ACOSADORES EN LA SALA DE PRENSA

Los casos de corrupción en los medios de comunicación se dan de distintas formas y jerarquías, teniendo su base en el poder que la prensa ejerce en la opinión pública. En su momento hablamos de las “mentas”, esos dineros que reporteros han recibido como pago por callar, tergiversas o enaltecer a una persona o hecho de interés público.

Como todo acto de corrupción, los sobornos a periodistas fueron escalando otros niveles más influyentes, conociéndose por investigaciones del periódico digital El Faro que las famosas “mentas” ya no llegaban en los últimos años a manos de los humildes obreros de la comunicación, llámense reporteros, periodistas de sala o editores, sino que fueron entregados a influyentes presentadores de televisión y directores de periódicos.

A la fecha y pese a tan grave acusación, ninguno de los conductores de televisión acusó a El Faro de injuria, asumiéndose que tales denuncias informativas eran realidad. Pero como acá en El Salvador los medios de prensa y la misma población tienen memoria corta, esos hechos censurables muy pronto quedaron en el olvido. Decimos censurables porque la prensa es poder y cuando se manipula la información el perdedor es el pueblo.

Ahora la prensa vuelve a ser noticia, algo poco usual porque los medios de comunicación solo deben encargarse de procesar las noticias. Nos referimos a las acusaciones que apuntan contra el veterano locutor, reportero y conductor de noticias Roberto Hugo Preza, a quien en las redes sociales –haciendo eco de una noticia publicada en el medio digital la Voz de la Diáspora (https://vozdeladiasporanews.com/no-te-fijes-en-ninguna-mujer-bonita-aqui-todas-son-de-roberto-hugo-preza/)- se le inculpa de acosador sexual, una imputación que en estos días es realmente peligrosa para cualquier persona, especialmente si tiene un cargo tan importante como el Sr. Preza.

Siendo honesto, los medios televisivos al igual que el mundo del espectáculo siempre han sido caldo de cultivo para acosadores potenciales. Un delito de este tipo no es nada nuevo, aunque según recordamos, hasta la fecha ninguna supuesta víctima había delatado a ningún personero de una canal, pese a comentarse en los mismos pasillos de los canales que algún gerente o director acosaba e intimaba con determinada presentadora o reportera, siempre, como dicen del Sr. Preza, solo las mujeres bonitas.

En el caso de Hugo Preza  hay elementos a considerar sobre acusación: Ha sido declarado hijo meritísimo por la Asamblea Legislativa; las acusaciones contra él han llegado hasta la Fiscalía; no solo ha sido una víctima, sino muchas y, decir por las informaciones, la alta gerencia del Grupo Megavisión tenían conocimiento de estos delitos. Sin embargo, será el propio Hugo Preza quien aclare sobre tales acusaciones. Y debe hacerlo cuanto antes, porque quien calla otorga.

Rafael Orantes. 13 de noviembre de 2019

SEAMOS FRANCOS…

Frente a la polémica de la no aprobación de un decreto legislativo que obligaría a los medios audiovisuales a transmitir un determinado porcentaje de intérpretes salvadoreños, me siento profesional y moralmente comprometido a verter una opinión lo más ilustrada y objetiva posible.

Como muchos de los lectores de Gentepoderosa.com desconocen nuestro pasado laboral, pienso que es pertinente aclarar que desde 1971 hasta 1998 laboré en distintos medios de comunicación y empresas relacionadas con la música: Diario La Crónica, Diario El Mundo, Revista Semana, Radios Internacional y Sensación, Canal 8, Encargado de promoción de Sonido Industrial (Nicaragua) y representante del Grupo Macho, aparte de diseñar portadas de discos de agrupaciones como la San Vicente, la Jiboa, Chepe Toño y Marito Rivera y su grupo Bravo.

Acotamos lo anterior porque vamos a sentar postura cardinal frente a la negativa de la mayoría de diputados para aprobar un porcentaje de transmisión radial que algunos artistas estaban solicitando. Las emisoras y los canales de televisión actualmente están inmersos en una hoya de reñida y feroz competencia por acaparar el mayor número de público, llámese radioyentes o televidentes.

Recordemos que un país tan pequeño como El Salvador tiene más estaciones de radio por habitantes que muchos de Centroamérica. Más de cien emisoras, sin contar con las que solo transmiten por Internet. Competir por radioescuchas, por lo tanto, no es fácil, y quienes trabajan en radio saben que la principal premisa es complacer el gusto del oyente, no los deseos de un artista o agente discográfico.

Desde los grandes de la música nacional, como Paquito Palaviccini o don Lito Barrientos hasta pasar por los Supersónicos, los Beats, Hielo Ardiente, Vickings, Christians, la Casino, los Hermanos Flores, Espíritu Libre, Fiebre Amarilla, Tony Acosta, Sergio de El Salvador, Álvaro Torres, Fermín Iglesias, Miguel Ángel y actualmente la Orquesta Premier, Julissa Ventura, la Máquina, Los Jhosse Lora y muchos más, todos han sido  programados hasta la saciedad cuando han producido auténticos hits, no porque a un programador se le haya ocurrido sonar esa música por lástima ni porque el disco venía procedente de un determinado estudio o casa disquera, sino porque el público así lo ha exigido. El público manda. Simple.

Las emisoras se rigen por la misma premisa de la oferta y la demanda que marca el camino de otras empresas. Dictar un porcentaje de transmisión nacional suena a petición chovinista. Es casi como exigir a las pizzerías que sólo deben consumir queso producido en el país, sin importar su calidad ni los niveles de abastecimiento.

Los grandes compositores e intérpretes salvadoreños siempre han sido reconocidos por el público y difundidos por la radio, prueba de ello es que “Patria querida” de Álvaro es casi un tercer himno, después del “Carbonero”. “Las pupusas”, “El telegrafista”, “La fiesta de mi pueblo”, “Soy bachiller”, “Me gustan las pupusas” de Cayo con Espíritu Libre fueron megahits que sonaron, no por algún decreto, sino porque son canciones pegajosas de mucha calidad, al igual que interpretaciones de Mario como “Sabrosa cumbia”, “Ven a bailar conmigo”, “Vivo sin ti” (de nuestro recordado Deivis Rosales) o “Mentiras”.

