros de expresar su voluntad, su sufragio, golpeando sus lanzas unas con otras como si fueran a romperlas.

Para concluir, solo recordamos que en el próximo domingo 3 de febrero no olvides que tu voto cuenta y si votas consciente podrás marcar no solo la papeleta del partido correcto, sino también la diferencia entre votar por un ofrecedor de espejitos o alguien que puede concretizar sus promesas.

Como seres sociales que somos, gran parte de nuestro tiempo lo invertimos en comunicarnos con los demás. A lo largo del día tenemos multitud de interacciones sociales en las que nos es imprescindible expresarnos y poner en marcha nuestras habilidades sociales. En estas interacciones sociales podemos exhibir diferentes estilos de comunicación, estos son los estilos pasivo, agresivo o asertivo.

La asertividad es una habilidad social que nos permite expresar nuestros derechos, opiniones, ideas, necesidades y sentimientos de forma consciente, clara, honesta y sincera sin herir o perjudicar a los demás. Cuando nos comunicamos de manera asertiva actuamos desde un estado interior de autoconfianza y autoafirmación en vez de hacerlo desde emociones limitantes como pueden ser la ansiedad, la culpa, la rabia o la ira.

La asertividad parte de la idea de que todo ser humano tiene unos derechos fundamentales que debemos respetar para nosotros mismos como para los demás, por tanto la asertividad no pretende lograr lo que nosotros queremos a través del control o la manipulación de los demás, muy al contrario lo que pretende es ayudarnos a ser nosotros mismos, desarrollando nuestra autoestima a través de la comunicación interpersonal eficaz dese el respeto a nosotros mismos y a los demás.

La asertividad incluye tres áreas principales:

La autoafirmación. Consiste en defender nuestros derechos y expresar nuestras propias opiniones.

La expresión de sentimientos negativos. Nos permite manifestar nuestro desacuerdo o desagrado de forma adecuada. Así como gestionar las críticas tanto recibidas como emitidas.

La expresión de sentimientos positivos. Que nos permite comunicar agrado o afecto hacia los otros.

La persona asertiva es consciente de lo que siente y desea en cada momento y se acepta incondicionalmente de forma independiente a la aceptación de los demás.

Da igual validez a sus sentimientos, necesidades y opiniones que a las de los demás.

Sabe comprender sus sentimientos y las de los demás por lo que acepta de forma serena los conflictos con los demás llegando a acuerdos siempre que sea posible.

Son personas congruentes entre lo que piensan, hacen, dicen y sienten por lo que transmiten honestidad y confianza a los demás.

Expresa adecuadamente sus opiniones, deseos y sentimientos sin herir a los demás.

El consultor político colombiano Miguel Jaramillo Luján enumera una serie de errores que cometen nuestra clase política. En nuestro afán por ilustrar a nuestros lectores sobre el tipo de personas que aspiran a gobernarnos, reproducimos en esta edición este interesante artículo titulado:

Los Vicios y errores más nocivos para la carrera de un líder político

En esta breve entrada propongo algunas categorías de aquellos vicios errores o defectos más usuales que he conocido, de manera directa como consultor o en el seguimiento de algunos comicios y la forma cómo los aspirantes son torpes en caer en los mismos defectos propios o de otros que han errado de manera evidente y muy sonada en su estrategia política para enfrentar un proceso electoral.

En un mismo candidato podría haber una, dos, incluso muchos vicios o ninguno. Qué esto sirva como examen para algún candidato e incluso para el equipo que lo rodea

El piloto de avión: Adora la estrategia de aire, le encanta la ventanilla para mirar y pilotear desde arriba, seduce con una sonrisa al flash o a la grabadora del periodista, se viste bien para la sesión de fotos, pero no sabe que hacen sus líderes en el terreno, no direcciona la estrategia, no sabe que es el asfalto ni mucho menos las arenas, tensiones o las fuerzas del territorio.

El callejero:   Hay un placer innato en él por creer que solo con la estrategia de tierra va a ganar y que el aire es tiempo perdido. No hay espacio en su agenda para los medios, la publicidad o el impacto masivo. Cree que todo el que lo mira en la calle con admiración, conversa con él o le pide una fotografía, es un voto fijo, pero se equivoca por exceso igual o más que el “Piloto de Avión”.

El financista: Dos son los propósitos en los que debe enfocarse un buen candidato: Buscar Votos y recursos; pero a este tipo de candidato vicioso lo cautiva la búsqueda de recursos y a ello concentra las tres comidas, la montada en bicicleta, el juego de golf e incluso el tiempo con su propio equipo. Este vicio lleva a perder de vista la prospectiva y a centrar todo en una mirada economicista de su propuesta.

