ORTOREXIA

Este trastorno fue definido en el año 2000 por Steven Bratman. Es un término que procede del griego (ortho, justo, recto, y orexia, apetencia), así que ortorexia vendría a significar “apetito correcto”, aunque hoy en día denominamos así a un trastorno que consiste en la obsesión por la comida sana.

Aunque el término goza ya de cierta popularidad, aún no es reconocido como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.
Según Bratman, la ortorexia consiste en una preocupación obsesiva por la ingestión de alimentos sanos que lleva a situaciones como el aislamiento social, sentimientos de culpabilidad por haber ingerido alimentos no-sanos, o incluso la preferencia del ayuno frente al consumo de dichos alimentos.

Estas conductas son las que Bratman define por el hecho de que estas personas "tienen un menú, en vez de vida".

Entre los alimentos excluidos se encuentran la carne, las grasas, los alimentos en cuyo cultivo se han utilizado pesticidas o herbicidas así como los que contienen aditivos artificiales (colorantes, conservantes, etc.). Hasta este punto, no hay porqué extrañarse. Cuidar la selección de los alimentos que ingerimos es recomendable y sano.

"Que no debamos obsesionarnos con la comida sana, no quiere decir que haya que dejar de preocuparse por nuestra alimentación".
¿Qué personas están en mayor riesgo de sufrirla?: suelen ser personas con una personalidad determinada; estrictas, controladas y autocríticas en exceso. Las mujeres, y practicantes de deportes en los que la dieta juega un papel fundamental (por ej. culturismo) son más vulnerables al estar pendientes del valor nutritivo de los alimentos y de cómo la ingesta repercute en su imagen corporal.

El problema surge cuando esa preocupación por el origen y calidad de los alimentos se convierte en una obsesión, en un comportamiento patológico, tras el que subyacen problemas psicológicos y de adaptación social.

Las personas que sufren ortorexia se centran exclusivamente en lo que comen; la comida es el centro de sus pensamientos y de su vida.

La insatisfacción de la persona se intenta proyectar en una rígida displina alimentaria que produce una sensación de autoculpabilidad si no se sigue al pie de la letra.

ENERO, MES DE INICIO

Enero es el primer mes del año con 31 días en el calendario gregoriano desde 1582. Su nombre procede del latín “januarius”, consagrado a Jano, cuyo nombre latín era Janus, el dios guardián de las puertas de los pasajes abovedados, el portero del cielo, cuyo templo fue construido por Numa Pompilio, segundo gobernante romano.

Janus se asocia a la raíz indoeuropea “ei” (conducir), del mismo modo que las palabras latinas ianutor (portero) ianua (puerta) o ianus (arcos). Jano fue un dios romano muy antiguo que no tiene relación alguna con la mitología griega. Primero fue el dios de todos los portales y luego de puertas públicas por donde los caminos pasaban. Su distintivo fue una vara o cetro en su mano derecho, la cual usaba para alejar a los que no tenían derecho a cruzar el umbral.

Siendo el dios de las puertas, fue naturalmente el dios de las partidas o retornos. Para algunos, bajo el nombre de Portumnus fue el dios de los puertos. Así mismo, fue el dios de los inicios y como tal presidía los amaneceres.

El calendario romano más primitivo, en los tiempos de Rómulo (hacia el siglo VIII antes de Cristo) solo constaba de 10 meses, que sumaban 304 días, siendo marzo el primero de ellos y diciembre el décimo, con un periodo de unos 60 días que no eran contabilizados. Pero Pumpilio agregó enero y febrero. Siglos después, en el 153 antes de Cristo se programaron elecciones para magistrados para el 1 de enero. A partir de entonces el 1 de enero marcó el inicio del año. Luego vendría el calendario juliano que comenzó a regir desde el 1 de enero del año 45 antes de Cristo y finalmente los ajustes gregorianos en el ya citado 1582.

La evolución de la palabra de este mes pudo darse en la siguiente sucesión: Januarius (latín clásico), januairo (latín vulgar), janero (español medieval) y enero, español actual. En inglés es january; en francés, janvier; en portugués, janeiro; en alemán, januar; en italiano, gennaio.

