REFLEXIONES DE JUNIO

EL PAÍS DE LOS POCO PENSANTES

Gran alboroto ha causado que el entrevistador chileno Nacho Castillo haya llamado durante uno de sus programas en Canal 35, "poco pensantes" a quienes forman el movimiento Nuevas Ideas que dirige Nayib Bukele, calificativo que ha dado paso a innumerables "memes", donde no solo se chasquea al conductor del programa "Debate", sino que también le exigen que se vaya de El Salvador por ser una persona non grata.
Que se burlen de él no creemos que le quite el sueño al chileno. El sabe que su cargo lo pone ante la mirilla de la opinión pública y que, tal como ocurrió con su colega Moisés Urbina quien fue ridiculizado por un peinado al estilo Don King, también él lo podría ser en cualquier momento y por cualquier error.
Que se marche del país, nunca lo hará, porque en Chile jamás tendrá todas las prorrogativas que le da su estilo de vida como presentador de televisión, en un país al que llegó a inicios de 1983, todavía sin saberse exactamente cómo y a qué, pues siempre se ha especulado que vino como parte de una brigada de asesores chilenos y venezolanos bajo el nombre de IVEPO, para crear estrategias de comunicación de contra insurgencia del gobierno demócrata cristiano que dirigía Napoleón Duarte. 
Nacho siempre ha negado haber sido parte de ese oscuro grupo de apoyo. Por el contrario, sostiene que fue pura coincidencia y que ya estando en el país el gobierno de Duarte le ofreció asesorar a un noticiero de Canal 10. Lo cierto es que desde su llegada mostró ser un hábil manipulador de opiniones y —como dijera el personaje de don Mario Moreno- siempre pidió que no le dieran, sino que lo pusieran donde hay.
De esa forma llegó a Canal 12, donde estuvo por una década, pero al final tuvo una brusca salida. En su historial laboral vemos que trabajó administrando el periódico amarillista La Noticia, medio que terminó por desaparecer.
Teniendo siempre de su lado la buena fortuna, de inmediato pasó a dirigir Canal 33, donde fue alcanzando poderes casi de dueño, lo cual seguramente lo llevó a su eventual despido. 
Y aunque en una entrevista afirmó categóricamente que nunca trabajaría para Telecorporación Salvadoreña, véanlo ahora precisamente en el Canal TCS Plus dirigiendo su “Debate con Nacho”, donde más que debatir o hacer entrevistas, muchas veces se dedica a coloquios donde expresa sus opiniones políticas, porque ese es el punto fuerte de este chileno.
Decir, como lo hacen algunos a quienes ha resentido por el calificativo de “poco pensantes”, que Nacho es arenazi, no es puntualmente una tipificación que defina con exactitud a este personaje. Quizá no fue parte de IVEPO –porque no nos consta- pero si sabemos que tuvo compatriotas que estaban en ese equipo que mandó el gobierno de Venezuela de esa época y algo de las estrategias de manipulación informativa habrá aprendido.
Nacho Castillo no es tampoco un farabundista o demócrata cristiano, aunque quizá fue en algún momento seguidor de este último movimiento. Lo que él es se aproxima a un esbirro de la información o un camaleón generador de opinión política que presta sus servicios comunicativos –ya sea de forma personal, como lo hizo en su momento a la Corte Suprema, o vía un canal de televisión- a los que él considera puede sacar algún beneficio y el dinero para financiar sus vacaciones a Chile y una vida ostentosa.
Cuan pensante es Nacho Castillo, no lo sabemos y ni interesa, pues su “Debate” es más bien un programa que hace eco de las opiniones del momento dadas en general por "amigos", tanto funcionarios como aquellos que se hacen llamar “analistas políticos” y que de alguna manera comparten las mismas opiniones de su anfitrión para garantizar su cotidiana invitación al “Debate”.
Pese a todo y en especial que sea chileno, en honor a la verdad lo dicho por Nacho Castillo no deja de ser una realidad. Y “poco pensantes” creemos que lo son no solo los seguidores de Nuevas Ideas, sino también los areneros, los efemelenistas, los de Gana, el PDC, el PCN y cualquier otro partido. Gente que piensa no apoyaría a estos nidos de ratas que tanto daño le hacen al país.
Por supuesto, la verdad duele y en particular porque la gente que sigue a Nayib está sulfurada porque anticipan que el status quo político no quiere su inscripción. Vale aclarar que los salvadoreños somos “poco pensantes” no porque así lo queremos, sino porque el modelo educativo está orientado a impedir que el conocimiento llegue a la gente.
Los niveles de deserción a nivel primario son elevados y los de matrícula bajos. La calidad de los materiales y la infraestructura escolar por el suelo. Nadie a nivel de gobierno le apuesta por mejorar la educación, pues no le interesa que el pueblo deje de ser “poco o nada pensante”, así que lo dicho por Nacho, aunque nos haya dado en las nachas, es una realidad meridiana, le duela a los de Nayib o a cualquier otro ciudadano, salvo las excepciones que siempre las hay.
Rafael Orantes, jueves 7 de junio de 2018.

REFLEXIONES DE MAYO

LA IDIOSINCRASIA DEL SALVADOREÑO

¿Sabe exactamente como identificar a un salvadoreño? Si es de El Salvador se podría dar por hecho que es capaz de hacerlo. Sin embargo, para quien no es de la Tierra de Cuscatlán acá vamos a dar algunos parámetros para que, cuando esté en medio de la Plaza Tiananmén o frente a la Torre Eiffel y encuentre a un "guanaco",  gentilicio de los salvadoreños, sepa de inmediato y sin ninguna duda a quién tiene frente a usted.

Los salvadoreños hablan con jota. Les encanta tanto esta consonante que la usan en cada palabra, ya sea agregándola a una vocal o sustituyéndola por otra consonante. Así les escuchará decir "las jocho o las jonce". En lugar de policía dirán "polijía". Más a nivel coloquial es frecuente que digan frases como "pueji".

Siempre a nivel verbal, es característico de esta sociedad, herencia de sus antepasados náhuat, minimizar las cosas, especialmente si ello conlleva también disminución en el precio de lo que compran. Es usual, entonces, escucharlos pedir en un comedor público "una piernita de pollo, una tortillita, ensaladita y un refresquito".

Siempre como parte de la influencia de la lengua náhuat que está omnipresente en la forma de hablar del salvadoreño común, un "guanaco" de pura cepa dirá en tiempo presente "venía, quería, podía, pensaba", en lugar de "vengo, quiero, puedo, pienso".

Pero si se trata de una acción en futuro, un salvadoreño le dirá "mañana voy a ir a comer pupusas" o "este próximo fin de semana vamos a salir a la playa a bañarnos", en lugar de decir "mañana comeré pupusas" o "este fin de semana nos bañaremos en la playa".

Pero la idiosincrasia del salvadoreño como tal no solo abarca aspectos lingüísticos. Pesan mucho sus conductas tanto positivas como negativas. Dentro de las primeras, la generalidad de los salvadoreños son personas acogedoras y colaborativas. Si usted anda perdido y pregunta por una dirección, lo más seguro es que de ser posible no solo lo ubiquen sino que lo lleven lo más cerca posible de su destino. En la cultura salvadoreña el trato imperante es de USTED, pero si la proxemia llega a niveles de cherada lo tratan de VOS.

En cuanto a lo negativo, destaca mucho su enemistad con la limpieza. En cada lugar donde llega deja huellas: latas vacías, desperdicios de frutas, bolsas y cualquier depósito de lo que haya consumido, sin importar que sea una acera, una calle, una plaza o parque, la playa, un río o un estadio.

El salvadoreño es trabajador, pero no tanto como los Orientales. Más bien trabaja porque no tiene otra manera de subsistir, por eso lo hace a medio gas y se vuelve fácilmente "cachero", pues esta labor le permite diseñar su propia jornada y tener tiempo para otros menesteres. A nivel laboral es generalmente un trabajador taimado, que funciona bien cuando los ojos del capataz o jefe están puestos en él. Una vez no tiene supervisión actúa como los ratones cuando no está el gato.

Hay muchísimo más por hablar de los salvadoreños, esos guanacos a quienes Roque Dalton definió muy a su estilo y con amor, entre otras cosas, como los que nunca saben de donde son, los mejores artesanos del mundo, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los que murieron de paludismo o de las picadas del escorpión o de la barba amarilla en el infierno de las bananeras, los que lloraron borrachos por el himno nacional bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte, los arrimados, los mendigos, los guanacos hijos de la gran puta, los que apenitas pudieron regresar, los que tuvieron un poco más de suerte, los eternos indocumentados, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo… eso y más define la idiosincrasia de los salvadoreños.

Rafael Orantes, mayo 31 de 2018

QUE CAIGA ORTEGA COMO CAYÓ SOMOZA

En el 2016 reflexionamos sobre la situación política de Nicaragua, un país donde uno se siente “casi” en casa, con gente amable y conversadora, que al vosearte rompen cualquier barrera de comunicación.

Quien conoce Nicaragua sabrá que la vida en este país tan extenso en su territorio y tan ínfimo en su democracia, es tranquila, aunque los chochos tarde o temprano sacuden su placidez y se rebelan contra quienes los oprimen.

Así pasó en 1979 cuando sacaron a Somoza con la ayuda de los Estados Unidos. Paradójicamente uno de quienes lideraron aquella revolución es ahora el sustituto del otrora y ya fallecido dictador Anastasio Somoza Debayle, quien al igual que Daniel Ortega se desempeñó en la milicia (aunque Ortega lo hizo como comandante guerrillero), fue político y empresario.

Podemos decir si temor a equivocarnos, que Daniel es un clon de Somoza, aunque quizá más voraz que aquel e igual de sanguinario, pues solo en estas últimas manifestaciones en su contra han fallecido más de 30 jóvenes patriotas.

Nicaragua fue  gobernada durante décadas por los Somoza, una casta de dictadores dueños de los principales medios de producción de ese país, menos del consorcio de la familia Pellas Chamorro, propietarios de marcas muy conocidas como el ron Flor de Caña, el Banco de América Central (BAC-Credomatic), GBM y muchas empresas más que también funcionan en El Salvador, quienes han demostrado su poder e independencia de todos los caudillos que han gobernado a la tierra pinolera, incluyendo al actual Ortega que busca seguir en el gobierno por tiempo indefinido y va camino a convertirse en lo que, como uno de los principales cabecillas del Frente Sandinista por años combatió: la tiranía de los Somoza.

Somoza, tal como lo cuenta la historia, fue sacado de Nicaragua en tiempos del presidente Jimmy Carter. Los otrora aliados de la familia Somoza dejaron prácticamente desarmado a Anastasio Somoza frente a un Ejército Sandinista que recibía armas y apoyo de muchos países, incluidos los propios Estados Unidos, pese a que, el emblemático cadete de West Point Tachito Somoza no solo era el abanderado de los gobiernos que este país protegía, sino que también representaba al arquetipo de tiranía militar diseñada por la CIA y de las demás instituciones de poder estadounidenses en los años 60 y 70 en Latinoamérica.

Pero de un momento a otro Somoza no solo es abandonado por sus viejos aliados, sino que además lo engañan, pues le prometen que irá junto a su familia a los Estados Unidos a disfrutar de un retiro forzado, pero cuando ya está en vuelo su avión es desviado a otro rumbo, el cual fue finalmente Paraguay, con Alfredo Stroessner como presidente, país donde grupos terroristas acabarían con la vida de Anastasio Somoza, terminando por completo cualquier resquicio de que los Somoza volvieran a gobernar la tierra de Rubén Darío.

Casi 40 años después, un nuevo gobierno autoritario tiene control de todas las instituciones, incluyendo el llamado Consejo Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia. Pero no es para nada una dictadura proletaria o socialista, ni siquiera del llamado “siglo XXI”, es simplemente una tiranía familiar, muy parecida a la de los Somoza, y mejorada, donde la esposa de Daniel, la chamuco Rosario Murillo es la vicepresidenta.

Daniel Ortega y su mujer son ahora los dueños de Nicaragua, no solo por el poder que les confiere sus cargos, sino porque son dueños de corporaciones de radio y televisión, refinerías, gasolineras y un larguísimo etcétera.

Han pasado casi 40 años del triunfo sandinista y de la continua purga de aquellos que menos o más que Ortega contribuyeron a culminar una revolución de alguna manera auspiciada por el gobierno del tristemente recordado presidente Carter.

