ENTREGAS PREVIAS II

Cuentan que los amores eternos no suelen terminar en boda, que nunca hay un "...y comieron perdices" para las historias de amor de verdad, porque el amor conlleva un componente trágico al que no podemos escapar. No sabemos si esto que cuentan es cierto, aunque esperamos que no lo sea, porque no nos gustaría vivir una historia de amor trágica, como la de Romeo y Julieta de William Shakespeare. 

En la Italia del siglo XIV las rivalidades entre vecinos se solucionaban a golpe de juicios, pero también de duelos a muerte. Y esta rivalidad a muerte es la que enfrentaba a dos de las familias más destacadas de la ciudad de Verona: los Montesco y los Capuleto. También era la época de los matrimonios concertados y así la hija de los Capuleto, Julieta se vio abocada a un casamiento con un tal Paris del que en absoluto estaba enamorada.

Porque el destino traza historias de amor muy diferentes a los planes de las familias. Por eso Julieta se fue a enamorar precisamente del hombre equivocado, de Romeo Montesco, con lo que convirtió su amor en una historia de amor imposible con tintes trágicos. Quiso también el destino que el amor de Julieta fuera correspondido, por Romeo, que estaba firmemente decidido a ignorar la oposición de sus respectivas familias y casarse con Julieta.

Fue una bella historia de amor la de Romeo y Julieta, con toda la intensidad, el deseo y la pasión de los amores prohibidos. Con declaraciones de amor románticas, con secretos mensajes de amor, con encuentros a escondidas y con la complicidad que dan los secretos de amor compartidos. Romeo y Julieta contaban con la firme oposición de sus familias, pero tenían un aliado para su historia de amor.

El monje Fray Lorenzo apuesta por el amor de estos amantes secretos y ayuda a Julieta a escapar de su matrimonio concertado. Por eso le proporciona un elixir que la dejará en estado de coma durante un tiempo, el tiempo suficiente para que toda su familia piense que está muerta y pueda así escapar con su enamorado. Romeo nada sabe de ese elixir aunque Fray Lorenzo asegura a Julieta que enviará un mensaje al Montesco para explicarle el plan

Sin embargo, ese mensaje nunca llegó a manos de Romeo. Sí le llegó, en cambio, la noticia de que Julieta había muerto. Es entonces cuando se dirige a la cripta donde se encuentra el cuerpo de su amor y, creyendo como todos, que estaba muerta, se tomó un veneno para acompañarla en la muerte. Así murió Romeo, a los pies de Julieta. Y Julieta cuando despertó y vio a Romeo muerto a sus pies, supo que al fin estarían juntos para siempre clavándose una daga en el corazón.

La próstata es una glándula pequeña en los hombres. Es parte del sistema reproductor y casi del tamaño y forma de una nuez. Está ubicada abajo en la pelvis, debajo de la vejiga y casi enfrente del recto. La próstata ayuda a producir el semen, el fluido lechoso que transporta los espermatozoides.

Ya que la glándula de la próstata tiende a crecer con la edad, puede oprimir la uretra y causar problemas para dejar pasar la orina. Algunas veces los hombres de 30 y 40 años pueden empezar a tener estos síntomas urinarios y necesitar atención médica. Para otros, los síntomas no se sienten sino mucho más tarde en la vida. Una infección o un tumor pueden también hacer que se agrande la próstata.

La vejez aumenta su riesgo de problemas de próstata. Los tres problemas más comunes de próstata son la inflamación (prostatitis), una próstata agrandada (hiperplasia prostática benigna), y el cáncer de próstata.

Un cambio no conduce al otro. Por ejemplo, tener prostatitis o una próstata agrandada no aumenta su riesgo de cáncer de próstata. Es posible también que usted tenga más de un padecimiento al mismo tiempo.

La prostatitis es una inflamación de la glándula de la próstata que puede resultar de una infección bacteriana. Afecta al menos a la mitad de todos los hombres en algún momento de su vida. Tener este padecimiento no aumenta su riesgo de otra enfermedad de la próstata.

Síntomas de prostatitis: Problemas para orinar, sensación de ardor o dolor al orinar, una urgencia fuerte y frecuente de orinar, aun cuando solo haya una cantidad pequeña de orina, escalofríos y fiebre alta, dolor en la espalda inferior o dolores en el cuerpo, Problemas sexuales y falta de libido, Eyaculación (orgasmo sexual) dolorosa.

El virus del papiloma humano es el causante de una enfermedad de transmisión sexual llamada VPH. Es una enfermedad difícil de curar y se manifiesta a través de síntomas como verrugas que surgen en la región íntima después del contacto íntimo con un individuo infectado.

Su tratamiento es hecho con el uso de medicamentos y cirugía de cauterización y dura en promedio 2 años, aunque los síntomas desaparezcan un poco antes.