Seré franco, aun sabiendo que muchos conocidos en el medio farandulero me tirarán piedras, pero el intérprete salvadoreño no necesita ningún decreto para que su música sea transmitida. Necesitará de otros apoyos gubernamentales. Pero antes, el mismo intérprete debe ordenar su casa. En especial los propietarios de grupos y orquestas, que por lo general también son músicos.

Ya no debe haber un tan solo músico sin prestaciones sociales de ley y otras de estímulo particular, entre ellas Seguro Social o seguro médico privado, seguros de vida, bonificaciones por logros (especialmente en épocas como la navideña cuando algunas agrupaciones tocan todo el mes sin parar), fondo para su pensión, capacitaciones, para mencionar algunos de los beneficios que ayudarán a dignificar al intérprete salvadoreño y que vienen de los propios recursos que conjuntos y orquestas perciben como empresas comerciales que son.

El negocio de la música en El Salvador es altamente rentable. Pero habrá más de algún propietario que dirá, al igual que lo hacen los empresarios de autobuses, que las contrataciones andan mal… pero van aumentando el número de agrupaciones que poseen. No vamos a mencionar nombres, pero en nuestro país es costumbre que el dueño de un grupo u orquesta también lo es de dos o tres más, inclusive quienes tienen hasta cinco. Toda una mediana empresa. Lo ignoramos, pero suponemos que su personal artístico recibe excelente prestaciones laborales.

Los gremios de artistas, por su parte, tienen también que asumir su rol y dejar de ser clubes de beneficencia laboral. Sabemos, no solo porque las hemos visto actuar, sino porque fuimos en algún momento parte orgánica de uno de estos sindicatos, que actualmente existen gremios que aglutinan a los músicos y a los artistas de variedad, que incluyen cantantes, que muy poco hacen por sus agremiados.

Estas asociaciones de artistas (SGAE, SGAM) reciben dinero cada vez que un artista extranjero se presenta en el país. Gran parte de esos miles de dólares deberían ser utilizados para mejorar el profesionalismo de sus agremiados, léase el intérprete que en la mayoría de casos desconoce las ventajas de la salud ocupacional referida al cuido de su voz; tienen escasas nociones del dominio escénico; desconocen totalmente los mecanismos para promover sus productos y su propia imagen.

En mis largos años cubriendo eventos musicales, entrevistando artistas, comentando producciones musicales, haciendo reseñas discográficas, sólo conocí a un empresario que desde sus inicios asumió profesionalmente la dirección musical de su grupo: Felipe Aguiñada (QEPD), quien hizo de Espíritu Libre una organización seria y respetable. Solo basta decir que fue el primero en usar tarimas. Hasta ese momento los grandes como la Flores o Fiebre Amarilla actuaban en el pavimento de las calles.

Vemos que falta mucho de profesionalismo en nuestras agrupaciones. Muchos cover, mucha improvisación, falta de descentralización de funciones y desconocimiento de aspectos fuera de lo musical pero que inciden en los resultados de una producción discográfica. Esas son, a mi humilde criterio, algunas de las acciones por las que deben luchar músicos y propietarios de agrupaciones, dejando de criticar a los diputados que por falta de un decreto sus canciones ya no tendrán el apoyo suficiente.

Al pan pan y al vino vino. Los músicos lo que deben hacer es producir canciones con excelente calidad en su letra, ritmo, armonía y coyuntura musical. Los dueños de los grupos y orquestas dotar de salarios, bonificaciones y prestaciones laborales que brinden a sus músicos el estatus social que merecen como artistas creadores de sonidos e historias y no simples ejecutantes de un determinado instrumento.

El resto lo hacemos quienes escuchamos radio, llamando insistentemente a un locutor para que programe nuestra canción preferida. Si no lo hace, simplemente cambiamos de frecuencia. Oferta y demanda, señores intérpretes y dueños de conjuntos y orquestas que por ahora la inexistencia de un decreto legislativo los tiene con insomnio.

Rafael Orantes, 6 de noviembre de 2019.

DÍA DE LOS MUERTOS

Solo hay una certeza absoluta en la vida de las personas y de todos los seres animados: tarde o temprano dejaremos este mundo; es decir, moriremos. Mueren los animales, a cuyo reino pertenecemos; mueren las plantas e inclusive terminan su vida útil las estrellas. Esta semana conmemoramos el Día de los Muertos, celebración universal pero que en países como México adquiere matices casi novelescos.

Un día antes, el 1 de noviembre, muchos países con tradición católica festejan el Día de todos los Santos, como una antesala de los difuntos por el Purgatorio, antes de definir si han de “viajar” al Infierno o a la Gloria. Es este último destino el que preocupa a los humanos, o al menos intranquiliza a quienes creen en la vida eterna, aunque en vida muchos hacemos poco por ganar las suficientes indulgencias para subir al “cielo”.

Morir o muerte son términos a los que muy pocas personas se refieren, quizá los que más hablan de la muerte son quienes venden los servicios mortuorios y las propiedades en los cementerios. Esta negativa a tocar el tema de la muerte responde principalmente al apego a la vida. Nadie piensa en morir, salvo los potenciales suicidas; sin embargo, como lo dijimos líneas arriba, es la única certeza que tenemos. Pueda que no sepamos si seremos millonarios o paupérrimos más adelantes, pero que moriremos es algo infalible.

La muerte incluso aflige a muchos seres humanos, no solo por el apego a la vida, sino por las cosas de valor y/o familiares que pueden dejar en la vida. Como dice el personaje de HE, Aristarco Morantes, “mucha gente no resiente la pérdida de un ser querido, sino el apoyo económico que dejará de percibir o por no haber sido un familiar agradecido con el difunto”.

Temer a la muerte es conductual. Así lo plantea el autor inglés Aldous Huxley en su novela “Un mundo feliz”, al recrear una escena de acondicionamiento operante mediante la cual enseñan a los niños a ver la muerte como lo que es: un acto final predecible y aceptable. Los niños son llevados a zonas donde hay enfermos terminales falleciendo de forma tranquila, casi sonriendo a su destino irrevocable.