Ortega es ahora dueño de los principales medio de producción nicaragüense, excepto los de la ya comentada familia Pellas Chamorro, quien sin ninguna duda mantiene excelentes relaciones empresariales con Ortega, al grado de que se dice que le facilitó un piso al líder sandinista en su elegante Torres Pellas, en el centro de Managua.

Esta política Laissez-faire (dejar hacer, dejar pasar) de Ortega y algunos influyentes empresarios, es subyugante para los intereses de la sociedad chocha, a la que le hacen creer que vive una democracia representativa y que el progreso de la gente estará a la vuelta de la esquina.

Son 39 años desde que los sandinista triunfaron, pero a la fecha los beneficios de ese gane revolucionario apenas se ven en que hay poca delincuencia y mayor solidaria entre la población.

Los nicaragüenses parecían tener que soportar a un Daniel Ortega y señora para largo rato, pues el exguerrillero ha sabido cómo avanzar en su insaciable voracidad, tal como avanza indetenible la niebla maligna en el filme clásico de terror “The Fog”. Sin embargo, tal como se fue Anastasio Somoza, las aspiraciones absolutistas de Daniel Ortega quizá terminen de un momento a otro, porque el pueblo ya se cansó y está en las calles, no queriendo negociar cuotas de poder, sino que Daniel y su mujer se vayan, quien sabe si con toda la fortuna o sin nada.

Quien siempre criticó y combatió a los Somoza, como quien habla de la pera, lo único que deseaba era ser como Anastasio, es decir, comerse la pera. ¿Lo dejarán seguir esos jóvenes universitarios que con agallas exigen su renuncia? ¿Qué papel real está jugando el presidente Trump en la búsqueda de soluciones al problema nicaragüense? Las respuestas a estas interrogantes no vendrás fáciles, pues el astuto, más que una zorra, de Daniel Ortega, se ha asociado a los chinos (no de Taiwán), a Putín y a los iraníes, aparte de estar coligado al maléfico proyecto Alba bajo la batuta de otro déspota: Nicolás Maduro, quien en días pasados volvió a demostrar su desprecio por la democracia en Venezuela. Por lo tanto, tocar a Ortega puede ser como desafiar a chinos y rusos y todos sabemos que entre estos países y los Estados Unidos hay una asolapada lucha de titanes.

Por el bien de un pueblo donde los salvadoreños nos sentimos en familia, esperamos que esos muchachos que están mostrando resistencia al oprobioso gobierno de Ortega logren los cambios que Nicaragua merece y que nunca llegaron luego de casi 40 años de la revolución sandinista.

Rafael Orantes, Jueves 24 de mayo de 2018

DE LA EUFORIA DEL TRIUNFO A LA TRISTEZA DE LA TRAGEDIA

El domingo 13 de mayo se realizó en el Estadio Monumental, de San Salvador, el partido de fútbol que definía el pase de Águila o Alianza a la final del campeonato salvadoreño, 2017-2018.  Al final de los 90 minutos de juego se definió, de manera categórica con un global de 5 a 2, que el equipo capitalino pasaba al partido final.

Ese gane del Alianza fue gloria para todo el equipo y los miles de seguidores que tiene no solo en San Salvador ni dentro del país, sino en todo lugar donde haya compatriotas. También significó el satisfacción plena de Fito Zelaya, máximo goleador de los Paquidermos, con 11 anotaciones en este campeonato.

La tarde del domingo hubo fiesta en el estadio para la familia aliancista. Sin embargo, la alegría del triunfo, no solo por el resultado en el partido, sino por la misma oportunidad de aspirar a la Copa, cambio drásticamente en un par de horas para Fito Zelaya, quien continuó, como era de suponerse, la fiesta junto a su familia.

Fito Zelaya no iba al volante chateando o hablando por teléfono; tampoco iba ebrio o drogado, menos a velocidad temeraria, pues lo acompañaban parte de sus seres más queridos: sus hijos y esposa, así como su cuñado y concuña. Había relajación en el entorno de los Zelaya.

No obstante, pese al apego a las normas de tránsito, Fito y su familia sufrieron un aparatoso accidente que los llevó de la euforia del triunfo a la tristeza de la tragedia. Fito al igual que sus acompañantes estuvieron a punto de fallecer, y al final, desafortunadamente se tuvo que lamentar la pérdida de la novia de su cuñado.

Nuestra reflexión está encaminada a dos puntos. Primero: que la vida es tan prestada que de un momento a otro nos las quitan, sin siquiera dar motivos. Cuántas personas mueren camino a la iglesia o en su propia casa. Esto nos lleva a recordar que debemos vivir cada día como si fuera el último, pues no sabemos si más tarde o mañana seguiremos vivos. Vive vive, que la vida es breve.

En segundo lugar, este accidente nos indica que por las calles de El Salvador circulan miles de vehículos con serias carencias en su estructura, ya sea por el tiempo o por falta de mantenimiento. De igual manera viajan de un lugar a otro millares de motoristas insensatos, cuya vida les vale un comino y ya no se diga la vida de los demás automovilistas y peatones.

Las calles, avenidas y carreteras de El Salvador están llenas de auténticos cafres del volante; hombres y mujeres que menosprecian las mínimas normas de conducta de todo motorista responsable consigo mismo y con la comunidad con la cual comparte las vías terrestres.

Gracias a Dios, aparte de la terrible muerte de su concuñada, Fito Zelaya y toda su parentela no sacrificaron sus vidas en este fatal accidente, pero la muerte anda circulando por las calles de El Salvador y la siguiente víctima de un conductor energúmeno o de un vehículo con desperfectos mecánicos ¡solo dios sabe quien será!

Rafael Orantes. Jueves 17 de mayo de 2018

DECÁLOGO DEL PORQUÉ NAYIB NO SERÁ BUEN PRESIDENTE

1. ES UNA PERSONA INTOLERANTE. Un estadista que pretenda cambiar el destino de un pueblo debe aceptar la disidencia. Quien no respeta las opiniones, ideas o actitudes de los demás si no coinciden con las propias, está condenado a ser déspota y políticamente un individuo que asume el derecho de gobernar sin someterse a la ley, con poderes autoritarios.

La expulsión de Nayib del Fmln derivó precisamente de la actitud ofensiva hacia la concejal de su mismo partido, Xochilt Marchelli. Ese irrespeto fue causado por el enojo del alcalde por pedirle sus concejales que hiciera cambios en jefaturas del CAM.

2. ES MISÓGINO. A decir de quienes le rodean en las sesiones del Concejo Municipal, entre ellas la regidora Luz Fonseca denunció en su momento que el que constantemente las mujeres que pertenecen al Concejo reciben agregaciones verbales por parte del alcalde. Para cargo de extrema responsabilidad, como son la presidencia de la República, se requiere de una persona que valore por igual la participación de hombres y mujeres. Pero quien tilda de “bruja” a una mujer, ya podemos anticipar que nos le dirá a aquellas féminas que estén en la oposición o reclamen sus derechos. Si así trató a la propia concejala de su partido, en alguna medida su “brazo derecho”, ¿cómo no lo hará con otras mujeres que no aprueben sus desaciertos?

3. ES INMADURO PARA EL CARGO DE MANDATARIO. No decimos que lo sea en términos generales, pues para algunas acciones ha demostrado discernimiento y con sobrada enjundia. Pero que nadie nos venga a decir que fue un acto de madurez política ordenar el primer día de proselitismo electoral, que se quitara toda la propagada que “su” expartido Fmln había colocado en San Salvador. Fue uno de los más grandes berrinches del alcalde como venganza por su expulsión.

4. ES MANIPULADOR. Su mitin frente a la Fiscalía General de la República demostró no solo un desprecio por el funcionamiento de la institucionalidad, sino también la búsqueda mediática de cambiar dictámenes que no le podrían favorecer.

5. ES IRRESPETUOSO. Bukele enfrenta un proceso penal por el delito de calumnia en perjuicio del exvocero de Casa Presidencial, Eugenio Chicas y su joven pareja. Es cierto que nuestra clase política nos tiene acostumbrados a irrespetarse, llegar hasta la intimidad de un miembro de su expartido fue realmente un exceso de menosprecio por la integridad de una mujer que, ciertamente “no tenía vela en el entierro” de Nayib de parte de la cúpula farabundista. La intimidad del hogar hasta las terribles mafias italianas la respetaron.

6. ES MENTIROSO. Todos lo somos, pero en el caso de un funcionario que maneja recursos que no son de él, sino del pueblo, la mentira adquiere matices que van en detrimento del bolsillo de los contribuyentes. Su campaña de una obra por día es una de las falacias más grandes de su terminada gestión, solo comparada con la “fábrica de empleos” ofrecida por Mauricio Funes. En muchos casos resultó más cara la valla colocada anunciando la obra, que la obra misma. Las únicas obras significativas que hizo son indudablemente el Mercado Cuscatlán, cuyo arrendamiento ha sido seriamente cuestionado, y la remodelación del corazón del Centro Histórico, cuyo valor lo hemos de saber ahora con la nueva gestión de Muyshdont.

7. ES AMBIGUO. Hasta hoy no ha definido si su potencial gobierno promoverá una campaña herodiana contra los niños no nacidos e indeseados por sus madres, lo cual no desea nuestra sociedad conservadora y respetuosa de los mandamientos cristianos. Pero lo más peligroso es que no se sabe con exactitud cuál es su ideología, pues todo indica que por sus antecedentes con el Fmln es de izquierda, pero por otra parte sus acciones nos indican que es un capitalista mercantilista, como los más radicales de Arena.

8. DIME CON QUIEN ANDAS Y… Lo de Nuevas Ideas es un remedo de la campaña de una política de dudoso lustre en Brasil. Actualmente nadie ha dicho en qué consisten esas IDEAS ni tampoco vemos que tengan nada de NUEVO. Lo más oscuro de este proyecto es que se van sumando al movimiento de Nayib políticos corruptos de siempre que jamás dejarán de atrás sus rancias mañas y cuya premisa partidista es “no me den, pónganme donde hay”, tal como de manera sarcástica lo dijera en su momento don Mario Moreno.

9. ES PÉSIMO ADMINISTRADOR DE LA GESTIÓN PÚBLICA. Los únicos dos proyectos insignia que logró hacer generaron más perjuicios que beneficios. Casi todos los establecimientos que estaban en el Centro Histórico se vieron forzados a cerrar, entre ellos la emblemática Bella Nápoles. Fue una obra que duró casi un año, cuando bien pudo realizarse en un par de meses. En cuanto al Mercado Cuscatlán, su alquiler está resultando onerosísimo para los contribuyentes capitalinos. Sobre los gastos del Centro Histórico, está por verse cuánto nos han costado a los capitalinos.

10. ES EGOCÉNTRICO Y NEPOTISTA. A diferencia de los demás partidos, Nuevas Ideas no tendrá cúpula, solo habrá un vértice que pondrá o quitará a todo aquel que le sirva o que le falle según sus criterios. Ese vértice, muy propio de partidos como el que llevó a Hitler al poder, es Bukele, que como lo hizo en la Alcaldía, colocará en el gobierno a esa misma gente, sin importar que se le critique de nepotista.

Rafael Orantes. San Salvador, jueves 3 de mayo de 2018

ABRIL 2018

¿ARENA O TIERRA MOVEDIZA?

ARENA, el partido que en las recientes elecciones no ganó los comicios, sigue siendo el instituto político de derecha con más y mejor representatividad en el Primer Órgano del Estado y mantiene el dominio territorial con más alcaldías. Sin embargo, como le diría una doctora a un paciente: “se ve aparentemente sano”, más por dentro y, sobre todo al interior del electorado la percepción es que ha dejado de ser un temible aparato electoral y está en la cuerda floja, dependiendo su fuerza a futuro cercano de los cambios que haga su bancada en materia de despilfarros y posiciones absurdas que puedan rayar en la prepotencia, así también de cómo los alcaldes manejen aquellos municipios insignias que han logrado mantener o recuperar y de cómo solvente sus primarias, pues por ahora todo aparenta que tanto Simán como Callejas están poniendo, como se dice en coloquialmente, “toda la carne en el asador”.

Hay una verdad meridiana: ARENA nunca ha trabajado directamente a favor del pueblo, pese a que ninguna de sus decisiones han puesto en jaque la economía, tal como lo ha hecho el gobierno de turno y el partido político Fmln, de quien el pueblo tenía muchas expectativas todavía en el 2014, esperando como acciones básicas que una vez en el poder las condiciones de pobreza, exclusión, inequidad e injusticia cambiarían.