 

2020: AÑO DE LA RATA

El 25 de enero del 2020 en nuestro calendario occidental comienza el año de la rata de metal (también llamada "de oro").Para los chinos será el 4718 y abrirá un nuevo ciclo de 60 años, una nueva era. ¡Gran celebración para ellos! ¿Qué recomiendan hacer durante los meses finales del chancho de tierra? ¿Cómo poner la energía a favor durante el 2020 que ya se aproxima?

La rata (Chino:鼠, shǔ) en la astrología china, era bienvenida en tiempos antiguos como un protector y traedor de prosperidad material. Es el primero de los animales del ciclo de 12 años que aparece en el zodíaco chino relacionado al calendario chino. En la mitología hindú, una rata es el vehículo del dios Ganesha.

Dentro de la astrología, la rata es concebida por los chinos con un ser sociable, ingenioso y amante del arte. En el 2020 se recomienda volver a las reuniones, a las actividades manuales y concretas, a reestrablecer los lazos sociales perdidos. También se anticipa que habrá una caída de las redes sociales impresionante, porque hay algo que no va, que está colapsando lo humano. Que la gente vuelva a tomarse un café, a cenar en familia. Hay algo en las redes que impide el acercamiento real. La rata se viene sociable, chismosa, le gusta el quilombo, es show off, pero también, las ratas inteligentes y profundas, son las que se toman el tiempo de meditar antes de actuar. También este año es una invitación a un insight.

LA PALABRA IDIOTA

Las palabras tienen valores semánticos que dan distintas interpretaciones a un mismo término y también tiene las acepciones que califican diferentes objetos o situaciones con un mismo concepto. En el caso de la palabra IDIOTA, encontramos en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que idiota es un insulto al significar tonto o corto de entendimiento. Pero también la misma palabra se usa para calificar a una persona como engreída sin fundamento para ello. Y desde el punto de vista médico significa que padece de idiocia

Fuera del diccionario general, se dice idiota a una persona que padece un grado profundo de debilidad mental, al punto de que la palabra puede ser usada para ofender a alguien por su falta de inteligencia. En psicología, idiocia es el grado extremo de incapacidad mental.
Sin embargo, :idiotes o ιδιωτες, la palabra griega que dio origen a idiota, provenía de idios (ιδιως 'personal', 'privado', 'particular'. De ahí se derivó también idioma, la forma particular de hablar de un determinado grupo, que aparece por primera vez en castellano en el Quijote, en boca de un cura. Un idiota era, en su origen, lo que hoy llamamos lego, alguien ajeno a una determinada profesión o grupo social o, simplemente, un hombre común.
Más tarde, este significado se fue particularizando para referirse con exclusividad a una persona que no tiene ningún oficio especializado ni conoce ningún arte, y por esta vía se fue aproximando cada vez más al significado de persona ignorante y, más adelante, se usó para referirse a las personas desprovistas de inteligencia.

 

CONCEPTO DE "CULTURA"

El término cultura, que proviene del latín cultus, hace referencia al cultivo del espíritu humano y de las facultades intelectuales del hombre. Su definición ha ido mutando a lo largo de la historia: desde la época del Iluminismo, la cultura ha sido asociada a la civilización y al progreso.

 En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

Para Carlos Marx, padre del Materialismo Dialéctico, la cultura es entendida como una mediación entre el hombre y la naturaleza, a partir del trabajo que modifica la naturaleza y la humaniza.

Otra definición establece que la cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones.

Según el enfoque analítico que se siga, la cultura puede ser clasificada y definida de diversas maneras. Por ejemplo, hay estudiosos que han dividido a la cultura en tópica (incluye una lista de categorías), histórica (la cultura como herencia social), mental (complejo de ideas y hábitos), estructural (símbolos pautados e interrelacionados) y simbólica (significados asignados en forma arbitraria que son compartidos por una sociedad).

La cultura también puede diferenciarse según su grado de desarrollo: primitiva (aquellas culturas con escaso desarrollo técnico y que no tienden a la innovación), civilizada (se actualiza mediante la producción de nuevos elementos), pre-alfabeta (no ha incorporado la escritura) y alfabeta (utiliza tanto el lengua escrito como el oral).