Rafael Orantes. 30 de octubre de 2019

RESPETO A LOS GOLONDRINOS

Esta semana, alguien a quien conozco desde su infancia denunció que fue bloqueada por un contacto de su Facebook, por el único hecho de apoyar ella abiertamente al presidente Bukele. Esa actitud tiene un solo nombre y apellido: intolerancia estúpida, apelativos muy comunes en nuestro tiempo, no solo en materia de preferencias políticas, sino también en temas religiosos, deportivos, sexuales y de cualquier otra índole.

En mi caso particular siempre he criticado la malcriadeza y los exabruptos del ahora presidente, pero sigo respetando a todos aquellos que integran el movimiento Nuevas Ideas, también llamados golondrinos, aunque ahora la golondrina se la han apropiado los nefastos dirigentes del partido GANA.

Parafraseando a don Benito Juárez, consideramos que es un deber de todo aquel que cree en la democracia defender firmemente el respeto al derecho ajeno. Caso contrario seguiremos viviendo un “apartheid” sociopolítico, tal como lo quieren y promueven desde hace décadas, mentes perversas que saben que en la unidad está la fuerza, por lo tanto mantienen a nuestra sociedad fragmentada bajo el paradigma de “divide y vencerás” (Divide et impera, atribuida a Julio César).

Así viene ocurriendo desde antes de la guerra civil salvadoreña. Luego se profundizaron las diferencias cuando Arena y el Fmln formaron bloques radicales como si se tratará del diablo versus dios. Ahora esas mismas mentes siniestras nos están vendiendo la idea de que los seguidores de que Bukele y quienes le rodean cercanamente son los buenos y los demás son malignos.

Como ha sucedido anteriormente, y ahora quizá con mejor mercadotecnia, esa ficticia bipolaridad está siendo comprada con más docilidad, anulando cualquier aposición que nos lleve como país y sociedad por mejores derroteros, pues siempre estaremos como los burros del cuento, cada quien halando para su lado, cuando el forraje estaba en el centro.

Divide y vencerás no es una retórica. Los resultados son que la gente percibe como hostil a su vecino, a su compañero e incluso a su amigo o familiar por cuestiones ideológicas más allá de su propia realidad, cuando en realidad los enemigos del pueblo son aquellos que acumulan riqueza e imponen los precios de productos básicos y otros que sin ser primordiales son necesarios para una vida plena.

El panadero de la colonia cuando le sube al pan no es porque él quiera volverse rico, sino porque el distribuidor de la harina de manera caprichosa le subió a las materias primas con las cuales hace la masa. Y lo mismo ocurre con todos los demás productos cuyos precios no los regula el Estado y el oferente los manipula a su antojo.

Al inicio dijimos que respetamos a todos los que forman Nuevas Ideas o los golondrinos que siguen al presidente Bukele, no solo porque están en su derecho ciudadano de expresar una determinada preferencia política, sino porque como grupo informal eligieron a alguien en quien ellos depositaron su confianza que sacará a El Salvador de la miseria, la injusticia, la inequidad, la impunidad y la corrupción. Solo la historia nos dirá si estos conciudadanos tuvieron razón o no. Mientras, solo demandemos que nuestra sociedad nunca pierda ese derecho constitucional a disentir y a opinar libremente, siempre y cuando formule sus pensamientos con respeto.

Rafael Orantes. 16 de octubre de 2019.

GUANACOS DE SIEMPRE

Los salvadoreños seguimos encarnando complacidos el mote de "guanacos", apelativo que hace referencia a esa bestia de carga de los Andes que, pese a ponerle encima toda clase de carga nunca rebuzna o protesta. Tuvo mucha razón Roque Dalton al llamarnos "los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta, los que apenitas pudieron regresar, los que tuvieron un poco más de suerte, los eternos indocumentados..."

Pese a estar próximos a celebrar 200 años de una formal independencia del yugo español, los salvadoreños seguimos esclavos de la ignorancia y la miseria espiritual que se reproduce de padres a hijos y que ha permitido y seguirá accediendo que los estamentos de poder nos engañen y se burlen de nuestra pasividad.

Casi podríamos afirmar que gran parte de la población sigue alucinando con espejitos que deforman su realidad, tal como lo hicieron hace 500 años los conquistadores españoles con nuestros ancestros indígenas. La clase política y sus propagandistas, todos sin excepción de la misma ralea, nos ofrecen oro con la mano izquierda pero al final nos dan lodo con la mano derecha. Es decir, atol con el dedo en buen salvadoreño.

Los políticos de turno lo hacen ahora valiéndose de las redes sociales, que para muchos son como una nueva Biblia de la información. Los manipuladores a sueldo, muchos pagados con nuestros impuestos, inventan sitios web, periódicos digitales y cuentas de Facebook, Twitter, Instagram o Youtube para mentir, tergiversar y ocultar inoperancias, perversidades y engaños de los políticos en el ejercicio del poder.

Las falacias una tras otra se masifican tanto que el pueblo termina por creer que llegó el momento de ver por fin la luz de "su" desarrollo social y económico, pues lo político se da por hecho que tuvo un giro de 180 grados el 3 de febrero del 2019. Encomillamos "su" porque en los últimos tres años se nos ha vendido la idea que ya no solo las familias tradicionalmente adineradas, sino la sociedad en general mejorará expotencialmente su nivel de vida.

Este crecimiento se espera llegue no solo porque supuestamente se logrará que los corruptos devolverán lo robado y el presupuesto del gobierno alcanzará para ejecutar programas sociales porque el erario público ya no será saqueado, sino porque habrá salarios dignos e ingresos suficientes para que la clase obrera mejore significativamente su calidad de vida.

Aparte de lo anterior, hay expectativas de que la educación y la salud estarán a la altura de un país donde el progreso de su gente se sustentará en afianzar el desarrollo biopsicosocial de la gente de a pie.

Son tantos los compatriotas que sueñan que pronto su triste realidad cambiará e incluso habrá muchos que tienen la percepción que los cambios ya comenzaron a llegar en apenas cien días. Y que bien por estas personas, porque deberán ser los primeros en demandar al actual gobierno de Bukele que profundice y amplíe las transformaciones sociales y económicas que anunció durante su campaña electorera.