Ciertamente cambiaron muchas condiciones, pero en contra del pueblo, pues se terminaron los subsidios, el agua de ANDA se encareció y escaseó más, los hospitales dejaron de cobrar pero igualmente de dar medicinas. Y no porque los empleados, llámense doctores, enfermeras y dependientes de farmacia las nieguen, como absurdamente lo afirman algunos funcionarios ministeriales, sino por el simple hecho de que no estan abastecidos los dispensarios.

Razón tuvo el alcalde Bukele al calificar al partido de gobierno como un “Arena 2.0”, con base a su derechización y alejamiento de los estamentos populares, con un pueblo cada vez más enraizado en la pobreza y una cúpula efemelenista cada día más ostentosa de poder y fortuna, con sus hijos devengando miles de dólares en el gobierno que ellos manejan o en nuestras embajadas alrededor del mundo.

Pese a todo, ARENA hasta hoy no ha logrado sacar ventaja de un Fmln que día a día se aleja más del pueblo. Seguramente la población resiente no solo las arbitrariedades de la clase política, incluyendo a los diputados areneros, sino que sigue con el mal sabor de toda la corrupción que giró alrededor de los cuatro gobiernos del partido tricolor.

Han sido los propios fundadores del partido ARENA quienes han calificado los distintos momentos de su partido. Desde “partido mercantilista” hasta “Arena S.A. de C.V”, el actual principal partido de oposición siempre se ha cerrado a la participación democrática de sus bases y, como cualquier empresa comercial, los dueños de este partido deciden quién va y quien se queda con las ganas de competir por una diputación, alcaldía o presidencia.

Gran parte del pueblo todavía recuerda los tremendos desfalcos realizados por presidentes areneros, tal como sucedió cuando vendieron poderosas empresas estatales como ANTEL y desestatizaron la banca y la energía eléctrica y convirtieron el manejo de las pensiones en un asunto privado.

Lo terrible de estas ventas no solo fue que le quitaron al estado empresas que podrían haber sido altamente rentables, sino que hubo mano peluda en las transacciones de compra y venta, pues los gobernantes areneros y quienes les financiaron sus campañas fueron vendedor y al mismo tiempo comprador. Ya conocemos lo que pasó en esos negocios oscuros, que terminaron enriqueciendo mucho más a gente como Alfredo Cristiani, al fallecido Calderón Sol y todo un séquito de allegados y empresarios igualmente corruptos que los políticos.

Otro lastre que persigue al partido ARENA es la dolarización, pero sobre todo la mentira mayúscula de que bajo la ley de integración monetaria se permitiría que tanto el colón como el dólar pudieran circular abiertamente. Al final, todos sabemos, lapidaron a nuestra moneda y nos dieron “atol con el dedo”, al menos al pueblo que creyó inicialmente que si quería transar con colones, así lo haría o si prefería dólares, igual.

Más reciente vimos como los últimos dos presidentes areneros movieron de las arcas del Estados a sus cuentas personales decenas de millones de dólares; el último más de 200 millones de dólares. Uno está muerto y el otro en prisión. Alguien dirá, justicia divina, justicia terrenal.

La gran pregunta y siempre de cara a lo que está sufriendo el Fmln y el gobierno como su máxima expresión, es si la bancada del partido ARENA seguirá en este trienio legislativo creando leyes a favor de la clase dominante para que esta siga siendo como un “Saturno” mitológico que traga a sus hijos y todo aquello que resplandece como el oro, mientras el pueblo, la gente humilde pisará continuamente una arena movediza sustentada por quienes, el pasado 4 de marzo obtuvieron el poder de manera circunstancial y no por méritos de probidad y eficacia.

Está por verse también el efecto que tengan las medidas emergentes tomadas esta semana por el vicepresidente Ortiz (presidente de facto) en torno al subsidio del gas y posibles mejoras en el servicio y cobro del agua.

Rafael Orantes, 2 de abril de 2018

MARZO 2018

LAS CHICHARRAS ANUNCIAN DOLOR

El canto de las chicharras, penetrante y sostenido, con un volumen similar al de una sirena antiaérea –que puede llegar a los 158 decibeles y 86 Herz– anuncia rigurosamente la llegada de la Semana Santa. Con tan estrepitoso chiflido anuncian dolor. El dolor de la muerte de Cristo.

Nunca anticipan el inicio de una fiesta, mucho menos de un carnaval. Es el comienzo de una conmemoración que evoca el sufrimiento y martirio de un mesías, que siendo divino se convirtió en ser humano y como tal fue torturado con escarnio, con la anuencia del gobernador romano Poncio Pilato, quien sabiendo que Cristo no había cometido ningún delito, aclaró a los tribunales de justicia administrados por los judíos que Jesús era inocente. Tratándose de “lavar las manos” presentó a Jesús a la multitud que estaba reunida fuera del palacio, con la esperanza de que, según la costumbre de soltar a un preso con motivo de la Pascua, esta pusiera en libertad al Hijo de Dios. Sin embargo, la multitud clamó que se pusiera en libertad a Barrabás, un terrible y confeso criminal.

Según la historia, el sufrimiento de Cristo camino a su crucifixión y luego clavado en aquel tormento de madera fue una experiencia dolorosa. Por qué entonces festejar tal acontecimiento, si cuando uno de nuestros familiares muere nadie en casa –sensatamente- se pone a bailar, consumir drogas o gritar.

Semana Santa significa eso, que es un período sagrado que llama a la constricción de todas aquellas conductas libertinas. Mal hacemos entonces asistiendo a eventos retozones que en nada solemnizan el recuerdo del sacrificio de Cristo. No se trata como hace algunas décadas, que durante esta semana no nos bañaremos ni escucharemos música o daremos algún brinco, sino de mantener el recato y respecto por lo que se revive.

Bien no podemos compartir las ideas cristianas y ni siquiera asistir a ninguna actividad referente a la Semana Mayor, pero no por eso hemos de desconocer que desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección es un período de intensa actividad litúrgica que invita a la reflexión de cuán respetuosos somos de los demás.

El Domingo de Ramos es de celebración por la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El Lunes Santo se conmemora la unción de Jesús en casa de Lázaro. Jesús expulsa a los mercaderes del Templo de Jerusalén.

El Martes Santo Jesús anticipa a sus discípulos la traición de Judas y las negaciones de Pedro.

El Miércoles Santo Judas Iscariote conspira con el Sanedrín para traicionar a Jesús por treinta monedas de plata. El Jueves Santo se rememora el lavatorio de los pies y la Última Cena, así como la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní y el arresto de Jesús. El Viernes Santo Jesús en prisión es interrogado por Caifás y Pilato. Luego viene la flagelación y la coronación de espinas, tortura que culminó con la Crucifixión de Jesús y su respectiva sepultura.

Tras conmemorar el día anterior la muerte de Cristo en la Cruz, se espera el domingo la Resurrección. Es la conmemoración de Jesús en el sepulcro y su Descenso al Abismo. Una vez ha anochecido, tiene lugar la principal celebración cristiana del año: la Vigilia Pascual del Domingo de Resurrección​ o Domingo de Gloria―, en la que se conmemora, de acuerdo con los evangelios canónicos, la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado.

Tendremos muchísimos días más del año para dar rienda suelta a nuestros desenfrenos por el placer mundo. Pero por esta semana lo más cuerdo es mantener cuerpo y alma en reposo, mientras las chicharras siguen anunciando el dolor de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.

Lunes 26 de marzo de 2018

NADA, NI HOWKING SON PARA SIEMPRE

Son tantas las coincidencias entre Albert Einstein y Stephen William Hawking, que tales similitudes no pueden ser casualidades. Hawking murió el 14 de marzo de este año, el mismo día que el mundo conmemoraba el natalicio de Einstein. Los dos murieron a los 76 años. De Einstein se predijo que, por ser considerado estúpido, más de algún maestro pronosticó que no sería nadie. De Hawking se dijo que por su enfermedad a temprana edad nunca haría nada extraordinario. Los dos fueron astrofísicos, cosmólogos y científicos.

Hawking vivió en una silla de ruedas y sin movimientos en la mayor parte de su cuerpo, por más de 40 años.  Tenía 21 años cuando le diagnosticaron esclerosis que fue agravando su estado con el paso de los años, hasta dejarlo casi completamente paralizado, postración que no impidió que estuviera casado en dos ocasiones y tuviera tres hijos.  

Pese a su trascendencia, quizá solo comparada con el genio de Einstein, Hawking nunca recibió el premio Nobel, a diferencia de Albert Eisntein que lo recibió en 1921. En cambio, le fueron otorgados doce doctorados honoris causa, fue galardonado con la Orden del Imperio Británico, el Premio Príncipe de Asturias y la Medalla de la Libertad.

Como otro dato curioso, en 1997 se estableció en su honor el Museo de Ciencias Stephen Howking, ubicado no en Inglaterra, Estados Unidos o Japón, sino en San Salvador, frente a la Embajada de España de la colonia San Benito.

A continuación reproducimos algunas de la frases más significativas de este inigualable científico, cuya mayor proeza realmente no fue haber teorizado sobre los “hoyos negros”, sino haber logrado superar sus limitantes físicas y contradecir a quienes predijeron que no pasaría de los 25 años.

- “No le tengo miedo a la muerte, pero yo no tengo prisa en morir. Tengo tantas cosas que quiero hacer antes”.

- “Si los extraterrestres nos visitaran, ocurriría lo mismo que cuando Cristóbal Colón desembarcó en América y nada salió bien para los nativos americanos”.

- “Me he dado cuenta que incluso las personas que dicen que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, siguen mirando a ambos lados antes de cruzar la calle”.

- “La inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios”.

- “Para sobrevivir como especie, a la larga debemos viajar hacia las estrellas, y hoy nos comprometemos con el próximo gran avance del hombre en el cosmos”.

- “La próxima vez que hablen con alguien que niegue la existencia del cambio climático, díganle que haga un viaje a Venus. Yo me haré cargo de los gastos”.

- “Einstein se equivocaba cuando decía que ‘Dios no juega a los dados con el universo’. Considerando las hipótesis de los agujeros negros, Dios no solo juega a los dados con el universo: a veces los arroja donde no podemos verlos”.

- “La vida sería trágica si no fuera graciosa”.

- “El peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento”.

- “La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios y no tener nada que descubrir”.

- “Solo somos una raza de primates en un planeta menor de una estrella ordinaria, pero podemos entender el universo”.

Y de regalo... “Nada puede existir para siempre”.

Rafael Orantes, 19 de marzo de 2018

EL CASO DE LOS CANDIDATOS INDEPENDIENTES

Si algo está fuera de toda duda después de finalizadas las elecciones 2018, es el desencanto de gran parte del electorado por los candidatos partidarios, reflejado no necesariamente en el número de diputados de los partidos de derecha, sino más bien en el ausentismo.

Arena, pese a cualquier triunfalismo, no aumentó su caudal de votos. Sin embargo, de los cuatro independientes que compitieron para diputados tres tuvieron un sonado fracaso en estas elecciones. Los números lo dicen de manera clara. Sólo uno, Leonardo Bonilla, parece que ha obtenido un escaño en el Parlamento. Bonilla propuso como Plataforma de campaña entre otras cosas, un portal de transparencia que permita evaluar el trabajo de cada uno de los 84 diputados. Esperamos que sea él el primero en abrirlo.

Anticipándose un elevado descontento por la partidocracia antes de las elecciones del 4 de marzo, se creía que los candidatos independientes tendrían altas posibilidades de ser electos por el votante; sin embargo, aunque consideramos que la participación no partidaria no fue exitosa como se preveía, vistos los resultados se puede considerar que en el futuro cabe la oportunidad de que más ciudadanos puedan competir por una curul dentro de la opción de no partidarios. Solo falta que se apruebe que también se pueda contender por una alcaldía.

Con respecto al fracaso de 3 de los 4 candidatos no partidarios para llegar a ocupar un puesto en la Asamblea Legislativa, vale decir que no solo basta conseguir el número de firmas que exige el TSE ni que un nutrido número de familiares, amigos y conocidos acompañen al candidato.

Es necesario –y ojalá lo tomen en cuenta futuros aspirantes a postularse para una diputación independiente– que la persona que busque el voto sin el respaldo de un partido tenga un equipo multidisciplinario que lo asesore en materia de relaciones públicas y mercadeo, que tenga agentes de prensa no solo profesionales sino expertos en el área y hasta un sociólogo y un psicólogo comunicacionales que lo orienten sobre las actitudes tanto del público elector como las que debe mostrar al público el candidato.