Por último, cabe destacar que en las sociedades capitalistas modernas existe una industria cultural, con un mercado donde se ofrecen bienes culturales sujetos a las leyes de la oferta y la demanda de la economía.

7/12/2918

 

GLANDE

Considerado el sumario de la masculinidad, frecuentemente olvidamos que el pene, y sobre todo su punta, el glande, es la parte del cuerpo más sensible en los hombres, como lo es el clítoris en las mujeres. Por algo son, en resumidas cuentas, uno un órgano desarrollado y el otro atrofiado.

La sexología incide en que la estimulación del glande, de tan sensible que es, no tiene por qué gustar a todos los hombres. Esto porque socialmente en el hombre toda la parte superior del pene es dadora de emociones.

El glande es la parte final del pene de color rosado o rojizo que en la mayoría de los casos suele tener un grosor superior al del resto del pene. Esta zona es sumamente sensible ya que su superficie está formada por numerosas terminaciones nerviosas. Esto hace que sea una de las zonas que más placer sexual provoca en el hombre.

Una de las características del glande es que desde el nacimiento está recubierto por un pliegue de piel suelta, denominada prepucio, que se retira hacia atrás para dejar el glande expuesto cuando el pene está erecto. En algunas culturas y religiones el prepucio suele amputarse realizando la circuncisión.

Enfermedades relacionadas:

A la inchazón del prepucio y del glande se le denomina balanitis. Estas hinchazones son producto de una higiene deficiente, especialmente en aquellos varones que nos les han hecho la circuncisión.

Aunque la falta de higiene es la causa más común, también puede surgir balanitis como consecuencia al uso de jabones fuertes, por no enjuagarse bien la zona tras la ducha, por infecciones bacterianas, enfermedades como la artritis reactiva o una diabetes mal controlada, entre otras.

El diagnóstico de la enfermedad suele realizarlo el médico mediante la exploración clínica. Los hombres que tienen balanitis suelen presentar síntomas como el enrojecimiento del prepucio o del pene, erupciones en el glande, dolor en el prepucio y en el pene y/o secreciones con olor fétido.

Además del reconocimiento que realizan para realizar el diagnóstico, el urólogo puede pedir al hombre que se realice pruebas adicionales, como algunos test cutáneos para detectar o descartar hongos, bacterias y virus.

En la mayoría de los casos la balanitis puede controlarse mediante la aplicación de cremas antibióticas y una buena higiene. Sin embargo, el tratamiento varía dependiendo de la causa de la balanitis que tenga el hombre:

En las circunstancias en las que la balanitis surge como consecuencia de la intervención de las bacterias, esta enfermedad puede controlarse mediante un tratamiento farmacológico con pastillas o crema con antibiótico.
Cuando la balanitis aparece junto a enfermedades cutáneas los médicos indican un tratamiento basado en cremas con esteroides.
Por último, si la patología surge por la participación de los hongos, el paciente tendrá que aplicar en la zona una crema antimicótica.

En los casos en los que la infección se mantiene durante un periodo de tiempo prolongado pueden aparecer complicaciones como que se produzca un estrechamiento del orificio del pene, aumente el riesgo de sufrir cáncer de pene, que haya riesgo de fimosis, parafimosis o que se vea afectado el riego sanguíneo en la punta del pene.

En todos los casos, la balanitis puede prevenirse si el hombre mantiene una buena higiene local.

Las hipospadias son anomalías congénitas que provocan que el pene no se desarrolle de forma habitual. Los hombres que tienen este defecto presentan la abertura del pene por la que orinan en alguna parte diferente a la normal del glande, principalmente entre en el perineo y el glande y no al final del glande, o en la unión del pene y el escroto.

Esta enfermedad puede afectar a la parte estética y funcional del pene. Además, puede causar que la fertilidad se vea afectada ya que el hombre puede tener problemas tanto para la micción como para mantener relaciones sexuales. En los casos en los que existe la sospecha de que la fertilidad puede estar comprometida, esto puede deberse a que la hipospadias aparece junto con otras malformaciones, como testículos cripotorquídicos, por ejemplo.

Losespecialistas recomiendan someter al varón a una operación temprana para evitar que en la edad adulta se produzcan efectos psicológicos o desemboquen en otros problemas asociados a la salud.