Quedarnos solo con la satisfacción de que Arena y el Frente nunca más serán fuerzas políticas es una posición miope que haría honor a nuestro mote: guanacos, quizá no de cuatro patas y orejas grandes, pero sí de ciudadanos indiferentes en pagar nuestros impuestos sin recibir a cambio lo justo y necesario para satisfacer los requerimientos que exige vivir una vida cómoda y placentera.

9 de octubre de 2019.

LOS COLORES DE LA VIDA

La vida no es blanco o negro; la vida es una variedad de tonos y colores, unos con más intensidad que otros, aunque muchas veces es nuestra percepción personal la que le imprime determinado color a nuestra vida, al margen de una realidad concreta que beneficia o afecta por igual a todos; sin embargo siempre habrá quienes se muestran a gusto con esa realidad mientras otros ponen el grito en el cielo y culpan a medio mundo de su situación.

Entender la vida quizá sea fácil, comprenderla es un tanto más difícil, pero gozarla es tan complejo que teniendo todo a nuestro favor muchas veces desperdiciamos nuestro valioso y escaso tiempo, quejándonos no por lo inestimable que tenemos, sino por lo insignificante que queremos. Es el pecado capital de la avaricia.

Junto a ese pecado generalizado por una sociedad que masifica todo, desde la religión hasta la política, vivimos dentro de una burbuja hedonista que nos impulsa a pensar solo en los placeres pasajeros y sucedáneos de los auténticos estímulos necesarios para transitar por una vida sana y satisfactoria.

De esta forma preferimos una Coca Cola en lugar de un vaso de fresca agua; escogemos una hamburguesa en lugar de un suculento relleno de papas. Sucumbimos literalmente por un consumismo que nos obliga a gastar en lugar de invertir. Nos esforzamos –hasta con deuda incluida- por tener el celular de última generación, aunque luego no tengamos un centavo de saldo para llamar.

La publicidad capitalista y neoliberal nos han metido hasta las entrañas de nuestro hipotálamo que solo las cosas más caras o que están en boga son las que nos darán satisfacción. Seguimos la moda como los ratones seguían al flautista de Arlequín. Y esto aplica no solo para productos y servicios, sino para artistas, deportistas y políticos.

Los falsos héroes mediáticos –principalmente políticos y religiosos- guían a su antojo nuestros destinos, y entre más ignorante es la persona más fácil les es conducirla por escabrosos senderos de destrucción, enfrentándolos incluso a su propia clase social, mientras los de arriba cual titiriteros maléficos ríen gozosos y con orgullo de sus manipuleos.

Los pastores pregonan la obediencia a Dios, pero ponen como confluencia obligatoria que haya diezmo absoluto. Incluso hay líderes cristianos que exigen a su grey que si no tienen dinero diezmen con objetos materiales como joyas, carros y casas. Otros más malignos demandan que las hijas de los creyentes sean sus mujeres, porque Dios así se los ha develado en algún sueño.

Los políticos, por su parte, engañan con juegos de palabras que engatusan al pueblo, especialmente a los sectores sedientos de justicia y hambrientos de venganza. Ese es el éxito del eslogan “devuelvan lo robado”. El pueblo no quiere solo el dinero, pues en el fondo todos sabemos que esos cientos de millones jamás regresarán a las arcas del Estado, pero lo que si se podrá ver es a ex presidentes, alcaldes, diputados y otros funcionaros tras las rejas, como cualquier otro vil ladrón, y este es el circo que la clase más desposeída quiere observar entusiasmada.

Sin embargo, el verdadero éxito de un gobierno debe ser que el pueblo mejore significativamente su calidad de vida; es decir, mejores salarios, mejor educación, salubridad completa y, por supuesto, un clima de seguridad total no solo que cese de la violencia, sino que el trabajador se sienta seguro en su trabajo y que si es despedido recibirá cuantiosa recompensa o si accidentalmente llega a cometer un delito será juzgado con equidad y justicia… de la mismo forma injusta como ahora son procesados quienes ostentan o han gozado el poder al amparo de los partidos políticos, a quienes de inmediato les dan prisión domiciliar o penas conmutadas para que salgan libres en un par de años, mientras que al obrero que para paliar el hambre de su familia roba una gallina le propinan 15 años de cárcel.

Mientras no lleguemos a una sociedad justa, equitativa y con estándares de vida de primer mundo, El Salvador seguirá siendo el país que es gobernado por “los mismos de siempre”, con diferentes nombres y eslogan, dinámicas de trabajo y bandera política, pero siempre sirviendo a una minoría explotadora que lucha por mantener salarios de hambre, pensiones ridículas de $ 150 dólares, educación primaria y básica mediocres, precios caros de los productos de la canasta básica y un sistema electoral discriminativo y excluyente al servicio de un quienes tienen el poder económico y político.

San Salvador, octubre 2 de 2019

DÍA DEL NIÑO, TODOS LOS DÍAS

Las fechas dedicadas al ser humano no tienen por qué ser solo un día al año. Día de la Madre, Día del Padre, Día del Niño son todos los días del año, porque la persona humana, como nos describe la Constitución de la República, merece buen trato todo el año. Sin embargo, hay quienes se acuerdan de sus padres solo el 10 de mayo o el 17 de junio, mientras que las instituciones hacen un gran alboroto el 1 de octubre, festejando al niño, a ese niño al cual el eximio poeta Alexander Campos ha dedicado cuatro ensayos y con una exuberante prosa nos describe no al niño universal, sino a nuestro niño, al cual ofrece un esperanzador destino, al decir: “tenlo presente - niño, mi amado niño - que ha de llegar el día en que tu voz se eleve al infinito y tu canto y mi canto se escuche en los lugares cercanos y lejanos desde hasta hoy sombrío, pero cambiante mundo”.

Nunca antes nuestros niños habían estado tan expuestos al peligro, y los riesgos desafortunadamente surgen en su propio seno familiar, en hogares disfuncionales víctimas de la miseria y exclusión social. A falta de padres responsables que solo abastecen de bienes materiales desde los Estados Unidos o cualquier otro país hasta donde han emigrado, el niño busca el respaldo espiritual y psicológico fuera de casa, cayendo en las garras de grupos delincuenciales que se han vuelto la figura a imitar que el niño no encuentra en casa.