Creo que un staff de esta naturaleza hasta podría tomar como causa propia encausar por el triunfo a un candidato si este se compromete, de alguna manera seria y legal, a llevarlos de asesores al Primer Órgano del Estado en caso de ser electo. Es decir, un candidato independiente podría ser exitoso con pocos recursos económicos pero mucha creatividad y compromiso.

Bueno sería que los candidatos no partidarios se reunieran y compartieran con jóvenes deseosos de participar activamente en la política salvadoreña, su experiencia antes y durante la campaña electoral y de esa manera valorar cuáles fueron los obstáculos más difíciles de allanar en su propósito de ser candidatos, las fallas para no lograr su objetivo, qué tipo de equipos de trabajo los respaldaron, que recomendaciones dan ellos a futuros postulantes.

Para bien de la democracia y con el fin de mejorar una participación ciudadana paralela a los partidos políticos, habrá que estudiar cómo en la próxima elección para diputados el pueblo ponga en la Asamblea Legislativa  no solo a un representante que no tenga compromisos orgánicos con ningún partido político, sino a muchos.

Podría ser que toda una comunidad se comprometa a elegir a su representante, conocido por todos por su honestidad, espíritu de servicio y responsabilidad social. Ya no sería un partido ni mucho menos un equipo de campaña trabajando por un candidato, sino uno o varios municipios promoviendo la elección de alguien que previamente se ha comprometido con ellos a gestionar obras específicas.

Esta clase de candidatura llamada en algunos países como distrital, conllevaría a que si esta persona no cumple estará en el Primer Órgano del Estado solo un periodo, pues prácticamente sería castigado, no solo políticamente, sino también a nivel social.

Lo positivo, dentro de toda la maraña de contradicciones políticas nacional, es que la democracia salvadoreña avanza, aunque sea a paso lento y  a veces hasta imperceptible.

Rafael Orantes, 12 de marzo de 2018

ELECCIONES 2018: EL PUEBLO RESARCIENDO DAÑOS

Haciendo un balance de las elecciones que culminaron el pasado 4 con el ejercicio del sufragio, vemos que entre lo positivo que nos dejó esta contienda política fue que la campaña se mantuvo de principio a fin con un respeto casi inusual entre los competidores, en especial los más reaccionarios de ARENA y el FMLN.

Todos, menos los obcecados militantes farabundistas y uno que otro ingenuo embaucado por la falsa propaganda del “vasito de leche” en la que se montó el partido de gobierno, sabíamos con certeza que habría un voto de castigo que llevaría al Fmln a perder alcaldías y diputados, aunque no tanto como al final será, que más que derrota todo indica que será una catástrofe para el partido de izquierda, debacle que la cúpula del Frente anuncia sabrá dar la más exacta lectura y corregir sus errores para volver a competir en las elecciones presidenciales del 2019.

Nadie esperaba que bastiones ideológicos del partido en el gobierno no fueran reelectos por su propia militancia. Hablamos de abanderados como Misael Mejía, Benito Lara, los tóxicos Rolando Mata y Róger Blandino Nerio, así como la controversial candidatura de José Luis Merino se quedarán sin ninguna curul, aunque seguramente seguirán como “asesores” devengando muchos miles de dólares durante lo que les resta de su desgobierno.

Estos referentes del partido rojo osaron exigir a su militancia que votara solo por bandera y al resto de candidatos los obligaron a mantenerse tras bambalinas, sin derecho a promover sus candidaturas o pedir el voto. Sin embargo, en los listados de candidatos electos vemos nombres aparentemente segundones que jamás aparecieron en esas gigantescas vallas propagandísticas a lo largo y ancho de calles y avenidas, tales como los de Carlos Álvarez  Díaz, Yanci Urbina, Ricardo Hernández Jordán y Anabel Belloso, algunos de ellos con un discurso menos agresivo que el de los no electos.

Ha sido escandalosa la ineficiencia en su desempeño tanto legislativo como en el ejecutivo de los políticos del Fmln, que aunque con poco menos del 50% de los electores el pueblo expresó categóricamente su malestar y de la única manera que puede: negando el voto a personajes incapaces y votando por la oposición (Arena, Gana, PCN y PDC) o marcando por rostros nuevos de su mismo partido, esto inclusive contó también para los partidos de derecha, con personajes que pagaron el precio de sus desatinos.

Podemos decir inequívocamente que el pueblo salvadoreño, tanto vía ausentismo, anulación de papeletas o elección, ha sabido resarcir los daños que el partido farabundista ha cometido en los últimos años.

Otro aspecto histórico de las pasadas elecciones es que, pese a que se anticipaban retrasos en dar los resultados, el Tribunal Supremo Electoral ha ido cumpliendo su responsabilidad de dar los nombres y partidos ganadores en tiempos prudenciales, tanto de alcaldes como de los diputados, salvo excepciones que en todo proceso las habrá.

El único punto oscuro que ennegreció estas elecciones fue el erróneo conteo de las marcas, no por parte del TSE sino de Smartmatic, la empresa venezolana responsable de la tabulación. Este error dejaba inicialmente al diputado David Reyes sin curul. Todos supusimos que era por haber “prestado” a su hermana el carro que le habían asignado para funciones propias de su cargo; otro yerro había descartado al diputado Portillo Cuadra. También se pensó que quizá era por su prepotencia, y a Cristina López por haber colocado bajo su mando a varios familiares y negar esas contrataciones. Como último punto que deseamos resaltar es el grisáceo papel que desempeñaron los llamados candidatos no partidarios, que de los cuatro solo uno logró un escaño en el Parlamento. De este tema reflexionaremos a profundidad la próxima semana.

Rafael Orantes, 5 de marzo de 2018

FEBRERO 2018

EL SUFRAGANTE COMO LA PRETENDIDA DE CYRANO DE BERGERAC

Cuenta la historia que Cyrano de Bergerac estaba perdidamente enamorado de una doncella, pero que temiendo el rechazo de la dama a causa de su descomunal nariz, prefirió encomendar a un amigo para que se presentara ante la joven y fingiera decir las palabras que Cyrano expresara, palabras que terminaron engatusando a la pretendida, quien cayó en los brazos no de Cyrano, sino de quien ella creyó había dicho aquella sinfonía de galanterías.

Traemos a la memoria esta trama literaria, que en su momento fue llevada al cine con Gerard Depardieu, porque nuestros políticos –y muchos del mundo– dicen a los votantes palabras bonitas que salen de sus bocas, pero no de su corazón. Son voces que el pueblo en su ingenuidad las cree y termina votando por políticos farsantes.

 A estos embaucadores se le conoce como demagogos. Nuestros políticos han hecho de este recurso todo un arte; son habilidosos para mentir, para ofrecer lo que nunca podrán dar, ya sea por incapaces, porque no es factible hacerlo o porque no les conviene tanto a ellos como a sus patrocinadores.

La pregunta es ¿qué pasaría si un político en lugar de engañar con falsas promesas dijera la verdad y diera a conocer sus genuinas intenciones al pueblo? Imaginemos, por ejemplo, a la cúpula del Fmln con su propaganda presidencial en el 2014 anunciando que, pese a afectar las relaciones con Estados Unidos apoyaría de forma abierta y axiomática al gobierno dictatorial de Venezuela en foros internacionales como parte de una compaña anti estadounidense, que sería acompañada de tradicionales mensajes como “yanki go home” y quemas de la bandera gringa.

Mentir al pueblo se ha vuelto casi una necesidad, tanto de quien engaña como de quien es engañado. Y es que los procesos eleccionarios salvadoreños como que sirven de terapia colectiva para que gran parte del pueblo mitigue la ansiedad de no tener trabajo digno, seguridad básica, acceso a una educación de calidad y liberadora, así como la satisfacción de otras necesidades elementales.

El pueblo quiere escuchar durante estas campañas electoreras, manejadas por muñidores profesionales, mensajes casi como los que sedujeron a la pretendida de Cyrano: solo promesas bonitas, aunque sean mentiras grotescas.

Así hay por ahí un diputado desvergonzado que ofrece sacar de cada comunidad a los grupos delincuenciales. Dos preguntas: La primera ¿a dónde los trasladaría? La segunda ¿por qué no lo ha hecho antes durante cualquiera de sus seis periodos como legislador?

Muchas veces la treta de ofrecer radica en dar parcialidades. Los políticos construyen un hospital o una escuela, pero no dan los implementos suficientes para que estos funcionen. No hay medicinas ni personal médico para atender la masiva demanda. Lo mismo ocurre con decenas de escuelas que carecen de maestros y de mobiliario decente.

Lamentablemente nuestro sistema político está plagado de demagogos y funcionarios populistas. Son gente enquistada, como se pega una babosa o una lombriz solitaria al cuerpo, empotrados en el aparato gubernamental haciendo del noble trabajo de la política su modus operandi, ganando miles de dólares sin trabajar.

Ahora que estamos a días de las elecciones para alcaldes y diputados, cabe preguntarse si los candidatos independientes, cuatro solo para el departamento de San Salvador, son personajes de la misma calaña de los políticos partidarios tradicionales o gente honesta.

Ciertamente que por ahora no tienen ningún nexo con cualquiera de los institutos políticos ya conocidos, pero ¿qué pasará cuando sean diputados? ¿Seguirán incólumes a las tentaciones y presiones de los poderes fácticos que corrompen a nuestros políticos? ¿Se mantendrán probos al extremo de rechazar los famosos maletines repletos de dólares que desfilan por los pasillos del Primer Órgano del Estado en busca de comprar voluntades? Son preguntas que solo tendrán respuesta si alguno de estos cuatro aventureros de la política obtiene el apoyo de los votantes y llegan a ocupar una curul.

Consideramos que habrá que darles el beneficio de la duda a los candidatos no partidarios en las elecciones del próximo 4 de marzo. Siguen siendo, contra viento y marea, opciones frescas y apañadas por la promesa de que quizá dentro de algunos años y elecciones haya un buen número de representantes del pueblo en la Asamblea Legislativa que solo respondan a las presiones de la ciudadanía, decretando leyes que beneficien a los más necesitados y a la vez limiten los abusos de quienes explotan al trabajador –en especial a los humildes obreros de fábricas y dependientes de almacenes–.

Si bien el pueblo critica cotidianamente en las redes sociales los excesos de la clase política malgastando nuestros impuestos en viajes, celulares, bonos, seguros y exorbitantes salarios, no hay que olvidar que la clase empresarial salvadoreña, salvo excepciones, trata como ciudadanos de segunda clase a sus trabajadores y mancilla sus más sentidos derechos, sin que hasta ahora ningún gobierno, ni de derecha o izquierda, haya hecho algo significativo para cambiar este estado de iniquidades.

Terminamos nuestra reflexión con el vehemente llamado a votar. No escuchemos a falsos paladines que pregonan el ausentismo o el voto nulo. Lo que si debemos hacer es dejar de votar por esos caciques que tienen 10 o más años dentro de la Asamblea Legislativa y hasta ahora no han trabajado por el pueblo.

Rafael Orantes, 26 de febrero de 2018

 

TRUMP, DOS PERCEPCIONES, DOS MUNDOS

Rafael Orantes, febrero 19 de 2018

La comunidad latina vive criticando cada acción antiinmigrante de Donald Trump, pero en cambio la sociedad anglosajona estadounidense hace lo contrario: aplaude cada vez que su presidente cumple una promesa de campaña. Por eso decimos que alrededor del presidente Trump hay dos percepciones que enfrentan a dos mundos. El desarrollado del imperio y el subdesarrollado tercer mundo de nuestros países necesitados de sus dólares.

Podemos decir categóricamente que ambas percepciones tienen razón de ser, pese a ser diametralmente opuestas. Para entender un poco, solo basta ponernos en la posición de los estadounidenses. ¿Qué haríamos nosotros si de Honduras o Nicaragua nos llegara una cantidad exorbitante de emigrantes ilegales que entraran por puntos ciegos y muchos de ellos vinieran a delinquir?

No dudamos que la mayoría de compatriotas llegan a Estados Unidos buscando el “sueño americano”, pero tampoco hay que ignorar que las pandillas no solo nacieron allá, sino que también se han vuelto un dolor de cabeza para la sociedad nativa, al punto de declararlos enemigos públicos número uno. Nuestras autoridades han hecho lo mismo al declararlos “terroristas”.

Pero como en este ataque frontal contra la inmigración salvadoreño Trump está siendo poco laxo y nada diplomático - que es lo que esperan muchos - su discurso contra nuestros connacionales se ha vuelto una diatriba que supera en algunos casos el efecto de la expulsión. Hay que saber que el Sr. Trump no puede matizar su intolerancia con palabras sutiles. No es su estilo. Ser desafiante es parte de su personalidad.