CLÍTORIS

El clítoris es seguramente el órgano del cuerpo humano más controversial. El DRAE lo define como “Órgano pequeño, carnoso y eréctil, que sobresale en la parte anterior de la vulva”. Se le conoce como el botón para alcanzar el orgasmo femenino.

Durante mucho tiempo fue proscrito por considerarlo inútil, especialmente cuando el psicoanalista Sigmund Freud afirmó que “el placer obtenido a través de él era “inmaduro y propio de la niñez”.

Aunque su papel principal es que la mujer alcance el orgasmo, también se sabe que su estimulación activa al cerebro y lo hace para generar cambios en el tracto reproductivo femenino. La excitación de la mujer activa su cerebro para producir una serie de cambios físicos que convierten la vagina en un entorno más adecuado para la fecundación.

Esto viene a confirmar que el clítoris causa activación en todos los sistemas cerebrales principales, incluidas las áreas involucradas en la excitación, la recompensa, la memoria, la cognición y el comportamiento social y tiene capacidad de transportar y retener esperma masculino.

Ayuda también al aumento del flujo sanguíneo, de la lubricación, subida de la temperatura y del nivel de oxígeno de los genitales y, sobre todo, una variación en la posición del cuello del útero que evita que los espermatozoides entren en él demasiado rápido, cambios que logran que las células reproductoras masculinas se activen y ganen movilidad para fertilizar el óvulo.

Al acercarse a un orgasmo, el exterior de la vagina también puede formar una plataforma orgásmico, levantando el útero para acomodar el esperma, y ​​durante un orgasmo, los músculos del piso pélvico se contraen rítmicamente.

Toda esa serie de hechos que ocurren al estimular el clítoris, es sumamente importante para facilitar el éxito reproductivo, permitiendo por igual funciones reproductivas como recreativas. La extracción del clítoris que se realiza en algunos países y culturas, crea no sólo una discapacidad sexual sino también una posible discapacidad reproductiva.

REY MIDAS

La historia del rey Midas es un mito sobre la avaricia y narra lo que ocurre cuando no sabemos reconocer la verdadera felicidad. Midas era un hombre que deseaba que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Sin embargo, no había pensado que este deseo no era realmente una bendición, sino una maldición. Su codicia nos invita a pensar y darnos cuenta de las consecuencias que pueden llevarnos a convertirnos en esclavos de nuestros propios deseos.

Midas fue un rey de gran fortuna que gobernó la región de Frigia, en Asia Menor. Tenía todo lo que se podía desear, vivía en un hermoso palacio con su hija, y pensaba que su mayor felicidad provenía del oro. ¡Su avaricia era tal que solía pasar sus días contando sus monedas de oro! De vez en cuando solía cubrir su cuerpo con objetos de oro, como si quisiera bañarse en ellos. El dinero era su obsesión.

Un día, Dionisio, el dios del vino y la juerga, pasó por el reino de Midas. Uno de sus subalternos, un sátiro llamado Sileno -dios menor de la embriaguez-, se retrasó en el camino. Sileno se cansó y decidió tomar una siesta en los famosos jardines de rosas que rodeaban el palacio del rey Midas. Allí, fue encontrado por el rey, quien lo reconoció al instante y lo invitó a pasar unos días en su palacio, hasta que Dionisio fue a por él. El dios de la vendimia, muy agradecido con Midas por su amabilidad, prometió a este satisfacer cualquier deseo que anhelara. El rey quedó pensativo y luego dijo: “Quiero que todo lo que toque se convierta en oro”. El dios le advirtió al rey que pensara bien sobre las consecuencias de su deseo, pero Midas insistió. Dionisio lo dejó estar y le prometió al rey que, desde el día siguiente, todo lo que tocara se convertiría en oro.