El niño es por naturaleza hiperactivo y necesita expeler toda la energía que dinamiza sus actos. Pero  ese desbordante ardor requiere también de controles paternos, donde la disciplina sea simétrica al cariño que se le brinda. Lamentablemente hoy es un delito castigar al niño y corrientes perversas traídas del extranjero quieren que al niño se le deje hacer lo que al le plazca.

En la actualidad se confunde derecho con privilegio; los padres celebran los abusos de sus hijos; la escuela solo asume la responsabilidad de dar conocimiento, pero no amor a la patria ni moralidad, porque los mismos profesores están huérfanos de ética. Cuando el niño comete una agresión siempre se busca justificar su transgresión y se estimula el berrinche.

Indudablemente tenemos un serio problema que ningún gobierno ha querido enfrentar: la escuela está en crisis. Se sacaron del sistema curricular materias esenciales para la armonía social como Cívica y Urbanidad, pero se está tratando de profundizar el aprendizaje de un falsa inclusividad e introyectar en el niño que el aborto y los matrimonios entre personas de un mismo sexo es algo normal.

No hay duda que los niños, nuestros niños, son el chivo expiatorio para continuar un estatus quo que propicia una sociedad carente de valores, de afanes y conciencia social, que se doblegue ante el más débil pero astuto de los verdugos que manejan la política y el entorno empresarial. El Estado es cómplice de que nuestros niños no tengan futuro y que se conviertan en ciudadanos conformistas, mensos y mansos, poco pensantes.

Septiembre 25 de 2019.

PRENSA VERSUS INTOLERANCIA

Quienes hemos ejercido un periodismo libre, sin más ataduras que la línea editorial del medio para el cual servimos, sabemos que la libertad de pensamiento y expresión es un bien cristalino fácil de hacer añicos por cualquier gobierno con ínfulas cesaristas y temeroso de la críticas mediáticas que conduzcan a desenmascarar sus errores.

Por tal motivo nos preocupa como periodista y también como ciudadano comprometido con mejorar los niveles de consciencia de nuestra juventud, que el actual presidente bloquee el derecho que tienen los periódicos digitales El Faro y Fáctum, a buscar información del quehacer gubernamental en la propia casa presidencial.

Absolutamente nada justifica tal negativa, ni siquiera que, en el peor de los casos, sean medios adversos al gobierno o a las decisiones del mandatario, que en todo caso serían medios parciales, pero que tienen su nicho de lectores. Además, si por una supuesta parcialidad el presidente Bukele les impide el ingreso a Casa Presidencial, igual deberá hacer con todos esos medios que viven adulando su gestión, entre ellos Porttada, El Salvador Times, La Britany Sv y una media docena más que exageran los logros del actual gobierno y atacan deliberadamente a la oposición, enfoque que en nada se critica, pues la diversidad de puntos de vistas es parte del sistema democrático al que aspiramos mejorar los salvadoreños.

La actitud presidencial se sustenta en una tesis poco creíble y nos demuestra poca tolerancia, ya que, según casa presidencial, periodistas tanto de Fáctum como de El Faro “sólo llegan a Casa Presidencial con malas intenciones…”. El periodismo, según lo aprendí de dos colosos de la prensa salvadoreña: el Dr. Napoleón González (Director de La Crónica) o don Cristóbal Iglesias (Director de Diario El Mundo), no es de buenas o malas intenciones, sino de objetividad, y si en cumplimiento de es valor periodístico se incomoda a algún estamento de poder, el problema no es de quien traslada al público la información, sino de quien la genera.

Fáctum y El Faro han demostrado hasta la saciedad que son medios que practican la veracidad informativa, en virtud que la labor de estos medios digitales no solo es cubrir una conferencia de prensa donde quien convoca maneja el protocolo y los tiempos, sino en que sus periodistas practican la difícil faena investigativa. En defensa de la actitud prepotente de Casa Presidencial han dicho los mismos organizadores de las conferencias de prensa del presidente que respetan la democracia y prueba de ellos es que llegan decenas de medios convocados. Lo que no dicen es que todos, incluyendo a prestigiosos canales de televisión como CNN, no practican el periodismo investigativo en nuestro país y por lo tanto no llegan a las raíces de los problemas, solo cumplen su papel primario de divulgadores de información.

El punto es que el periodismo investigativo poco frecuente en nuestra sociedad, al profundizar en un determinado fenómeno es capaz de mover más tierra que un terremoto. Solo basta citar el caso Watergate, sacado a la luz pública por periodistas del Washington Post y que a la postre hizo renunciar al presidente Richard Nixon. En lo mínimo sugerimos que las investigaciones de los periódicos vetados por Casa Presidencial harán renunciar a Bukele, pero si afirmamos que la labor periodística de El Faro y Fáctum es fundamental para que la población, que somos más gente que los seguidores incondicionales del presidente, sepamos otro ángulo de la verdad de los planes presidenciales y del quehacer gubernamental. Después de todo, somos los lectores, televidentes o radioescuchas quienes decidimos cual es el medio al cual creer o en cual desconfiar.

Rafael Orantes. Septiembre 18 de 2019       

¡PATRIA LIBRE O EMBARGADA?

La independencia de El Salvador fue un negocio de españoles radicados en el país, por lo tanto fue una gesta que solo nos liberó de pagar impuestos a la corona española pero eventualmente seguimos dependiendo de otras naciones, entre ellas México y luego los Estados Unidos, que desde inicios del siglo pasado pone y quita presidentes.

Los Estados Unidos financiaron la guerra fratricida entre salvadoreños durante los años ochentas y de igual forma patrocinaron los mal llamados Acuerdos de Paz, en 1992.  Nuestra dependencia de ese país es en todos los campos. Dependemos de las remesas, dependemos de las exportaciones y, políticamente de las decisiones que el gobierno debe tomar.

Esa relación hegemónica solo varió un poco con la llegada del gobierno de Sánchez Cerén, quien dio la espalda a su homólogo estadounidense y estrecho más los lazos diplomáticos y políticos con Venezuela, Cuba, Nicaragua y finalmente con China continental.