En una reflexión anterior dijimos que Trump deberá sufrir algún trastorno de la personalidad, lo cual no lo hace un enfermo peligroso más allá de algunos indicadores que, según la conveniencia, pueden resultar beneficiosos para unos y maléficos para otros. Pero quizá lo que más se nota es su sistema nervioso rápido y desequilibrado producto precisamente de su temperamento colérico que lo lleva a ser manipulador y muy intolerante. Esta última característica podría explicar que le haya incomodado muchísimo que el contradictorio e incapaz gobierno del Fmln haya apoyado a Venezuela en foros internacionales y ahora diga –aparentemente si razón- que El Salvador no es un país amigo de los Estados Unidos. Los amigos se apoyan y los gobiernos hacen esta labor respaldándose en foros como los de las Naciones Unidas o la OEA, donde el profesor Sánchez Cerén ha sido enfático en apoyar a quienes son, a decir de ellos mismos, su faro: el narco gobierno de Nicolás Maduro.

Para contextualizar el término al lector, el temperamento es lo único que no cambia rápido ni profundo en nuestra personalidad. Puede ser modificado con la edad y la educación. Hay dos temperamentos que son reactivos o dinámicos y extrovertidos: el sanguíneo y el colérico, y dos que son controvertidos y de lenta reacción: el melancólico y el flemático.

Volviendo al Sr. Trump, es su temperamento el que explica que cuando alguien dice algo que le fastidia o desagrada trata de callar de forma violenta a la persona que se lo dice. Pero no solo eso, tiende a ser decidido y de firmes opiniones, tanto para sí mismo como para otras personas, y tiende a tratar de imponer sus ideas, tal como está sucediendo con las negociaciones del DACA, en las que Trump ha planteado que si el Congreso no acepta sus medidas no habrá conclusión favorable para los “soñadores”.

Otra falla del presidente estadounidense es que por encima de todo es dominante y manipulador para alcanzar sus objetivos. Busca por cualquier medio hacer todo lo que desea sin importar daños colaterales. Frente a un personaje así, más el poder económico que tiene, evidentemente los tepesianos y los demás compatriotas que viven ilegales deberán ser muy astutos para no perder los privilegios que durante más de una década han gozado en los Estados Unidos.

Por lo demás, no será de extrañar que tengamos a Trump otros cuatro años más cuando venza su primer periodo, pues sigue cumpliendo a quienes votaron por él, a diferencia de políticos de otros países, incluyendo el nuestro, donde sus ofrecimientos de campaña son letra muerta que sirve únicamente para engañar al sufragista y obtener su voto.

LOS EMBELECOS DE LA DEMOCRACIA

Rafael Orantes, febrero 12 de 2018

Estudiando Comunicaciones en los años 80 me tocó cursar la materia “Lectura dirigida”, asignatura que sistematizó mi hábito por la lectura y que generó en mi persona una imperiosa necesidad por explorar textos hasta ese momento desconocidos. Fue así como llegó a mis manos un ensayo sobre la democracia. No era precisamente un escrito anárquico, aunque hacía serios cuestionamientos sobre la conveniencia para el desarrollo de la humanidad de un sistema no solo injusto sino también perverso. Lo triste es que el autor al final de su mensaje concluía que, pese a saber que la Democracia tiene demasiados embelecos y es dañina a las sociedades, por ese momento, que es también este momento, no hay otro sistema que la sustituya.

Desde su origen, en tiempo de la Grecia clásica (siglos V a. C.), el concepto DEMOCRACIA ha estado íntimamente relacionado con el poder que tienen los pueblos para normar a sus gobernantes. De hecho la palabra lo dice claro en su etimología: Demo (pueblo) Cracia (poder). Por supuesto que la democracia griega era radicalmente diferente a las democracias que imperan en países como Noruega, Canadá o Alemania, e igualmente distinta a la que practicamos en El Salvador, donde no deja de ser una imitación de libertades… solo para quienes están en el poder, ligados a ellos o quienes manejan los medios de producción (bancos, fábricas, medios de comunicación, etc.).

La democracia salvadoreña es un sistema injusto porque solo unos cuantos ejercen su derecho de elegir y perverso porque el nombramiento de quienes serán electos recae básicamente en las cúpulas de los partidos políticos y, en países como el nuestro, también de quienes tienen el poder financiero.

En las elecciones del 4 de marzo en algo podría variar este verticalismo con la oferta de los candidatos no partidarios, quienes conducen contra viento y marea su proselitismo, pues no tienen los recursos ni la estructura para convencer al electorado, aparte de la inexperiencia para promover una divulgación sino masiva de sus promesas, al menos en medios alternativos.

Pese a que en los tiempos de Pericles, Platón y Sócrates solo podían participar esclavistas y varones, que eran minoría, el planteamiento original de involucrar la participación de los ciudadanos se mantiene, pero si analizamos someramente qué segmento y cantidad de los ciudadanos realmente ejercen el poder de elegir en El Salvador, veremos que casi al igual que en la Grecia antigua solo aprovechan el juego democrático algunos ciudadanos rigurosamente enquistados en los partidos políticos, llamados el “voto duro”, quienes reciben dádivas de los partidos mediante empleos en alcaldías o el gobierno central y las autónomas. De ahí que se hable más de “partidogracia” en nuestro caso, que tan siquiera un remedo de Democracia.

Antes de ver datos, cabe recordar que el mismo sistema democrático permite no solo ejercer el sufragio marcando a un candidato, sino a varios, lo cual es discutible. Pero es parte de las reglas también el ausentismo, así como la anulación de la papeleta. Quien anula o no asiste, hace política, aunque es una forma que consideramos peligrosa, pues si la mitad de los votantes aptos para ejercer el sufragio se queda en casa y la otra mitad asiste a votar, esto indica que los funcionarios electos son designados solo por un raquítico porcentaje y no tienen, a menos éticamente, la representatividad de un municipio en el caso de los alcaldes, departamento en cuanto a diputados o del país cuando se trata del presidente.

Además de reflejar la apatía por ejercer el sufragio, las últimas encuestas ponen de manifiesto que los ciudadanos carecen de información para decidir su voto, pues más del 45% afirma que “aún no sabe por quién votar”. Esto quiere decir que estas personas podrían tomar una decisión a última hora y votar por el menos indicado o aquel que ofrece “el país de las maravillas”, es decir, pura demagogia.

Desde los griegos hasta los regímenes más avanzados en derechos y obligaciones ciudadanas, quienes buscan el poder mediante los votos han manejado las distintas aristas de la propaganda, recurriendo no solo a tácticas correctas, sino también a estrategias viciadas, malignas y engañosas que confunden al electorado y, como decimos en el pueblón llamado El Salvador, “dan atol con el dedo” a tanta gente ignorante que pulula por nuestro territorio.

No hay duda de que para practicar la democracia es indispensable que exista respeto al disenso, a quienes son diferentes y a su manera de pensar, pero además los ciudadanos deberíamos tener la información, no solo suficiente sino clara y transparente de cómo han actuado en sus cargos aquellos candidatos que buscan la reelección, además de conocer el tipo de personalidades de los candidatos, pues como vemos hay muchos que adolecen de sanidad mental.

Entre la larga lista de candidatos para alcaldes y diputados hay personas mitómanas, insensibles y nada probas. Vale preguntarse antes de ir a votar: ¿Han hecho obras? Sí, pero ¿a qué precio? Endeudando al municipio o a precios exorbitantes, dando muestras irrefutables de corrupción, como es el caso del oscuro arrendamiento del Mercado Cuscatlan, que costará a los contribuyentes capitalinos cerca de 25 millones de dólares, tal como si estuviera enchapado en oro de 24 kilates.

Como diría Quevedo, nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir, que es lo que hacen nuestros candidatos ofreciendo trabajo para los jóvenes, seguridad para cada ciudadano, pero que habiendo estado en el poder cinco o más años hasta la fecha no han hecho nada. ¿Por qué? Porque son incapaces, porque son corruptos o simplemente solo saben engañar al votante ofreciendo cielo y mar, aunque al final solo dan tristezas y más miseria a la población.

Por eso pensamos que más que votar por promesas debemos votar por hechos. Quien miente, quien no muestra respecto ni siquiera para los concejales de su propio partido, quien infla los presupuestos y gasta el triple o más en una construcción no merece seguir y, si no sirven para cumplir promesas entonces deberemos nosotros cumplir nuestro papel ciudadano y mandarlos a que gobiernen y manejen los recursos de casa, pero nunca nuestros valiosos impuestos que pagamos con nuestros exiguos salarios.

NUESTRA JUSTICIA SIGUE CIEGA

Rafael Orantes, febrero 5 de 2018

Dando el beneficio de la duda al actuar de la Fiscalía y todo su aparato incriminador, queda por aclarar si la institución que maneja el Sr. Meléndez ha hecho su tarea a la fecha o es el resto del aparato judicial que todavía no entiende que el filo de la justicia debe cortar cabezas por igual, sin importar estatus económico y social, trascendencia mediática, influencias políticas y cualquier otra injerencia que manosee la correcta aplicación de justicia, dando al honesto no solo un veredicto de inocente, sino la compensación por el descrédito de un mal trabajo fiscal.

Pero de igual manera, al culpable aplicarle todo el peso de la ley. Para ilustrar mejor nuestra reflexión, en el caso del ex presentador de televisión que fue acusado de varios delitos sexuales, al no ser condenado por los hechos que le atribuía la Fiscalía, alguien del Estado deberá públicamente  resarcir el daño a su imagen. De lo contrario todo parecerá como que si es culpable pero que hubo demasiada tolerancia como para enviarlo definitivamente a una cárcel penitenciaría.

De igual manera habría que proceder contra el grupito que supuestamente delinquió cometiendo ciber ataques contra dos periódicos nacionales, quienes de igual manera que el ex animador de televisión fueron absueltos por el Tribunal de Sentencia, poniendo en entredicho el trabajo investigativo de la Fiscalía.

No tenemos la menor duda de que no solo el Fiscal General o sus equipos de trabajo siguen mostrando incapacidad para investigar científicamente los delitos. El Sistema Judicial sigue mostrando serias falencias y sospechosas actuaciones de jueces y magistrados. Cuando se declara culpable a quien robó una gallina y se libera al sospechoso de haber robado un millón de dólares, se ve a todas luces que en el país todavía impera la injusticia o, dicho con palabras de monseñor Romero, la Justicia actúa como las serpientes que solo muerden los pies descalzos.

Por razones de espacio hemos de decir que son más de cinco casos sonados “destapados” por la Fiscalía salvadoreña, los que generaron muchas expectativas de parte de la ciudadanía, pues según lo dicho por el Fiscal General había en cada caso suficientes pruebas para llevarlos a prisión, aunque el final todos conocemos que nadie resultó culpable.

Vale entonces cuestionar si es la Fiscalía General de la República la inoperante, si hay dolo en sus investigaciones para fingir que hacen buen trabajo pero en el fondo no quieren atacar de manera frontal a los delincuentes, o bien si el aparato judicial sigue infectado de malos jueces que venden sus veredictos como una prostituta vende su cuerpo al mejor postor.

Para no pasar a la historia y pronto como otro fiscal que dio más de los mismo que sus antecesores, el Sr. Meléndez deberá aclarar punto por punto dónde radicó el fracaso de cada uno de los casos que han perdido. Pronto la Fiscalía tendrá nueva cabeza y al menos quien lo sustituya ya conocerá el camino por donde seguir combatiendo la iniquidad enquistada principalmente en las clases dominantes de El Salvador.

ENERO 2018

 UNA CAMPAÑA DE ESLÓGANES VACÍOS

Rafael Orantes, lunes 29 de enero de 2018

Casi como siempre, las frases que los partidos y políticos escogen como eslogan de sus campañas proselitistas carecen de esencia. Son como huevos de pascua, bonitos al oído pero vacíos y carentes de sentido y, en la mayoría de casos, viles copias de partidos de otros países e inclusive clones de otros políticos criollos.

Veamos: el auto declarado aspirante presidencial y actual alcalde de San Salvador, Nayib Bukele y el aspirante a candidato por ARENA, Carlos Calleja, comparten el eslogan “HAGAMOS HISTORIA”, oración que no es de ninguno de ellos. Es de tantos, fuera del país, por supuesto, que es difícil adjudicar propiedad. “Hagamos historia” suena como si los salvadoreños no hiciéramos historia diariamente. Cada uno de nosotros hace y tiene su propia historia, triste en la mayoría de casos. Sin embargo, habrá que ver qué tipo de historia nos harán hacer cada uno de estos dos aprendices de políticos, que de política solo quieren los mecanismos para llegar al poder y seguir enriqueciéndose.