Al día siguiente, Midas, se despertó ansioso por ver si su deseo se había hecho realidad. Extendió su brazo tocando una pequeña mesa que inmediatamente se convirtió en oro. ¡Midas saltó de felicidad! Luego tocó una silla, la alfombra, la puerta, su bañera… y así siguió corriendo en su locura por todo su palacio hasta que se cansó. Se sentó a la mesa a tomar el desayuno y tomó una rosa entre sus manos para oler su fragancia. Cuando la tocó, la rosa se convirtió en oro. “Tendré que absorber la fragancia sin tocar las rosas, supongo…”, pensó con decepción. Sin siquiera pensarlo, ¡se dispuso a comer una uva pero también se convirtió en oro!Lo mismo sucedió con una rebanada de pan y un vaso de agua. De repente, comenzó a sentir miedo. Las lágrimas llenaron sus ojos y en ese momento, su amada hija entró en la habitación. Cuando Midas la abrazó, ¡se convirtió en una estatua dorada! Desesperado y temeroso, levantó los brazos y rezó a Dioniso para que le quitara esta maldición.

El dios escuchó a Midas y sintió lástima por él. Le dijo que fuera al río Pactolo y se lavara las manos. Midas lo hizo: corrió hacia el río y se asombró al ver que el oro fluía de sus manos. Cuando regresó a casa, todo lo que Midas había vuelto a la normalidad. Midas abrazó a su hija con plena felicidad y decidió compartir su gran fortuna con su gente. A partir de entonces, Midas se convirtió en una mejor persona, generosa y agradecida por todos los bienes que tenía. Su pueblo llevó una vida próspera y cuando murió, todos lloraron a su amado rey.

ABRACADABRA

Esta palabra cabalística apareció hacia el siglo II de nuestra era, inscrita en amuletos, y se creía que poseía ciertas cualidades mágicas. El nombre se habría tomado de la palabra griega abraxas, que designaba un amuleto en el cual el término latino abracadabra aparecía once veces, cada vez con una letra menos hasta terminar con una a.

El uso de estos amuletos era común en la secta dualista de los gnósticos –creían en un dios y un demonio igualmente poderosos–, que pensaban que la salvación podía ser obtenida mediante el conocimiento esotérico, al que llamaban gnosis. Esta secta fue fundada en el siglo II por Basílides, un profesor de la Universidad de Alejandría, quien postulaba la existencia de Abraxas, un ser que vinculaba al culto al Sol. A las siete letras griegas de abraxas se les atribuían números, cuya suma arrojaba un total de 365, la cantidad de días que la Tierra tarda en recorrer su órbita.

Esta etimología de abracadabra es la que suscribe la Real Academia Española en su diccionario. Sin embargo, no debe desdeñarse la opinión de etimólogos ingleses que señalan que el vocablo latino se puede haber originado en la expresión aramea abhadda kedabrah, que significa 'desintégrate (un mal o una enfermedad) como esta palabra'.

HIPOCONDRÍA

Esta es una palabra utilizado en la Medicina. El diccionario de la Real Academia de la Lengua la define como: Afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud.

Cada una de las zonas abdominales situadas a los lados del epigastrio (zona central superior), por debajo de las falsas costillas, recibe el nombre de hipocondrio.
El hipocondrio derecho aloja al hígado, y en el izquierdo, entre otros órganos, encontramos el bazo.
Hipocondrio proviene del griego hypokhondrion, del mismo significado, palabra formada por el prefijo hypo 'debajo' y khondros 'cartílago'.
Antiguamente, se creía que el hipocondrio era la sede de la melancolía, por lo que, en el siglo XVII, hipocondrio se usó con el sentido de 'espíritus inferiores' y de 'depresión'. De allí se derivó el moderno significado, en el sentido de 'aquel que siempre cree estar enfermo', que surgió en el siglo XIX, bajo la forma hipocondría. Los que padecen esta dolencia son llamados hipocondríacos o, en algunos países, hipocondriacos.