Esta última relación con el gigante asiático generó preocupaciones a los Estados Unidos por un posible dominio portuario, lo que les permitiría a los chinos mayor presencia naval y militar en la zona del golfo de Fonseca. Estos temores fueron públicos de parte de la propia embajadora de ese momento, lo cual paró cualquier concesión del puerto de la Unión.

No hay duda de que algún departamento estratégico del gobierno estadounidense, llámese CIA, Departamento de Estado, Agencia de Seguridad o la propia Presidencia coadyuvó para que la figura del actual presidente creciera como la espuma, habida cuenta era un peón más confiable que el resto de candidatos y en particular del propio Óscar Ortiz, pleitesía que hoy está fuera de duda y que se refleja en una mayor cooperación del gobierno de los Estados Unidos.

Sin embargo, esa ayuda tiene un precio muy caro y el costo es mayor dependencia de Washington.

El Salvador siempre ha tenido pocas opciones para reivindicar el goce de su soberanía, algo que no solo ocurre a nuestro país, sino a decenas de países del continente y del mundo que están alineados con los Estados Unidos.

Pero la diferencia con otros países es que no todos tienen a tantos millones de sus connacionales residiendo en los Estados Unidos. Y es tanta la dependencia y tantos los salvadoreños radicados allá, que nadie se opondría que se gestione que El Salvador fuera como Puerto Rico: un nuevo estado asociado. Al fin y al cabo cuando se habla de independencia, esa palabra no deja de ser una charada que solo los interesados en mantener esa falacia y aparentes patriotas dicen creer, porque independientes no somos ni siquiera de nuestros propios tiranos criollos que pagan barato al obrero, niegan calidad de vida a la población y viven engañando al grueso de la población negándole acceso a la educación, vivienda digna, servicios de agua saludable y  una jubilación respetable.

Septiembre 11 de 2019

PATRIA TODO EL AÑO

Llegó septiembre, originalmente el séptimo mes, pero con los cambios en el calendario gregoriano pasó a ser noveno. Es el mes de las falacias. Mes de las banderas. Celebramos que somos independientes. Pero, ¿de qué o de quién? En las escuelas, más por falacia de los profesores que por civismo, ponen en relieve un falso patriotismo, porque quien ama a su patria no la destruya, no daña a su población ni roba los impuestos.

Sin embargo, vendrán muchos septiembres más y nuevas oportunidades de ir mostrando realmente lo que es sentir nacionalismo y devolver al terruño que nos ha visto nacer nuestra mejor gratitud: velando por el medio ambiente, respetando a nuestros conciudadanos y desempeñando con integridad y entusiasmo cualquier trabajo que nos toque desempeñar, ya sea en la empresa privada o una institución gubernamental.

Estamos a dos años de conmemorar los 200 años de aquellas gestar libertarias que tan solo nos liberaron del dominio español, pero hemos seguido dependiendo de otras naciones. En su momento México, luego Estados Unidos y eventualmente de Venezuela o Cuba, países a los que debemos respeto, mas no sometimiento.

La medida más atinada para que ningún país nos tenga del pelo es desarrollarnos nosotros mismos; explotar los pocos recursos que tenemos y desarrollar a los miles de talentos jóvenes que buscan denodadamente una oportunidad de crecer profesional, económica y socialmente. A ellos y a todo salvadoreño el Estado y la empresa privada debe garantizar educación de calidad y trabajos bien remunerados. Solo así miles de salvadoreños dejarán de buscar en otras latitudes mejores condiciones de vida.

Ahora que se habla de la posible llegada de una Cicies es el momento de investigar no solo la corrupción gubernamental pasada, reciente y actual, sino también develar los nombres de aquellos “Odebrecht” salvadoreños que corrompen a nuestra clase política, dando sobornos para ganar licitaciones o vendiendo sus productos o servicios a valores por encima de los precios de mercado para pagar favores de preferencia.

Si realmente queremos a nuestra patria y en septiembre sentir el orgullo de ser salvadoreños, comencemos por dejar de botar basura en las calles, de usar tanta bolsa plástica, de talar los pocos árboles que tiene nuestra campiña y de actuar como energúmenos en las calles, golpeando gestores de tránsito, pitando la vieja al vehículo que no se mueve porque la luz ya está en amarillo o regateando a la pobre señora que con gran esfuerzo lleva su canasto de tomates y cebollas al mercado y nosotros pidiendo que nos venda su producto cinco veces más barato que un supermercado.

El civismo debe ser una actitud diaria, no solo durante septiembre, porque patria existe todo el año.

Septiembre 4 de 2019

AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR...

Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. La decisión del presidente Bukele de crear una institución que promueva la medicina preventiva es una brillante idea. Ojalá que la idea pase a ser un plan sostenible, participativo y efectivo, y que tenga todo el respaldo de quienes tienen a su cargo velar por la salud de los salvadoreños más pobres, que son la mayoría.

El anuncio de Nayib Bukele nos hizo recordar la vez que quien escribe estas reflexiones presento al director del ISSS un programa de salud preventiva con énfasis en el área ocupacional. El director mostró mucho interés, pero no así el grupo multidisciplinario que escucho mi propuesta, quienes solo me dijeron que el ISSS ya tenía salud preventiva entre sus servicios. Era falso.

Vale decirlo, pero mi programa trascendía los límites de atención del ISSS, aunque fue presentado a ellos porque consideré que es la institución idónea para encabezar una cruzada de salud preventiva de gran envergadura.

La experiencia de otros países nos ha dicho que la medicina preventiva es mucho más barata que la curativa. Sin embargo, siendo los salvadoreños culturalmente un pueblo reactivo, prevenir no es precisamente una de nuestras virtudes más notables, tanto a nivel individual como a nivel colectivo y estatal.

Con este ofrecimiento de Bukele se dará dun giro de 180 grados en la salud, siempre y cuando el equipo que maneje la nueva Dirección Nacional de Salud Preventiva rompa los paradigmas de los chequeos y exámenes regulares o, las viejas prácticas que hacían en el Seguro Social.

Viendo a quienes rodeaban al presidente Bukele al momento de anunciar su segundo plan, esta vez orientado a mejorar la calidad de asistencia de los hospitales, clínicas comunales, el ISSS y el propio Batallón de Sanidad Militar, creemos que estaban efectivamente los conocedores de la salud, sin embargo, hará falta mucha más participación.