En cuando al eslogan de ARENA, “Podemos ser más”, en primer lugar es otro ejemplo de frases inconclusas y por lo tanto intrascendentes. Juntos podemos ser más... víctimas de las oligarquías que manejan nuestro país… podemos ser más sacrificados para que la clase política voraz de poder y dinero siga saqueando las arcas del Estado. En fin, una frase que no aterriza en nada ni refleja las expectativas que como votante tiene el pueblo, quien anhela un gobierno que termine con la pobreza, la inseguridad, la carestía de medicinas en los hospitales, mejores viviendas, etc.

Pero todavía falta más. El eslogan de ARENA tiene similitud con la frase de campaña de alguien que detesta Latinoamérica: Nicolás Maduro, quien oficializó su nueva marca electoral con “Juntos Podemos Más”.

El eslogan del Frente no se queda atrás en su mediocridad. Y si el anterior “Dale play”, fue bayunco, “HACEMOS MAS POR LA GENTE” es un mensaje vacío, al que se le puede anexar cualquier epíteto.

Yo en mi caso le agregaría: “hacemos más DESASTRE por la gente”. Otro podría agregar “caos”, “pobreza”, “inseguridad” y todo lo malo que se le ocurra, pero que refleja exactamente la ineficiencia e incapacidad del actual gobierno del Frente.

Los demás partidos políticos en contienda ni siquiera han renovado sus viejos eslóganes. “La esperanza sigue siendo verde” continua identificando al rancio Partido Demócrata Cristiano. El Partido Cambio Democrático nos da un eslogan que nos suena a frase motivacional: “Tú haces el cambio”.

Pero más allá de estas frases superficiales que dudamos convenzan a alguien sensato a votar por un partido o candidato, el elector salvadoreño debe revisar las actitudes y conductas del candidato por quien piensa votar y no tanto sus promesas, al menos sus actuaciones del último año, porque el spot de televisión, la cuña de radio o el anuncio en prensa aguantan con lo que se le ponga.

Hay una frase bíblica que sabiamente aplicaría para escoger al candidato que menos le fallará al pueblo salvadoreño, dicha por el apóstol Mateo: “Por lo frutos los conocerás”. Mateo nos dice que debemos protegernos de falsos líderes que vienen vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces, hambrientos de poder, fortuna y obediencia.

¿Conoce usted a alguien así?

 

LA "TRAGEDY" DE LOS HERMANOS GIBB

Rafael Orantes, enero 22 de 201 8

Ubicados entre los mejores diez grupos británicos de todos los tiempos, solo por detrás de The Beatles, The Rolling Stones, The Who, Led Zeppelin y Pink Floyd, los Bee Gees son otro gran referente de cómo un grupo supo perfectamente adaptarse a los cambios notables que tuvo la música pop entre los años 60 y 70, y al igual que los otros grupos mencionados toda su producción fue escrita por ellos.

Los Bee Gees iniciaron su carrera musical de manera temprana cuando todavía eran púberes y a mediados de los sesentas ya figuraban en las listas de éxitos con canciones como “Spicks and specks”, “To love somebady”, “How can you mend a broken heart?”, “I started a joke” o “I´ve gotta get a message to you”.

Sin embargo, aunque nunca pararon de grabar hasta su definitiva finalización en el 2003, casi toda la década de los 70 pasaron fuera de las listas de éxitos, hasta volver a conmocionar las discotecas a finales de 1977 y todo el siguiente año con sus temas de la película “Fiebre del sábado por la noche”: "How Deep Is Your Love", "Stayin' Alive" y "Night Fever".

Quien escribe esta reflexión estuvo ligado al fenómeno de los responsables del soundtrack de “Saturday night fever”, como conductor de “La hora de los Bee Gees”, programa que se transmitía de lunes a viernes a partir de las 8 de la noche por Radio Sensación, divulgando uno de los periodos más brillante de los Bee Gees, con éxitos pasados y presentes (en esa época) de este grupo. Recordamos cuando ese programa fue el único que durante una semana transmitió en primicia el álbum “Spirits having flown”, del cual surgieron tres megahits: “Too much heaven”, “Love you inside out” y “Tragedy”.

Precisamente hemos tomado el título de lo que podría ser su éxito postrero para reflexionar sobre la “tragedia” que cubrió a los hermanos Gibb, primero con la prematura muerte de Andrew Roy, mejor conocido como Andy Gibb, el más chico de los hermanos, nacido en Manchester el 5 de marzo de 1958 y muerto el 10 de marzo de 1988, a la edad de 30 años, por inflamación del corazón, hecho que ocurrió luego de una prolongada batalla contra su adicción a la cocaína.

El 12 de enero del 2003, a los 53 años muere en Miami (EUA) Maurice Gibb, gemelo de Robin, nacidos el 22 de diciembre de 1949, a consecuencia de una obstrucción intestinal.

El 21 de mayo del 2012 muere Robin, tras una dolorosa lucha contra el cáncer de colon. Tenía 62 años.

Sólo queda Barry Gibb, de 71 años, curiosamente el mayor de todos, nacido al igual que los gemelos en la Isla de Man, pero en 1946. Barry es el inventor de los falsetes que caracterizan las vocalizaciones de los Bee Gees.

De los Bee Gees solo nos queda sus canciones y el recuerdo de su valioso e inigualable aporte a la música disco, musicalizando los bailes de John Travolta...

EL TRUMP-UDO SACÓ LA CAJA DE LUSTRE

Reflection written in the country of the shithole, on January 15, 2018, by Rafael Orantes

Es inevitable reflexionar ante lo dicho la semana pasada por el presidente Trump. Y no es que con su epíteto la Tierra se haya desviado un ápice o al día siguiente nos hayan faltado los frijolitos con huevo y el cafecito en la mesa. Los comentarios de este Trump-udo nos tienen sin cuidado. Es parte de su personalidad actuar unas veces como payado y otras como un chapucero de los arrabales de su nativo Nueva York. Que es inteligente está fuera de cualquier duda; sin embargo, sus opiniones la mayoría de veces ponen en duda la sanidad de su pensamiento, a tal grado de que ya más de alguno en su país ha sugerido que se diagnostique su higiene mental y se le declare incapaz de gobernar.

Y aunque a veces sorprenda, el mundo en poco tiempo se ha acostumbrado a esperar de todo de don Trump-udo, pues cada vez que este septuagenario y controversial millonario habla dice una estupidez o se expresa de manera maleducada y lasciva, especialmente cuando se refiere a las damas o a las personas que no son de su misma etnia, creencias y origen.

Lo dijo de forma fehaciente ese día en la Casa Blanca cuando nos calificó de “shithole”. No quiere a gente de nuestros países, sino de Noruega… La risible petición del Sr. Donald pone de manifiesto una supina apreciación de la cultura nórdica, lo cual amerita una sonora carcajada, porque la gente de ese país jamás llegaría a los Estados Unidos como inmigrante ilegal, menos a trabajar levantando cosechas, lavando platos, construyendo edificios o de jardineros. Un noruego podría ir a Estados Unidos, pero a ocupar la silla de la oficina oval en la cual Trump se sienta y lo haría con mucha más solvencia y con mejor beneficio al mundo, porque uno de los gobiernos más eficientes y sanos es el que tiene su sede en Oslo.

Sin se Sigmund Freud, cualquier puede ver en Trump a una víctima de los trastornos de la personalidad tipo B. Es histriónico y narcisista. De hecho la frase vulgar "Por qué recibimos a gente de países de mierda", que ha motivado tanto alboroto, fue dicha por el presidente como una respuesta de su frustración ante la posición contraria de los legisladores que llegaron a su oficina a negociar alternativas para los inmigrantes que les venció el TPS.

Trump es un personaje impulsivo, emocional, extrovertido y, social y emocionalmente inestable. Se le nota en sus ademanes y en su retórica, siempre escandalosa y alcanzando el linde de lo patético, que no es una persona normal. En nuestro caso, ha olvidado, como diría el expresidente mejicano Chente Fox, que "su boca es el más vil agujero de mierda en el mundo (y) ¿cón qué autoridad proclama quién es bienvenido en Estados Unidos y quién no lo es? ¿Olvidó su origen inmigrante, Donald?".

Como dijimos al principio, el calificativo del presidente Trump-udo hacia nuestro país y hacia otros que han estado amparados al TPS no debe afectar en lo mínimo nuestra estima. “País de mierda” de hecho es un denominador que los mismos compatriotas nos dicen cuando escapan de El Salvador, frustrados por no encontrar las condiciones mínimas para desarrollarse como personas y profesionales por la serie de gobiernos corruptos que nos han gobernado en los últimos 28 años.

Muchos salvadoreños acá mismo en el país dicen lo mismo del gobierno del profe Sánchez Cerén, pues a un año de –afortunadamente- terminar su pésima gestión, nada ha mejorado, solo los bolsillos de nuestra clase política corrupta. La economía sigue en picada y los organismos de seguridad no encuentran la brújula que les permita controlar los índices de criminalidad que nos tienen entre los diez países más violentos del mundo.

Y hablando de un gobierno contradictorio e incapaz, parece que nos dejará esperando la refutación oficial y diplomática a lo dicho por el Trump-udo. El que calla otorga. Y la verdad duele, pero no deja de ser verdad, la diga un salvadoreño enfadado o un presidente racista, narcisista e histriónico.

 

HORMIGAS Y CIGARRAS CON TPS

Rafael Orantes, enero 8 de 2018

Obviando que el actual gobierno del Fmln con una diplomacia ambivalente poco hizo por reforzar la estadía de los connacionales protegidos por el Estatus de Protección Temporal, mejor conocido como TPS por sus siglas en inglés, hay que decir que cada compatriota dentro de este programa tiene ya varios años de vivir libremente en los Estados Unidos, pues aunque “temporal” ha tenido precisamente estatus laboral y social de residente.

Fueron más de 15 años de TPS, es decir, década y media de trabajar sin el acoso de las autoridades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, mejor conocido por su sigla de ICE (Immigration and Customs Enforcement). Tres lustros de haber podido tramitar jurídicamente para gestionar su residencia perenne o, en el peor de los casos haber invertido sus ahorros en algún negocio lucrativo en nuestro país; sin embargo, sabemos que millares de estos salvadoreños malgastaron sus ingresos, quizá no ellos directamente, pero si los familiares en El Salvador, que haciendo eco de “lo que no nos cuesta hagámoslo fiesta”, así como han sido cobradas las remesas en los distintos centros comerciales, ahí mismo han gastado el dinero enviado por hijos, padres o esposos en objetos baladís que solo abonan al estilo de vida ocioso que llevan muchos de los beneficiados con las remesas de nuestros “hermanos lejanos”.

Algunos han sido, como dice la famosa fábula, hormigas que han pensado en su futuro y han planificado para días malos –el fatídico 9/9/19-, pero lamentablemente habrá otros que han actuado como la cigarra, viviendo el día, despreocupados, riendo y cantando, ajenos por completo al triste devenir que les iba a llegar, no solo a los que viven bajo el TPS, sino a toda la parentela que se nutre del salario de su familiar inmigrante.

Los datos en torno a los amparados con el TPS son más que significativos: Casi un  69 % tiene casa propia. La gran mayoría trabaja en áreas donde los nativos o ciudadanos no quieren desenvolverse, pagan impuestos y cumplen con cada norma que rige a la sociedad estadounidense. Sin embargo, nunca debieron olvidar que el TPS nació como un programa de naturaleza temporal y que jamás fue concebido como un proyecto que los llevaría a un estatus permanente, por muchas renovaciones que hiciera el gobierno estadounidense. Por lo tanto, cuando llegue la casi cabalística fecha del 9 del 9 del 19 y los inmigrantes salvadoreños ya no tengan este beneficio, si no han concretado su residencia deberán abandonar ese país y regresar a El Salvador o quedarse como otros tantos miles, de forma completamente ilegal, sujetos de una expulsión forzada y ganar menores salarios y desempeñarse en los peores trabajos.

Finalmente, aunque algunos abogados expertos en migración sostienen que los protegidos del TPS tienen la esperanza de poder obtener una residencia permanente en los Estados Unidos mediante leyes generadas en el Senado y el Congreso, esa oportunidad dependerá de la voluntad política de Demócratas y Republicanos. Lo seguro sigue siendo qué hará el gobierno salvadoreño para disminuir el impacto de una masiva movilización y luego compensar los millones de dólares que envían los por ahora adscritos al TPS. Recordemos que las remesas son desde hace mucho tiempo la principal fuente de ingresos que tiene El Salvador, exactamente 4 mil 576 millones de dólares en el 2017, la cifra más alta en la historia del país y que representa el 17.1% del producto interno bruto (PIB), muy por encima de productos de exportación tradicionales como el café y el azúcar.