NAPALM

La palabra napalm es sinónimo de genocidio. La palabra se formó mediante las sílabas iniciales de sus componentes naftenato y palmitato, que era un explosivo utilizado masivamente en bombas incendiarias y en lanzallamas durante la guerra de Vietnam. Ya anteriormente durante la Primera Guerra Mundial los alemanes habían empleado gasolina con ese propósito, pero constataron que se consumía con demasiada rapidez.
Poco después de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, Washington destinó fondos a una investigación para lograr que la gasolina se extinguiera más lentamente, hasta que en 1942 la Universidad de Harvard y el Ejército norteamericano encontraron la manera de mezclar la gasolina con una sustancia gelatinosa, el palmitato de sodio, para que la combustión durara más tiempo y, de esa forma, hiciera más daño. La empresa que lo fabrica en exclusividad para el gobierno norteamericano es Dow Chemical.
El napalm se usó en Japón, Corea y Vietnam, donde causó tragedias tan horrorosas que fue condenado internacionalmente como arma genocida. En Irak y Afganistán, Estados Unidos cambió el napalm-B por un producto muy parecido, denominado Mark-77, al que considera legal porque no está incluido en la proscripción de las Naciones Unidas de 1980, aunque sigue siendo un arma que genera severos daños tanto a las personas como al medio ambiente.

VÍCTIMA

En los primeros siglos de Roma, victuma y, más frecuentemente, victima eran palabras que designaban a seres humanos o animales vivos que habían sido elegidos para morir en sacrificios ofrecidos a los dioses. Victimarius era el nombre del verdugo encargado de matar a esos hombres o animales.
Con el tiempo, víctima se fue aplicando no solo a las personas y animales inmolados, sino también a aquellos que sufrían agresiones, torturas, accidentes, incluso enfermedades, una evolución que no ocurrió en el español, sino ya en el propio latín, como vemos en estas palabras de Ovidio: victima decipientis error (Seré víctima de un defraudador).
¿Cómo llegó al latín la palabra victima? Debemos admitir que no está claro, pero podemos observar que muy cerca de este vocablo están victus 'alimento' (aunque, también, 'vencido') y vinctus 'encadenado'.
Lo único cierto es que el papel de la víctima es cargar con los pecados de todos, ser "sacrificada" –de sacrum facere 'hacer algo sagrado'– para que la sociedad se vea libre de sus culpas. Para los cristianos, ese fue el papel de Jesucristo, llamado cordero de Dios que quita los pecados del mundo, es decir, una víctima sacrificada para expiar las culpas de los demás.

ACROMEGALIA

Aunque nunca se ha documentado de forma fehaciente, solo con imágenes desenfocadas por el movimiento y la lejanía del objeto, todavía sigue vigente el mito del “hombre de las nieves”, que a decir por el síndrome descrito en 1885 por P. Marie como ACROMEGALIA, pueda que exista este gigantón.

Acromegalia se caracteriza por el desarrollo excesivo de las extremidades, de los huesos del rostro y de otros órganos internos. Casi siempre se debe esta anomalía a un adenoma acidófilo de la hipófisis.

Este síndrome morfológico puede acompañarse de algunas modificaciones psíquicas: astenia, apatía y alteraciones del humor. Es decir, que si existe el famoso “hombre de la nieves” o también llamado “pie grande”, este tiene como perfil el ostracismo, ya que además de ser aburrido, tampoco tiene desarrollado su libido, o sea, el deseo sexual. Eso puede explicar que de existir este “pie grande” sea tan esquivo cuando ve a otro humano.

NIÑO: DEFINICIÓN ETIMOLÓGICA

Según la RAE, la palabra niño o niña proviene de la voz infantil o la expresión onomatopéyica ninno, que refiere al que está en la niñez, que tiene pocos años, que tiene poca experiencia o que obra con poca reflexión y advertencia, entre otras características. Por otra parte, la niñez es definida por la RAE como: i) el período de la vida humana que se extiende desde el nacimiento a la pubertad –mismo significado de la palabra infancia–; b) el principio o primer tiempo de cualquier cosa; y c) la niñería, acción propia de niños. Tanto la palabra infancia como niñez sugieren el período vital que transcurre durante los primeros años de la vida humana. Para Wasserman (2001: 61) la palabra niño o niña presenta una polisemia muy amplia, aunque en general alude a la condición de las personas con pocos años de edad o que se encuentran en posición de subordinación social (servidumbre). La palabra niña también se utiliza para designar a la pupila del ojo, ya que “pupila” proviene del latín pupilla que significa huérfana menor de edad y que está bajo la autoridad de una persona tutora.