El VPH también es conocido como condiloma, verrugas genitales o cresta de gallo. En algunas personas el VPH se cura solo debido a una remisión espontánea del virus. Eso puede ocurrir entre 4 semanas y 2 años después de la contaminación con el virus en personas que poseen un buen sistema inmunitario y que raramente se enferman. Estas personas por lo general nunca presentan síntomas relacionados con el VPH, pero pueden contaminar a otros mientras no estén curados. 

Para las personas que descubrieron que tienen VPH pero no tienen ningún síntoma, el médico puede evaluar si el tratamiento debe ser realizado, pero a pesar de eso puede ser útil invertir en los tratamientos caseros, fortaleciendo el sistema inmune con el consumo de alimentos ricos en vitamina C como piña y fresas.

Normalmente las personas que presentan síntomas no se curan del VPH, ellas apenas podrán eliminar las verrugas a través del tratamiento, pero el virus raramente es eliminado del organismo, y en cualquier momento podrá manifestar síntomas otra vez. Así que cuando los síntomas desaparecen y con el fin del tratamiento se puede decir que el paciente alcanzó la cura clínica del VPH, y puede ser confirmado a través de exámenes. 

A pesar de que el tratamiento no siempre es suficiente para curar definitivamente el VPH, es importante realizarlo porque la infección con el VPH aumenta el riesgo de cáncer. Para alcanzar esa 'cura' del VPH se recomienda usar los medicamentos indicados por el médico y utilizar preservativo en todas las relaciones.

Los síntomas del VPH son:

Varias pequeñas verrugas en la región íntima masculina o femenina. 

Estas verrugas pueden estar presentes en la región del cuello uterino (por lo que no se ven a simple vista) y no estar presentes en la región íntima externa femenina. 

Los síntomas pueden estar ausentes a pesar de la presencia del virus. Esto ocurre principalmente en los hombres, pero también puede ocurrir en las mujeres.

El diagnóstico del VPH puede ser hecho por el examen clínico visual y confirmado por el examen del papanicolau o biopsia de las verrugas.

Algunas veces el virus es naturalmente eliminado por el cuerpo, y lo que puede ocurrir es que el hombre contamine a la pareja y ésta desarrolle los síntomas, cuándo el hombre se haga los exámenes normalmente descubre que ya no tiene el virus. Por eso no siempre es posible saber quién pasó el virus para el otro. 

El examen indicado para identificar el VPH en el hombre es la colposcopia y el tratamiento puede ser hecho con crioterapia, láser, soluciones y pomadas, además de medicamentos para fortalecer el sistema inmunológico.

El virus del VPH es altamente contagioso y la transmisión se da a través del contacto íntimo sin condón con el individuo infectado con el virus y basta tan solo tener contacto 1 vez para contraerlo. El tiempo de incubación del virus varía de 1 mes a 2 años y durante este período a pesar de no haber síntomas, el individuo ya puede contaminar a otros porque puede presentar verrugas que no son visibles a simple vista, transmitiendo el virus.

Las mujeres también pueden transmitir el VPH durante el parto normal y contagiar al bebé.

Algunas personas sienten que el sexo que se les asignó al nacer no coincide con su identidad de género o con el género que sienten que tienen en su interior. A estas personas se las suele llamar “transgénero”.

 “Transgénero” es un término que incluye las distintas maneras en que las identidades de género de las personas pueden diferir del sexo que se les asignó al nacer. Existen otros términos para llamar a estas personas: “trans”.

Las personas transgénero expresan su identidad de género de maneras diferentes. Algunas personas utilizan su vestimenta, comportamiento y gestos para vivir según el género que sienten. Algunas personas toman hormonas y pueden someterse a una cirugía para transformar su cuerpo con el fin de que coincida con su identidad de género, tal como ocurrió con Ángela Ponce, Miss España 2018. 

¿En qué se diferencian la identidad transgénero y la orientación sexual?

Las personas suelen confundir la identidad de género con la orientación sexual. Sin embargo, ser transgénero no es lo mismo que ser lesbiana, gay o bisexual. La identidad de género tiene que ver con el género que siente la persona, ya sea femenino, masculino, ambos o ninguno de los dos, al margen de sus genitales. Ser lesbiana, gay, bisexual o heterosexual describe quiénes te atraen y con quiénes se quiere tener una relación romántica, emocional y sexual.

Una persona transgénero puede ser gay, lesbiana, heterosexual o bisexual. Una manera sencilla de entenderlo es la siguiente: La orientación sexual tiene que ver con quién quieres estar, mientras que la identidad de género se relaciona con quién eres.

Para muchas personas transgénero, pasar desapercibidas es extremadamente importante. Puede ser importante en términos emocionales, porque afirma tu identidad de género y, además, puede mantenerte a salvo del hostigamiento o la violencia. Debido a la transfobia, a una persona transgénero que pasa desapercibida le puede resultar más sencillo moverse en el mundo que a alguien de quien se sabe que es transgénero o que tiene un aspecto más andrógino. Sin embargo, no todas las personas transgénero piensan lo mismo acerca de pasar desapercibidas.