A partir del 8 de enero, día en que se da la triste noticia del fin del TPS, el reloj corre en reversa y se cuentan 609 días para que llegue el 9 de septiembre del 2019.

Lo que nos ofrece el 2018

Rafael Orantes, enero 1 de 2018

¡Llegó 2018! Como si el tiempo no hubiera pasado, hace 19 años estrenábamos no solo el nuevo siglo XXI, sino que también el tercer milenio de la era cristiana. ¿Qué nos depara el recién estrenado año? La oportunidad de cambiar a aquellos alcaldes y concejos municipales que le han fallado a sus comunidades. Cada municipio sabrá qué funcionarios locales hicieron su tarea y cuales otros solo dejaron en el papel los proyectos que ofrecieron en la campaña. En San Salvador no tendremos que arriesgar a continuar con el mismo estilo catastrófico de  un gobierno municipal que comenzó a remodelar el Centro Histórico y a la fecha esas modificaciones parecen eternas. Cierto es que la Capital merece renovaciones, pero criticamos el dilatado tiempo en que tales trabajos se han hecho.

En cuanto a transparencia y honestidad, seguiremos esperando que entes como Probidad aclaren si los onerosos patrimonios de políticos como Sigfrido Reyes, Guillermo Gallegos y Ana Vilma de Escobar, quienes pidieron prórroga para demostrar que sus bienes no han sido mal habidos, son producto de un trabajo honrado. Preguntamos, ¿fue tiempo para fabricar pruebas, es decir, confeccionar recibos y otros documentos que ficticiamente demuestren su inocencia? El ciudadano probo cuando gana un centavo o compra cualquier cosa, tiene a la mano el recibo que da fe de esa transacción. No hablamos de comprar tamales o tener cinco pares de calcetines de más, sino de millones dólares y lujosas residencias.

En cuanto a diputaciones, los salvadoreños tendremos también la oportunidad de sacar de sus curules a aquellos “padres de la patria” irresponsables que legislaron contra el pueblo, especialmente aquellos que promovieron la continuación de las AFP cobrando más al humilde trabajar por manejar el ahorro para sus pensiones. Hablamos principalmente de partidos veletas que siempre votaron según su conveniencia particular, tal es el caso de GANA y el PCN, sumando votos al partido gobernante de igual forma que pudieron hacerlo al principal partido opositor.

Sabemos que no será, pero sería justo que diputados sinvergüenzas que solo pasan viajando, que gastan los impuestos hasta en papayas para su paladar personal o que desvían millones de fondos para ONGs de sus familiares no volvieran a ser electos, pero sabemos que estos malos hijos de la patria cuentan con el apoyo del voto duro de sus partidos y hasta pueden hacer pactos con el diablo para continuar en sus curules.

De igual manera habría este año que no reelegir a diputados que han hecho del seno legislativo su escondrijo eterno y llevan toda una vida lucrándose de un pueblo que sigue sin seguridad, medicinas, educación de calidad

De nuestra parte no deberían renovarse personitas como Lorena Peña, Norma Guevara, Rolando Mata, Roger Blandino Nerio, Guillermo Gallegos, Mario Alberto Tenorio, Mayte Iraheta, Rodrigo Ávila, Cristina López, Francisco Merino, Reynaldo López Cardoza, entre otros, pues han demostrado en el ejercicio de su cargo incapacidad, malos manejos del bien público, odio a los Estados Unidos (que aunque no nos guste, da abrigo a millones de compatriotas) o perpetuidad en el cargo. Recordemos que la esencia de la democracia es el uso alternativo del poder.

Las elecciones para alcaldes y diputados serán este año el domingo 4 de marzo. Decenas de miles de salvadoreños acostumbrados a presenciar de lejos o por televisión estos procesos eleccionarios, ahora no solo lo verán de cerca sino que tendrán en sus manos y ojos verificar y garantizar que estas elecciones sean transparentes, al haber sido electos como miembros de los Organismos Electorales Temporales. Será un buen ejercicio de fiscalización electoral, especialmente para gran número de jóvenes que ya fueron convocados.

El año que comenzamos también nos anuncia el fin del programa TPS para cerca de 200 mil salvadoreños en los EUA, cuya consecuencia negativa a mediano plazo todavía no se puede magnificar, puesto que la conclusión del programa es un hecho, pero hay alternativas y también habrá que ver cuáles son las estrategias que implemente el gobierno de turno para recibir a gran parte de estos salvadoreños, pues de terminar el TPS habrá siempre un plazo de muchos meses para que los connacionales beneficiados arreglen su retorno al país. Igualmente habrá que evaluar las opciones que tendrán algunos miles de compatriotas para conseguir la residencia.

A nivel internacional, entre el 14 de junio y el 15 de julio viviremos el Mundial de Fútbol de Rusia, evento en el cual estarán presentes dos equipos del Istmo: Costa Rica y Panamá. En este certamen donde se dan cita las mejores selecciones nacionales estarán ausentes cuatro grandes: Estados Unidos, Chile, Italia y Holanda.

Del domingo 25 de marzo al domingo 1 de abril conmemoraremos la Semana Santa. El Día del Trabajo será el martes 1 de mayo. Tendremos vacación el jueves 10 de mayo, Día de la Madre, y el día del padre será domingo. Las Fiestas Agostinas serán del miércoles 1 al lunes 6 de agosto.

La fiesta patria del 15 de septiembre será sábado, mientras que el día de los difuntos lo conmemoraremos con fin de semana largo el viernes 2 de noviembre.

Entre los artistas internacionales que podrán ver los salvadoreños durante el 2018 se anuncian El Gran Combo, la Banda Los Recoditos y el grupo Rhapsody.

Escribamos una nueva y mejor página este año

Rafael Orantes, diciembre 25 de 2017.

La vida nos da nuevas oportunidades cada 365 días. Cada año que termina es como un “borrón y cuenta nueva”. Es pasar la hoja y comenzar en una nueva página en blanco con fondo virgen para seguir escribiendo nuestro destino, desechando aquellas malas experiencias y buscando repetir lo que nos funcionó. Al menos eso pensamos que hará una persona sensata que busca aprender de los errores.

Sin embargo, la realidad es otra. Muchos continuarán repitiendo sus traspiés, y lo peor todavía, tropezándose en la misma piedra. Esta clase de gente que no aprende de sus fallos habrá de tener una actitud contumaz y con sus procederes obcecados echa al trasto cualquier oportunidad de crecimiento que la vida le ofrezca.

La vida es de oportunidades. Llegan, pero si no la recibes con decisión entonces buscan otra puerta. Es hora de reflexionar sobre lo bien o mal que nos fue durante el 2017, pero sobre todo cavilar sobre los porqués sucedieron o dejaron de ocurrir aquellos eventos que fueron significativos en nuestra vida.

Bendita la llegada del 2018. Hagamos de él nuestro mejor año. La actitud cuenta, porque el entorno no cambiará. Seguirán las malas disposiciones gubernamentales de un presidente que jamás entenderá que su equipo de trabajo es ineficiente.

Seguirá la corrupción en instituciones capitales para la democracia como lo son la Asamblea Legislativa y la Corte de Cuentas. En las autónomas como CEL, ANDA, CEPA, CNR continuará el despilfarro y sin dar cuentas claras a la ciudadanía. Es el panorama que nos espera en el año que pronto comienza.

Por lo tanto, lo único que cuenta para no claudicar y perder las esperanzas es nuestra actitud. Perder la esperanza no solo es enterrar cualquier atisbo de confianza en un mejor futuro, sino darnos por derrotados y dejar que la mediocre e infecta clase política siga hundiendo en la desgracia a El Salvador.

Vienen elecciones y con nuestro voto en algo contribuiremos a que ese mal institucionalizado comience a terminar. Castiguemos a esos diputados que entronizados en el primer órgano del Estado vienen por lustros legislando contra el pueblo. No necesariamente votando por un candidato específico, sino más bien anulando nuestro voto y con ello enviando un mensaje contundente a estos malos salvadoreños. Recordemos el viejo refrán: “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”

CARTA A SANTA CLAUS

Rafael Orantes, diciembre 18 de 2017

“Querido Santa:”. Así comenzaban las cartas escritas en cualquier papel cuando los niños todavía creían en la mítica figura de San Nicolás.  Luego agregaban, como justificando ser premiados con un juguete: “Este año me he portado bien”. Después venía las especificaciones breves del juguete que la criatura quería, el cual originalmente era pedido de acuerdo a otro que el solicitante había visto a otro niño o en alguna vitrina o estantería; sin embargo, según su poder adquisitivo los padres modificaban de manera creativa dicho juguete.

Si el niño quería un carro de baterías con sirena y luces, el papá o la mamá le decían que ese tipo de carros hacía mucho ruido y que al agotarse las baterías se quedaría sin su carrito.

– “Mejor pide uno de madera, con dibujitos bien bonitos”.

Si era niña y quería pedir una Barbie, la madre la convencía que se quebraría pronto porque era de plástico.

– “Las muñecas de trapo son más hermosas. Traen unos lindos vestidos que le podrás cambiar”.

En su credibilidad hacia sus progenitores –y no por ingenuidad o tontería– la criatura ponía entonces en la carta lo que le habían sugerido. Y llegada la Navidad, que es el 25 de diciembre, casi antes de que el sol apareciera los niños ya estaban levantados, rompiendo con premura aquellos coloridos pero enredosos papeles que envolvían los juguetes.

Y… ¡Cáspita! “Santa Claus se creyó el cuento de que me porté bien y me mandó el juguete que le pedí”. A todo esto, el niño o la niña gritaba alborozado que saldría a mostrar su regalo a los demás niños. Este desparpajo por supuesto que despertaba de su breve letargo a los padres y demás familiares, quienes recién se habían acostado luego de celebrar con vino y tamales la Noche Buena, es decir el 24.

Esa algarabía seguramente hizo que con el correr de los años los nuevos padres mandaran al carajo a Santa y que mejor fuera el Niño Dios quien trajera los regalos a los niños el propio 24, y de ser posible por la tarde.

Pero en aquellos dorados tiempos –hablamos de los años 50, 60 y todavía los inicios de los setentas– la mayor contrariedad que enfrentaba un niño era lucir ante los demás infantes lo que Santa le había dejado bajo el árbol navideño.

Comenzaba entonces el juego de comparaciones.

–El mío tiene luces y sonidos…

–Pero el mío es más veloz y no necesita baterías…

–Mi muñeca es bien linda y mueve los ojos…

–La mía es más suave y no se rompe…

Era la de nunca acabar, aunque al final todos terminaban jugando cooperativamente, asumiendo en el juego el rol que el juguete recibido les permitía.

Recordando esos tiempos pretéritos, esta vez volveremos a creer en Santa y vamos a escribirle una carta a nombre de miles de salvadoreños fastidiados por los abusos de poder de nuestra clase política, pidiéndole no regalos sino acciones concretas de nuestros gobernantes, alcaldes, diputados y presidentes de autónomas. Quién sabe si al despertar algún día del 2018 nuestras peticiones se cumplen. Y para ello comenzaremos nuestra misiva a la usanza antigua:

“Querido Santa:

Nos hemos portado bien a pesar de la inseguridad, la pobreza, el desempleo, la falta de medicamentos en los hospitales y todas las arbitrariedades que cometen a diario funcionarios del Ejecutivo, municipales, legislativos y judiciales. Otros, ya hubieran salido a las calles a romper vitrinas, a reclamar manifiestamente a los corruptos que dejen ya de joder al pueblo.

Pero nosotros, fieles a nuestro mote de guanacos seguimos impertérritos aguantando cada vez más impuestos, más corrupción y mentiras, mas ineficiencia gubernamental, cada vez menos seguridad no solo en las calles, sino también en restaurantes (donde los delincuentes nos tumban como si fuéramos garrobos), autobuses, canchas deportivas…

Santa, creemos que es justo y necesario que nos concedas nuestras peticiones.

Pedimos, querido Santa, que los encargados ministeriales de la seguridad pública tengan al menos un dedo de frente de inteligencia para saber que sus tácticas de país seguro han fracasado rotundamente. Que acepten con humildad que son incapaces de erradicar a mediano plazo la violencia social y se dejen asesorar por gente que seguramente no viste de negro y rojo pero que sí conocen técnica y profesionalmente como se deben planificar estrategias de prevención y erradicación de la delincuencia que nos tiene agobiados.