Horizonte corto: Busca ganar las elecciones, pero su propuesta no parte de un acumulado, de un proyecto de gobierno que está concluyendo, de retomar lo bueno y ajustar, de un trabajo holístico y con perspectiva. Este vicioso sólo piensa en sus propias propuestas, no lee, no investiga, no cuestiona y sobretodo: No escucha a sus asesores cuando tratan de darle perspectiva y prospectiva frente al fondo que tienen los temas programáticos.

El rey del garaje político: Este candidato vicioso disfruta mucho en reuniones, desayunos, almuerzos, cenas, cocteles con grupos, movimientos, sectores o dirigentes políticos, que se bien podría garantizarle votación, canales de apoyo económico o ideas desde su experticia, el exceso de este vicio de “reinar en los garajes políticos” sesga la percepción de los steakholders que rodean al candidato y sesga la mirada fresca e integral que se debe tener más allá de los cálculos y las arenas de deliberación.

El vicioso qué miedo hacerlo distinto: Un candidato debe ser una fina mezcla de buenas intenciones con una capacidad para romper estilos y formas tradicionales de hacer las cosas. Bajo preceptos de rutina y no romper con el confort de unos pocos, el vicioso candidato “qué miedo hacerlo distinto” opta por no moverse de la ruta habitual, no cuestionar o proponer otras fórmulas ni opciones para buscar soluciones más integrales y de mayor impacto.

El madre Teresa de Calcuta: Es muy positivo que un candidato en medio de ver un territorio con los ojos de ser solución e ilusión para las comunidades, trate de ayudar a las personas más vulnerables, pero el vicio de atender de manera directa estas dificultades hace perder perspectiva global de los problemas, objetividad para su análisis y tiempo para la construcción de soluciones desde una mirada racional aunque siempre sensible.

El omnipresente: El buen producto es aquel que es escaso en persona, que se valora, que define y raciona celosamente los lugares y tiempos donde debe dejarse ver, compartir y darse a sus públicos. El candidato que comete el vicio de la omnipresencia se vuelve “paisaje” y ya sus seguidores lo verán tanto que van a empezar a ignorarlo. Cercanía y simpatía pero racionando la omnipresencia e incluso siendo breve y departiendo lo necesario con los públicos.

El coaching: Ciertos candidatos confunden su papel como solución y su propuesta de esperanza como cautivadores; con la función de solucionarle la vida propia a los electores. Un buen candidato es un buen orador y es un buen líder, pero ante todo no puede caer en el vicio de ser orientador personal, psicólogo o coaching ni siquiera de su propio equipo. Los electores votan por soluciones, por salidas, por esperanza y no solo por buenos conversadores ni orientadores humanos.

El señor malicia de felpa: Se le puede ver silencioso en las reuniones, nunca está enterado de nada, ni siquiera de las noticias, en su agenda priman los espacios blindados para él mismo o para un grupo de aúlicos que le repiten lo bien que va. No tiene fuentes extras, no busca versiones adicionales, no percibe el movimiento de sus enemigos, su estrategia no contempla mirar el futuro y avizorar escenarios. Como el osito de peluche, este candidato se creerá triunfador y el día D su falta de malicia le dirá que la realidad de la política y del gobierno requiere menos candidez y un poco más de habilidad para dudar, pensar mal, no creer en todo y cruzar versiones de la información que recibe para tomar decisiones más cercanas al acierto y no abrazados al osito de felpa.

Señor Doble personalidad: Llega a la oficina en Bicicleta pero sudando y asfixiado pues nunca monta en cicla, es más, cruza la ciudad veloz en su camioneta con escolta e incluso hace intervenir semáforos afectando la movilidad y agrediendo el derecho de los demás. Es el típico aspirante que carga niños para la foto, se hace tomar el vídeo con las botas pantaneras en la inundación y sólo tiene redes sociales para mostrar todo lo “bonita” que es su vida. Hoy ese vicioso tiene muchos flancos débiles para ser descubierto, pues su condición de candidato hace que cientos de hábiles periodistas, gigs o rivales, le estén buscando detalles para evidenciar su doble personalidad.

DIC. 2018

El próximo año en la cultura china se conocerá como el año del cerdo y, más específicamente, será el año del “perro de la tierra”, mientras que 2018 fue simplemente del perro.

La fecha del Año Nuevo Chino 2019 será el 5 de febrero de 2019. El calendario chino del próximo año dictamina que el Cerdo es el signo zodiacal chino que reina durante 2019mientras que Tierra es el principal elemento chino durante el Año del Cerdo, que durará hasta el 24 de enero de 2020.