Ojalá que en la marcha de este segundo esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los salvadoreños más pobres, las cirugías, las citas con especialistas, las consultas focalizadas y la calidad y cantidad de medicinas sean ahora de pronta entrega y rápida atención y no como en el pasado reciente que las citas tardaban más de un año y de las medicinas la respuesta de siempre era "no hay".

En cuanto al plan de salud preventiva, como conocedores de la materia estaremos vigilantes de ver cuál es la filosofía y los alcances de esa anunciada prevención y qué tipo de estrategias implementarán los responsables de que el salvadoreño no se enferme.

Bien por el presidente Bukele que ha hecho eco de ese viejo pero sabio adagio: hombre prevenido vale por dos. Aunque hay que entender que por ahora solo es un anuncio, pero esa noticia basta para darle el beneficio de la duda, especialmente para personas como nosotros que hemos sido incrédulos acerca de si Bukele gobernará para los más necesitados o solo para los de su etnia y clase social. Solo el tiempo nos develará la verdad.

San Salvador, 28 de agosto de 2019.

CUANDO AGOSTO ERA 21

Iniciamos esta entrega precisamente un 21 de agosto, fecha que nos trae a la memoria la canción del chileno Fernando Ubiergo, titulada exactamente así: CUANDO AGOSTO ERA 21, y que resultó a la postre una melodía de profunda reflexión sobre el aborto. Veamos su letra y luego continuamos nuestra reflexión:

Se ocultaba en los pilares de los viejos pasadizos
para esconder el hijo que pronto le iba a llegar
Fue difícil esconder en un pobre delantal los tres meses de más.

Y salía del colegio con un siete en la libreta
y en el vientre una cometa que pronto querrá volar
y se iba a caminar, y se iba a preguntar por las calles, sin final.

Y se fue donde un cura quien le dijo era pecado
y muy pronto un abogado le habló de lo legal
y fue el profesor de ciencias quien le habló de la inconsciencia
de la juventud actual.

Los que juzgan no han sentido el amor, el dolor y en el vientre unos latidos

Y se enredan en prejuicios y el amor, se quedó en unos cuantos latidos.

Y sobraron los consejos que le hablaban de pastillas
de una vieja mujercilla que el trabajo lo hace bien
no faltó la buena “amiga” esa amiga entre comillas que le dio una dirección.

Y salió desde el colegio en una fría mañana cuando la vieja campana
aún no daba su talán; mientras el profe de ciencias hablaba de la inconsciencia de la juventud actual.

Cuando Agosto era 21 la encontraron boca arriba
con la mirada perdida y su viejo delantal y en el bolso de colegio
dibujado un corazón que decía “tú y yo”.

El tema del aborto es uno de los fenómenos más controvertidos en la sociedad contemporánea. Mientras las potencias “desarrolladas” del mundo industrializado promueven en los países del Tercer Mundo legislaciones que permitan el aborto, entre la gente conservadora y apegada a valores tradicionales de nuestros países una aprobación de este tipo abriría las puertas a “masacres” institucionalizadas, caso similares a las de los tiempos de Herodes, cuando queriendo evitar la llegada del Mesías ordenó la muerte de miles de infantes recién nacidos.

Aunque hay mucha tela que cortar en torno al aborto, siendo congruentes que nuestro punto de vista académico no podemos aceptar posiciones radicales. Estar contra el aborto per se, es menospreciar la vida de aquellas mujeres que de seguir un embarazo pueden morir. Por lo demás, nada justifica asesinar a una criatura expuesta a cualquier daño, porque en esta tierra nadie está más indefenso que un feto. Menos aún esos planteamientos insensatos de “mi cuerpo es mío y puedo hacer lo que quiera”.

Vivimos en una era donde hasta los niños de parvularia tienen conocimiento de los distintos anticonceptivos y preservativos. Mujer que sale preñada no lo hace por ignorancia o porque crea que los bebés vienen de París traídos por una cigüeña, sino por insensatez o estupidez.

Sabemos que más de alguno de nuestros lectores se preguntará, qué pasa entonces cuando una mujer es violada y de ese abominable acto queda preñada. Lo ético y moral, y si se quiere humano, es que dicha persona tenga el bebé y luego lo regale o lo dé en adopción. Por supuesto que en estos casos consideramos que nuestras leyes son demasiado laxas con los delincuentes violadores.

Quien viole, al margen de cualquier consecuencia y estatus de la víctima, la ley debería garantizar que ha sido su primera y última transgresión en este campo, castrándolo químicamente para que de por vida sea un hombre impotente y que su pene no vuelva a convertirse en instrumento de daño para nadie, pues sabemos que también hay violadores de varones.

Por favor señoras, señoritas y caballeros que están a favor de seguir matando niños no nacidos, recuerden que quizá sus madres tuvieron suficientes razones para abortarlos, pero no lo hicieron. Mejor dedíquense a demandar leyes más duras contra los violadores y exigir que los jueces las hagan cumplir y a sus hijas, hermanas, amigas o compañeras háganles consciencia de la diferencia que puede marca el uso de un anticonceptivo durante una relación.

Nunca antes la prevención será mejor que la reacción y, como dice Ubiergo, dejemos de ser el abogado, el cura, la mejor “amiga” o el profesor de ciencias que en lugar de vaticinar una mundo oscuro para la embarazada accidental, mejor motivemos a nuestra jóvenes para que asuman el resto de ser madres, quizá precoces o inesperadas, pero al fin madres, que serlo, lo sé por mi madre, es una bendición y orgullo. Solo la mujer tiene el poder de reproducir vida.

Agosto 21, 2019

VALORES EN PICADA

Los últimos días han sido de palpitantes novedades. El supuesto romance entre Toby jr, y una modelo de TCS acaparó la atención de creyentes y escépticos. La verdad es que Toby jr. siempre ha sorprendido a los salvadoreños, más a quienes no son clientes de su Taber que a los miles de conversos que por años reclutó su padre, el pastor Edgard López Bertránd, pues estos últimos han aprendido a perdonar cualquier exabrupto o conducta irreverente de los líderes de su iglesia.