Santa, no vayas a creer que queremos abusar de tu gentileza, pero también nos gustaría que para el otro año nos des la buena noticia de que todos los seguros de salud y de vida del aparato estatal han sido eliminados. Que por equidad y justicia todo empleado, comenzando por los presidentes de los tres órganos del Estado y seguido por ministros, asesores y equipos cobra, vayan a pasar consulta al Seguro Social. Y que si alguien quiere un seguro de vida, lo pague de su salario como lo hace todo trabajador del sector privado.

Y ya que estamos encandilados haciendo peticiones, estimado Santa te pedimos que todo el dinero que se malgasta en bonos para el aparato burocrático, incluyendo funcionarios del más alto nivel y diputados, sea invertido sabiamente en compra de medicinas, camas y equipos médicos.

Santa, no te abrumaremos más, aunque peticiones hay de sobra, quizá tantas como baches hay en las vías de las principales ciudades e incluso en la propia Capital, donde el programa de “una obra por día” todavía está lejos de llegar al Centro Histórico y las calles y avenidas más parecen caminos lunares que vías de una capital progresista.

Afectuosamente, Juan Pueblo

 

La clase política parece haber egresado de un instituto de infectos 

Rafael Orantes, diciembre 4 de 2017

Cambian las fechas, cambian los protagonistas, pero los hechos son los mismos: Antier Guatemala, hoy Honduras, mañana… Quién sabe. Podría ser El Salvador, porque el panorama político latinoamericano funciona cual dominó. Por ahora es el sufrido pueblo catracho que se devana entre aceptar al gobierno corrupto del dictadorcito Juan Orlando Hernández o reivindicar sus derechos democráticos protestando en las calles.

El hecho de retrasar el conteo dice mucho de quien pudo haber ganado las elecciones. Si el candidato gubernamental hubiera obtenido un gane irrefutable, el lunes pasado se habrían dado los resultados, pero el TCS hondureño vino dilatado los escrutinios, lo que abrió las sospechas de que se estaba haciendo fraude desde las instancias gubernamentales, como suelen acostumbrar quienes, como es el caso de Orlando Hernández, buscan perpetuarse en el poder. Al final así sucedió.

El actual gobierno de Honduras contó para corromper los resultados no solo con el apoyo de un tribunal electoral sumiso a su favor, sino también con las Fuerzas Armadas lacayas, que al igual que en los demás países del área dejaron de dar golpes de estado directos, pero como perdieron lo que venden por docenas las avícolas, ahora se han vuelto cómplices de aprendices de tiranos, tal como ha sucedido en Nicaragua, Venezuela, Honduras y El Salvador.

Afín a este sometimiento, las Fuerzas Armadas catrachas verifican desde el pasado viernes un toque de queda para garantizar la suspensión de libertades individuales que eviten justas protestas por cómo el gobierno de Hernández viene sometiendo al vecino país, ya que, pese a que la Constitución de 1982 lo prohíbe, Juan Orlando Hernández buscó su reelección y luego se irá quedando en el poder por secula seculorum.

Lo de Honduras bien puede un espejo de lo que amenaza con ocurrir en nuestro país, donde una pseudoizquierda, acertadamente calificada por el alcalde Bukele como “Arena 2.0”, no querrá dejar ir la “gallina de los huevos de oro”, hoy si mencionamos literalmente la palabra huevos… Así lo presagia la desidia mostrada en aspectos neurálgicos por nuestro Tribunal Supremo Electoral, que por “falta de tecnología” podría retrasar los resultados en algunas cabeceras departamentales y de diputados, generando malestar colectivo, quizá igual que en Honduras.

Viendo así el panorama centroamericano, llegamos a creer que por algún lugar hay un instituto superior de educación donde egresan con altos honores nuestros políticos corruptos, donde les enseñan cómo hacer toda clase de trinquetes, desde sobornos y chantajes hasta fraudes electorales, pasando por oscuras alianzas con otra clase de enemigos del pueblo, llamados oligarcas, empresarios inescrupulosos y crimen organizado.

En este instituto deberá ser materia obligada la lectura e interiorización del Príncipe, de Nicolás Maquiavelo, quien lo redactó como un regalo al príncipe Lorenzo II de Medici, al verlo en apuros por no saber administrar el poder.

Otro tema que los aprendices de políticos deberán aprender a la perfección es como desarrollar de manera natural el ser hipócritas o manipuladores en grado supremo, de tal forma que se conviertan en el Leviatán que nos habla Thomas Hobbes.

P.D. Un lector nos envió un correo afirmando que ese instituto de corruptos sí existe. Está ubicado en el Centro de Gobierno, atrás del Ministerio de Gobernación y al costo sur poniente de la Corte Suprema de Justicia.

DIVIDIDOS Y VENCIDOS

Rafael Orantes, 27 de noviembre de 2017.

El titulo de nuestra Reflexión de la Semana está inspirado en una frase de dudoso origen atribuida al emperador romano Julio César, la cual fue luego parafraseada por el escritor y filósofo Nicolás Maquiavelo. La hemos usado porque si existe una sociedad dividida, es la salvadoreña. Pero no solo está dividida nuestra gente, lo está también la región.

En los años sesentas de gran bonanza económica, Centroamérica parecía que iba derecho a cumplir uno de los ideales de Francisco Morazán, quien en el siglo XIX intentó transformar a Centroamérica en una sola nación progresista.

El Mercado Común Centroamericano se iba fortaleciendo y prometía hacer del Istmo una sola y gran nación, como lo visionó Morazán. Pero luego todo se derrumbó, tal como dice una canción de Enmanuel. La Guerra de las Cien Horas entre Honduras y El Salvador no solo terminó con el propósito unionista, sino que dividió a los países centroamericanos, beneficiando a los vecinos mexicanos, panameños y colombianos, que serían los principales afectados de consolidarse una Centroamérica unida y fuerte, que negociara en bloque, que tuviera una sola moneda y que defendiera junta sus derechos frente a las potencias hegemónicas.

Para finales de los años 70 el progreso de Centroamérica era solo un vago recuerdo. En 1979 el gobierno de Jimmy Carter sirvió en bandeja de plata el gobierno de Nicaragua a los por ese entonces marxistas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, al ordenar el exilio del dictador Anastasio Somoza, quien pronto sería asesinado en Paraguay.

Ese mismo año en El Salvador fue depuesto el último gobernante militar: el general Carlos Humberto Romero, derrocamiento que da inicio a décadas de inestabilidad e inseguridad en nuestro país, sin siquiera saber que 35 años más tarde llegaría al poder un personaje parecido a Romero: otro comandante amigo de las armas y de la muerte, el hábil guerrillero Salvador Sánchez Cerén.

La sociedad salvadoreño, por su lado, sigue cada día más dividida. Nos dividen cosas sencillas así como complejas y los vencedores siguen siendo los mismos, aquellos que se enriquecen de la pobreza, de la injusticia y de la ignorancia.

Un pueblo dividido como el nuestro es incapaz de reivindicar sus derechos más básicos: seguridad, educación, vivienda digna y salud. Para muestra, si en los años 80 solo existía un sindicato de profesores, en la actualidad tenemos, además de ANDES, a SIMEDUCO, Bases Magisteriales y a un sinfín de asociaciones, muchas de ellas enfrentadas unas con otras, lo mismo que ocurre en los gremios de trabajadores del Órgano Judicial y de las empresas privadas.

Las únicas excepciones a esta generalizada disgregación nacional son la pasión por la Selecta, un equipo que por circunstancias ajenas a los jugadores casi siempre genera más insatisfacciones que alegrías. Mucho tiene que ver con el mediocre desenvolvimiento de nuestra Selección el triste papel que juegan los federativos.

El otro caso donde todos actúan cual Mosqueteros, es nuestra clase política. Unus pro omnibus, omnes pro, uno para todos y todos para uno es una especie de juramento no escrito ni parlado que une a la clase política -al margen de sus colores y distintivos partidistas- cuando están en juego sus intereses y necesitan el auxilio mutuo.

Creemos que ahí está la clave para romper el círculo vicioso que nos mantiene divididos como pueblo: Dividamos en su contenido y esencia a los políticos y El Salvador comenzará a emerger de su lipidia económica, social, cultural y deportiva. Si lográramos hacer que los políticos de derecha no solo piensen sino que actúen como tales y los de izquierda igual, tanto en entes como la Asamblea Legislativa y el Ejecutivo como en instituciones como la Fiscalía, la Procuraduría, la Corte de Cuentas, los funcionarios electos trabajarían para bien del pueblo y no a favor de los diputados, alcaldes o ministros y de quienes los patrocinan, porque por ahora nuestro decadente estamento político partidista solo juega a las diferencias ideológicas de manera mediatica, pero en el fondo están unidos por sus intereses mezquinos que les permiten tomar de las arcas del Estado el dinero que los haga ricos y millonarios.

 

¿QUÉ TIPO DE VOTANTE ERES

Rafael Orantes, 20 de noviembre de 2017

Toda persona mayor de 18 años es elector. Es cuestión de ley, no de decisión personal. Emitir el sufragio es una de las dos acciones que la Constitución de El Salvador maneja como derecho y como obligación. La otra es la cesión y toma de las vacaciones laborales anuales.

Pero cuando decimos que todo ciudadano es votante, no implica que  todos los adscritos al patrón electoral vayan a votar el día de las elecciones, ya sea a elegir a diputados, alcaldes o presidente.

En nuestro país quien siendo mayor de edad y teniendo DUI y vigentes sus derechos ciudadanos no asiste a las urnas, es un votante abstemio. Participa en política como parte de las ABSTENCIONISTAS, por lo que el gastado estribillo de no ir a las urnas por “no meterse en política” es falso.

Lo que estas personas hacen es no elegir directamente a un funcionario, sino que lo hacen por omisión de su voto. Son ciudadanos abstemios, apáticos a los problemas que atañen a todos, incluyéndolo a él. Gran parte de estas personas son jóvenes que no ven beneficios de parte de las autoridades municipales ni del Ejecutivo y que en la Asamblea Legislativa solo se legisla para bien de unos en perjuicio de las mayorías. 

Al otro extremo del votante que se ausenta de las urnas encontramos a quienes militan en los distintos partidos políticos, los llamados “voto duro”, quienes para especificar su pertenencia se les puede llamar “votantes de hueso colorado” (Fmln) o los “votantes tricolores”.

Estos votantes son igualmente peligrosos como los anteriores. Aquellos por no actuar y dejar en manos de otros los destinos del país y estos porque son electores fanáticos que cumplen su derecho y obligación de votar por el partido al cual están afiliados de manera incondicional o bien les ha dado un trabajo y deben hacer todo para que el funcionario o partido que los ha colocado en alguna institución pública siga en el poder. Esto quiere decir que apuestan por un candidato sea bueno o malo, haya gobernando bien o mal. No escuchan razones, pues su voto es visceral.

Por último tenemos a los votantes que razonan su voto, que no se dejan llevar por la tonadita, por los abrazos que pasan repartiendo los candidatos cuando visitan barrios y colonias, regalando suvenires y falsas promesas. Y tú, ¿en cuál de estos grupos de electores te encuentras?

De acuerdo a las más reciente encuestas, un 40% de los salvadoreños con poder de elección no piensa ir a votar en el 2018 y casi el 50% todavía no tiene decidido por cual partido votaría. Esos datos lo que significan es que el porcentaje de ciudadanos que tiene en sus manos el poder de decir quién queda y quien no, puede quedarse en casa el 4 de marzo del 2018 y dejar que pocos electores decidan, aunque los alcaldes y diputados que sean electos lo serán para todos.

Se necesita, no motivación para que crezca el porcentaje de ciudadanos que el día de las elecciones asistan a los centros de votación, sino mucha labor para concientizar a los abstencionistas de la importancia de votar y, no necesariamente para votar por un candidato o partido, sino que para validar y legitimar el descontento generalizado de la población, anulando el voto.

Si tú eres de los votantes que se siente defraudado porque nuestros dirigentes políticos no resuelven los problemas de inseguridad, la falta de empleos, carestía de los productos de la canasta básica, falta de atención de calidad en los sistemas educativos y hospitalarios, calles carentes de mantenimiento y los consabido casos de corrupción y enriquecimiento ilícito de la clase política, entonces reflexiona y piensa que ir a votar es mejor que quedarse en casa mientras otros elijan por ti.