El cerdo, que es símbolo de riqueza y fortuna, es doceavo animal del zodiaco. Según la mitología, el Emperador de Jade dijo que el orden se establecería en función de la llegada a su fiesta, siendo el cerdo el último por quedarse dormido. Otra leyenda dice que un lobo destruyó la casa del cerdo el cual tuvo que reconstruirla antes de marcharse. Las tradiciones que se llevan a cabo durante este festejo están profundamente arraigadas en la cultura china ya que para muchos también es una celebración religiosa llena de oraciones, ofrendas y otros actos de devoción.
En Malasia, como en otros lugares, la gente se prepara para el Año Nuevo Chino con mucha antelación. Las casas se limpian a fondo antes de que llegue para "barrer cualquier mala suerte", pero las escobas se esconden ese día por temor a "barrer la buena suerte" que trae la llegada de un nuevo año. La ropa nueva, que se usará el día de Año Nuevo, y un gran alijo de comida para la cena de Nochevieja, también se compran con anticipación, lo que hace que los centros comerciales estén muy ocupados en esta época del año.

Uno de los platos típicos es el Yee Sang y se come lanzando pedazos de verduras y pescados al aire con palillos para traer buena suerte. Cuanto más alto se tira, mayor será la fortuna.

VILLANCICOS

En el latín vulgar hispánico, villanus era el habitante de una casa de campo, una villa, por tanto, un labriego, y más adelante, pasó a designar genéricamente a todos aquellos que no eran hidalgos, a los hombres de clase baja.

En cierta época, estos labriegos se llamaron villancicos o villancillos, nombres equivalentes al francés petit paysan. 
Las coplas navideñas que estos labriegos componían se llamaron primero coplas de villancico, pero en el Quijote (1605) el significado de villancico ya se había extendido, y limitado, a las propias coplas:
Olvidábaseme de decir como Grisóstomo, el difunto, fue grande hombre de componer coplas; tanto, que él hacía los villancicos para la noche del Nacimiento del Señor, y los autos para el día de Dios, que los representaban los mozos de nuestro pueblo, y todos decían que eran por el cabo.

El Diccionario de la Academia definía así villancico en su primera edición de 1739: Composicion de Poesía con su estribillo para Música de las festividades en las Iglesias. Díxose assi según Covarr. de las cancioes villanescas, que suele cantar la gente del campo, por haberse formado à su imitación.

Los pendientes son accesorios que habitualmente son utilizados por mujeres en las orejas, con fines estéticos para lucir más atractivas y modernas.

Los ejemplares de pendientes más antiguos que se atesoran en la actualidad tienen más de seis mil años de historia y proceden del antiguo Egipto, donde las primeras dinastías decidieron manifestar su estatus social a través del uso de accesorios como estos. Los egipcios generalmente trabajaban con plata y con oro, e incrustaban en estos metales piedras preciosas como la coralina, el jaspe, la turquesa, la amatista y el lapislázuli entre otras.

A los de cornalina se les otorgaba el poder de curar las dolencias de estómago, sirvió también como recompensa civil o militar, y para simbolizar la condición de esclavo.

En temas amorosos, han tenido evocaciones eróticas, pero en especial apuntan al vínculo que une a quien los lleva con la persona que los regaló.

El uso de los pendientes de mujer, fue exclusivo para ellas durante la edad media. En esta época se convirtieron en elementos destacados para asuntos como la conquista de pareja. Al ser llamativos y ostentosos demostraban a los hombres la familia de la que provenían, y a su vez les valía para mostrase interesadas en su compañía. Algunas investigaciones han revelado incluso, que durante la edad media el uso de pendientes de colores específicos, ponían de manifiesto las intenciones de las mujeres.

Los pendientes continuaron su evolución durante toda la historia, hasta el siglo XX cuando los pendientes empezaron a formar parte directa de las tendencias de la moda.

Además los pendientes son utilizados desde la antigüedad hasta nuestros días, por una gran cantidad grupos étnicos de muchos países, para los cuales estos significan el número de combates ganados, la edad y en algunas ocasiones el respeto que provocan en los demás miembros del grupo.

Los pendientes pueden constar de distintas partes, dependiendo del tipo de pendiente que sea:

• Parte Baja: esta es la porción del pendiente donde se coloca la gema o el elemento decorativo, en el caso del pendiente largo o de colgar.

• Parte Alta: es la zona que va pegada al lóbulo de la oreja.

• Palillo: Es el elemento que atraviesa el lóbulo de la oreja para conectarse con la parte trasera del pendiente, llamado cierre.