Cuando decimos que Tobita junior ha sido una constante caja de sorpresas, recordemos cuando apareció en una foto portando un rifle de grueso calibre, muy a la usanza de los mercenarios que vemos en las películas de Rambo o de los hermanos Almádana. No olvidemos tampoco cuando apareció tatuado, lo cual fue interpretado como una afrenta a la cita bíblica de Levitico que dice: “No harás rasguños … ni imprimirás en vosotros señal alguna”.

En otra ocasión apareció con un animal como presa, tal como se jactan los cazadores furtivos cuando depredan a indefensas criaturas del reino animal, quizá en vías de extinción. Y qué decir cuando sacó, aprovechando su notoria influencia como religioso, a cabecillas de pandillas de Mariona para mostrarlos en su Tabernáculo.

Entonces un “affaire” con una modelo de televisión no sería nada extraño, pues Toby Jr. ha demostrado fehacientemente que es más hombre de mundo que muchos de aquellos que se denominan ateos o que la gente les dice mundanos.

Lo triste de ese caso que por ahora reluce en las marquesinas de las redes sociales entre una calumnia y un hecho fidedigno, es que pone en relieve que El Salvador ha caído a lo más profundo del despeñadero de los antivalores. La corrupción ya alcanzo las entrañas no solo de la clase política, sino de los religiosos, pues los deportistas y dirigentes deportivos desde hace rato han estado inmersos en amaños.

Y cuando los más hegemónicos agentes de poder, curas y pastores, militares, periodistas, políticos y empresarios muestran inmoralidad, poco se puede esperar del resto de la población que asume que lo correcto es mentir, engañar, falsear, corromper, prostituir, robar y hasta asesinar.

El caso del pastor Toby Jr. no es el primero ni el único. Otros destacados dirigentes de populosas iglesias tanto católicas como evangélicas se han visto enredados en reprensibles escándalos y todo indica que la nómica seguirá, porque los salvadoreños hemos hecho circo algo tan serio como la pérdida de valores y ética de quienes dirigen a nuestras instituciones, llámense iglesias, partidos políticos, empresas, equipos deportivos, alcaldías o cualquiera de los tres órganos del Estado.

Lo triste es que no tendremos a ningún Chapulín Colorado que nos pueda defender y la podredumbre social devora cada día a más ciudadanos probos e intachables, volviendo realidad el adagio que dice que los ciudadanos que escogen a corruptos como sus guías no son víctimas, sino cómplices.

San Salvador, 14 de agosto de 2019

EL PELIGRO DE LOS TAIMADOS

Los salvadoreños no somos "alma de Dios", tampoco somos los delincuentes que algunos en el extranjero piensan. Ciertamente abundan en nuestro país personas malosas que además de malvados son ignorantes. Claro que no todo ignorante es facineroso ni mucho menos todos los perversos son ignorantes, como ocurre con Tony Saca o Sigifredo Reyes, para mencionar dos botones de distintas camisas, a quienes con propiedad debemos llamar “taimados”.

Son estos últimos individuos quienes representan un grave peligro para la sociedad, pues disfrazan tan magistralmente su maldad que casi nadie nota como sus garras diabólicas dañan a la colectividad, ya que los crímenes contra las finanzas públicas afectan a toda la sociedad, privando al pueblo más necesitado de servicios de salud, educación, seguridad e infraestructura, pese a que, por muy pobre que sea, siempre paga impuestos.

El robo a las arcas estatales es una maña de vieja data, aunque cobró notoriedad a partir del presidente Napoleón Duarte, quien se rodeo no de "peces", tal como era el símbolo de la Democracia Cristiana, sino de auténticas pirañas que con voracidad saquearon la banca, previamente nacionalizada, y se repartieron todo lo que prometiera dividendos, tales como permisos de línea del transporte colectivo o préstamos sin garantía.

Treinta años después otro gobernante –ahora nacionalizado nicaragüense– repetiría la historia de Duarte, burlando cualquier intento por llevarlo a la justicia. Todo indica que los gobiernos que sucedieron a Duarte fueron siendo cada vez más cínicos y galgos a la hora de robarle al pueblo.

“Devuelvan lo robado", un eslogan inventado por un diputado del Fmln para punzar la llaga de la rapiña de los 4 gobiernos ladrones de Arena, fue robado por el líder de Nuevas Ideas y ese fue el caballito de batalla que dio esperanzadoras expectativas a quienes, no teniendo poder ni voz, vieron en el actual presidente Bukele al paladín que logrará que todo lo robado vuelva a ser parte de un mega presupuesto capaz de solventar en gran medida los problemas que más agobian al pueblo salvadoreño.

Todavía no sabemos si dicho eslogan fue simplemente eso: eslogan, una fórmula breve y pegajosa utilizada solo como propaganda política, pero sin base o fundamento, mucho menos con la voluntad de hacerla realidad, o si a corto plazo “su excelencia” instalará por fin la  Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador, mejor conocida como Cicies, con los más amplios poderes para investigar y castigar a todos los corruptos que han robado al patrimonio estatal desde Cristiani hasta Sánches Cerén, incluyendo a los empresarios nacionales y foráneos que han sobornado a funcionarios de distintos niveles.

Si el presidente logra establecer la Cicies, obviamente y para dar el ejemplo deberá ser el primero en ser investigado por sus oscuros negocios con el decolorado Mercado Cuscatlán y otros proyectos que en su momento no hubo transparencia en las negociaciones. “Devuelvan lo robado” fue una frase inventada por un farabundista, sin saber que se convertiría en un bumerán que volaría las propias cabezas de la cúpula del Fmln. Ahora debe ser el lema de todo salvadoreño honrado contra cualquier político que intente repetir el perjuicio cometido por Cristiani, Calderón Sol, Paco Flores, Tony Saca, Mauricio Funes y Sánchez Cerén.

Para cualquier político-funcionario hablar de lobos es fácil, demostrar que no es uno de ellos disfrazado de oveja es difícil, al menos eso esperamos con tantos ojos y bocas dispuestos a denunciar en las redes sociales cualquier atisbo de corrupción presente y futura.

San Salvador, agosto 8 de 2019.