Durante el siglo XX se aprecia un aumento en la preocupación por las condiciones de vida de la niñez, sensibilidad que se plasma en la promulgación por parte de la ONU en 1989 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (en adelante CDN o Convención). Si bien es evidente la creciente protección que la sociedad despliega sobre las niñas y los niños, en la práctica se observan ciertas contradicciones en el trato que éstos reciben ya que no se permite su plena participación en la sociedad donde viven ni se consideran sus opiniones en los asuntos que les afectan. En este mismo período histórico, de modo particular en la sociología, son escasos los trabajos publicados que expresan un genuino interés por la infancia en tanto categoría social. Los conceptos de infancia y niñez presentan una gran complejidad no sólo a nivel social, sino desde la propia etimología de estas palabras.

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), “Infancia” proviene del latín infant a, cuyo significado primario alude a la incapacidad de hablar y define a los înfâns o înfantis como aquellos que no tienen voz. Para la RAE actualmente la infancia es delimitada como: i) el período de la vida humana desde que se nace hasta la pubertad; ii) el conjunto de los niños de tal edad; y iii) el primer estado de una cosa después de su nacimiento o fundación. Por otro lado, la RAE define al infante como: i) el niño que aún no ha llegado a la edad de siete años; ii) el pariente del rey que por gracia real obtiene el título de infante o infanta; y iii) cada uno de los hijos varones y legítimos del rey, nacidos después del príncipe o de la princesa. Wasserman (2001: 61) resalta que la etimología de la palabra infancia proviene del latín in-fandus, que significa no habla o que no es legítimo para tener la palabra. Ella menciona que se le llame “infante” al hijo del rey que está en la línea sucesoria al trono y que no puede ser heredero mientras el primogénito –heredero de hecho– esté vivo. Por lo tanto, su etimología expresa claramente que la palabra infancia refiere más bien a quienes no tienen permitido hablar, y no tanto sobre quienes carecen de este atributo por los años de edad.

MACUMBA

 

“Ella es bella igual que una estrella
Y a los hombres los vuelve de cera
Ha puesto su mirada en el hombre que amo
Nada la detendrá por ganarlo

Macumba, macumba
tu no lo atraparás…”

Interpretada por Susana Zabaleta y la Sonora Dinamita o por la mismísima Verónica Castro, “Macumba” es una sabrosa cumbia de los 80. Sin embargo, la palabra Macumba es una designación genérica, aunque peyorativa, de algunos rituales propios de diversas religiones afrobrasileñas, como umbanda y candomblé.
La etimología es incierta, aunque el africanista brasileño Nei Lopes sugiere que puede proceder de cumba, que significa 'hechicero' en la lengua africana quimbundo y que, con el prefijo ma-, usado para el plural, forma macumba.
Sin embargo, Lopes menciona al también africanista Jacques Raymundo, quien señala el quimbundo makumba, plural de dikumba 'cerradura', 'candado', que podría aludir a las ceremonias religiosas de cierre de los cuerpos a fin de evitar la entrada del mal.

PARLAMENTO

Surgido en Inglaterra para contrabalancear el poder de los reyes, el Parlamento llegó a reducir a la monarquía a su carácter de instancia meramente simbólica en aquellos lugares de Europa donde todavía existe. El Parlamento constituye hoy uno de los tres poderes del Estado moderno, el Legislativo, alrededor del cual se organiza el Estado en los regímenes parlamentarios. Unicameral o bicameral, llamado Congreso en algunos países, en la democracia el Parlamento contiene la esencia de la representatividad por albergar en su seno representantes de todos los sectores de la sociedad.

En la Antigüedad, hubo cuerpos colectivos que guardaban algunas semejanzas con los parlamentos contemporáneos, desde el viejo Areópago de la Atenas aristocrática hasta la Bulé de los Cuatrocientos, más tarde convertida en Bulé de los Quinientos, para conferirle mayor representatividad.

El nombre de estos cuerpos surgidos en la época moderna proviene del francés antiguo parlement, que inicialmente significó 'consulta, conferencia', y luego pasó a ser 'cuerpo consultivo' y más tarde, 'órgano legislativo'.

Parlement provenía de parler 'hablar', que a su vez se derivaba del latín parabolare 'conversar', vocablo del cual provienen también parábola y palabra.