• Cierre: es la parte encargada de asegurar el pendiente para que no se caiga. Los más usados son los omega, de ballestilla y  a presión. Dependiendo del tipo y categoría del pendiente se usa uno u otro.

En la actualidad también se han abierto camino, una nueva modalidad de pendientes, estos son los llamados Piercings, constituidos por una sola pieza, y que debido a la diversidad de sus diseños pueden ser usados casi en cualquier parte del cuerpo, tanto por hombres como por mujeres.

Cada mes del año define perfiles de actuación de las personas. En febrero el romanticismo toca nuestros corazones. En mayo, todo gira alrededor de esa persona que nos dio la vida. En septiembre, el patriotismo nos invade. Sin embargo, en diciembre como que se conjugan muchas de esas emociones de los meses anteriores y afloran el romanticismo, la ternura, la benevolencia y… por supuesto, la generosidad.

Generosidad es lo que más debe abundar en esta época, valorando que los que tenemos comida, vestuario y un confortable hogar debemos compartir con los más necesitados, pues al final de cuentas, tal como diría San Francisco de Asís, “dando es como recibimos”.

Los romanos crearon la palabra generosus, para aludir a los 'nacidos de cuna ilustre', los nobles. El adjetivo se aplicaba también a los animales de buena raza. Y creemos que, todavía, quien da mucho desinteresadamente, es una persona noble.
La raíz prehistórica indoeuropea gena- se refería al acto de dar a luz un niño, con derivados que aludían a aspectos y resultados de la procreación, así como a lo referente a grupos familiares y tribales. 
Por ejemplo la forma sufijada gena-es llevó a la formación de vocablos que llegaron al español como generar, generación, congénere, degenerado, tras pasar por el latín genus etc. 
Surgió luego el sustantivo generositas que se refería a cualidades como la nobleza, la buena calidad de personas de clase alta, así como también cosas como el vino o la madera de ciertos árboles. 
Una de las virtudes que se atribuían a los nobles en Roma era lo que hoy llamamos generosidad, consistente en dar a los demás, de ayudar a los necesitados sin esperar nada en cambio. 
Cervantes parece dar a la palabra la denotación de 'nobleza', de 'buen linaje' en el Quijote, capítulo XXXII, cuando le hace decir al hidalgo: 

Si me tuvieran por tonto los caballeros, los magníficos, los generosos, los altamente nacidos, tuviéralo por afrenta inreparable; pero de que me tengan por sandio los estudiantes, que nunca entraron ni pisaron las sendas de la caballería, no se me da un ardite: caballero soy y caballero he de morir si place al Altísimo.

Cabe aclarar que “sandio” se refiere a una persona necia o simple.

Navidad es un término de origen latino que significa nacimiento, y da nombre a la fiesta que se realiza con motivo de la llegada de Jesucristo a nuestro mundo. El término también se utiliza para hacer referencia al día en que se celebra, que es el 25 de diciembre (para las iglesias católicas, anglicanas, ortodoxa rumana y algunas protestantes) o el 7 de enero (para las iglesias ortodoxas que no adoptaron el calendario gregoriano).

Aunque la tradición indica que el nacimiento de Cristo se produjo un 25 de diciembre en Belén, los historiadores creen que la verdadera natividad de Jesús tuvo lugar entre abril y mayo.

Esta teoría se basa en cuestiones geográficas imposibles de negar: por ejemplo, se sabe que en el hemisferio norte el mes de diciembre coincide con el invierno, lo cual pone en duda que los pastores hayan estado al aire libre, que el cielo de esa noche haya sido estrellado, todos elementos de los hechos narrados en los textos bíblicos.

De todas formas, la Iglesia Católica tomó la decisión de mantener la fecha convencional de la navidad. Se cree que sus razones fueron que coincidiera con los ritos paganos por el solsticio. De hecho, existían importantes festejos que se realizaban el 25 de diciembre aún antes del nacimiento de Cristo: el Cápac Raymi de los Incas, eNatalis Solis Invicti de los romanos y otros.

Para el cristianismo, el festejo de la navidad implica varias tradiciones. Suele realizarse un banquete que comienza en la cena del 24 de diciembre y se extiende hasta después de la medianoche (es decir, hasta el día del nacimiento), se arman belenes o pesebres, se cantan villancicos y se adorna un árbol.

La navidad ha trascendido los límites de la religión y tiene como símbolo a Papá Noel (también conocido como San Nicolás y Santa Claus), un personaje inspirado en un obispo griego, que se encarga de llevar regalos a los niños de todo el mundo.